Maneras de perder: La terquedad en contra de tus propios aciertos

Se puede perder por un mal partido, de esos que pueden darse en el fútbol por el factor de impredictibilidad. Se puede perder porque el rival fue superior, y así se haya hecho el máximo esfuerzo y cumplido con las indicaciones del DT, la justicia del resultado no la cambia nadie. Pero, ¿qué pasa cuando se pierde por mera obstinación?

Sanguinetti está poniendo a prueba nuestra paciencia como hinchas con una inusual característica que, personalmente, nunca antes había visto en algún otro DT: la terquedad, aún en contra de sus propios aciertos. Y si se pensaba que la lección había quedado aprendida con la derrota ante Vallejo, perder ante Aurich probó que no es así. Pero para qué hablar de un partido tan pésimo y que solo fue un calco de lo visto en la última final... Mejor vayamos a lo que realmente interesa.

Sanguinetti tiene que dar un paso al costado.

¿Por qué?, aquí vamos de nuevo.


Por: Alejandro de Cotabambas

Funcionamientos e irregularidad

Haciendo un recuento de los momentos de Alianza al mando de Sanguinetti, y enfocándonos por ahora, más que en los resultados, en el funcionamiento del equipo, tenemos lo siguiente:

Torneo del Inca 2014: En poco tiempo Sanguinetti logró implantar en Alianza un estilo defensivo pocas veces famoso en Matute. Los jugadores corrían, presionaban y recuperaban la pelota en emocionantes despliegues físicos; no obstante al momento de atacar las opciones se limitaban a tirar el balón arriba ─tanto en paradas como en movimiento─ para que cabecee y anote un entonces novedoso Mauro Guevgeozián. Alianza jugaba feo, pero la idea estaba, y con ello alcanzó para obtener aquel campeonato de verano.

Torneo Apertura 2014: Aquel estilo de presión y marca se desvaneció por completo, quedando al desnudo nuestra nulidad ofensiva. Se le atribuyó esto al factor "relajamiento típico de un equipo peruano después de festejar un logro", pero lo cierto es que Sanguinetti no pudo sostener la dinámica que él mismo había implantado meses antes, y prácticamente con los mismos jugadores.

Copa Sudamericana 2014: El pésimo Alianza del Apertura salió a competir fuera del país, siendo goleado en Ecuador con total claridad. En Lima nada se pudo hacer para la vuelta. Más análisis que este no podemos hacer en apenas dos partidos.

Torneo Clausura 2014: Christian Cueva había llegado para reforzar la volante y dio un toque creativo distinto al equipo, toque que se notó desde su debut con la blanquiazul. A la par, Gabriel Costa mejoraba su rendimiento y se erigía como el goleador que ya no era el 'armenio'. Parte del adecuado desempeño defensivo mostrado en el Torneo del Inca regresó con la llegada de Miguel Araujo, que hizo dupla con Ibáñez ante el tremendo bajón de Aparicio. Con estas mejorías, que como es evidente más tenían que ver con lo individual que con lo colectivo, Alianza pudo llegar a la final del Clausura ante un Sporting Cristal con un libreto mucho mejor aprendido.

Copa Libertadores - Primera Fase 2015

Hubo otra vez pretemporada en España. Llegaron jugadores que para el medio despertaban ilusión: Mimbela, Deza, Canales, Li, Norohna, Preciado, entre otros; además Sanguinetti ya cumplía un año al mando ─lo que implicaba que ya debía haber encontrado esa bendita fórmula─, y parecía que Alianza podía iniciar un mejor año desde el saque, porque enfrentaba a Huracán, equipo argentino, sí, pero no era Boca ni River, así que si bien habia respeto no había ningún temor. El primer partido fue una vergüenza desde toda óptica: estadio vetado por los incidentes del año pasado ante Barcelona de Guayaquil, equipo sin ideas, pésimo en defensa ─con bloopers incluidos─, pésimo en ataque, y con varios jugadores mostrando una actitud de cero rebeldía ante la adversidad, como si no supieran qué camiseta están defendiendo y a cuántos hinchas están representando. Para el partido de vuelta no creo que se haya mejorado, es simplemente que nada pudo ser peor que lo ocurrido en Lima, así que allá se firmó un simple trámite.

Torneo del Inca 2015

Hasta que al fin. Luego de tensos momentos entre el equipo y la hinchada, y dos partidos acorde con esos momentos, Alianza reaccionó y cambió, acaso mágicamente, su libreto. Parecía que Sanguinetti había encontrado al fin la fórmula del desempeño colectivo fluido y el resultado a favor. ¿El truco?, simple, con Guevgeozián y Guizasola lesionados, el 'topo' echó mano de Norohna y Li para que ocupen sus respectivas posiciones. Además insertó a Canales, que le dio otro aire a la volante, y hasta se mandó con un gol en aquella primera victoria oficial del año. A partir de ahí, Alianza empezó a mostrar momentos interesantes de fútbol que fue consolidando con resultados importantes tanto de local como de visita. Guevgeozián y Guizasola se recuperaron de sus lesiones pero no se movían de la banca; Cueva, Costa, Landauri y Noronha seguían triangulando, Alianza seguía ganando, y hasta estaba gustando. ¿Una luz de esperanza parecía encenderse en el DT uruguayo? Llegó la final, volvieron Mauro y Roberto, y supimos que no. Además de ello, Alianza en general jugó su peor partido del torneo.

¿"Respetar el proceso"?, ¡¿QUÉ PROCESO?!

Ahora hablemos de resultados, no sin antes recurrir al viejo pregón que algunos hinchas repiten y repiten: "respeten el proceso".

¿Proceso?, creo que debemos considerar que un proceso se respeta siempre y cuando se vea un trabajo tanto a nivel de funcionamiento como a nivel de resultados. Y no hay ni uno ni otro. 

Un proceso respetable se gana esa calidad con la capacidad del DT en función del equipo y su mejora continua; capacidad que debe ser incuestionable. Lamentablemente Sanguinetti nos ha demostrado muchas veces que le ha faltado capacidad. 

¿Y entonces por qué no lo despiden? Es un secreto a voces que la única razón por la que el club no rescinde su contrato es para no pagar la cláusula de rescisión ─que se calcula estaría por encima de los doscientos mil dólares─, no porque la directiva confíe totalmente en su trabajo, o "respete el proceso".
 
TUVO TIEMPO. Este es el segundo año de Sanguinetti al mando del equipo y todavía no es del todo claro lo que intenta hacer en la cancha; quizás lo más elocuente fue lo del Torneo del Inca del año pasado, donde se notó una intención de marca y presión superlativa en comparación al resto de equipos. Alianza jugaba feo, al pelotazo, pero era eficaz ─con Guevgeozián en su momento más inspirado─ y arrollaba a los rivales con esa presión. Creo que el factor sorpresa influyó mucho en la obtención del torneo, nadie marcaba como Alianza, y nadie fue tan eficaz como Alianza ─sino que lo diga Cristal─, y en la gran final el equipo tuvo coraje para levantarse del resultado en contra, algo que se volvió a ver pocas veces. Luego todo esto desapareció, o acaso simplemente se hizo predecible para los rivales.

Sin más, hagamos un recuento de los torneos oficiales que ha disputado el "proceso" de Sanguinetti hasta ahora, y sus resultados:

- Torneo del Inca 2014: lo ganó en la recordada final ante San Martín, vía penales.
- Torneo Apertura 2014: lo perdió, quedando en el décimo lugar.
- Copa Sudamericana 2014: lo perdió en primera rueda ante Barcelona de Ecuador, con un global de 3 a 0.
- Torneo Clausura 2014: lo perdió en la final contra Sporting Cristal, y con esto perdió toda opción al título nacional.
- Copa Libertadores 2015, primera fase: Huracán 4 - Alianza Lima 0 en Matute, creo que no hace falta decir más...
- Torneo del Inca 2015: lo perdió en la final ante Vallejo.

Más allá del tiempo en función de meses ─y ojo que una temporada completa más dos torneos no es poco─, ¿de verdad creen que no se ha respetado el proceso de un DT que ha afrontado la nada despreciable suma de seis torneos, ganando solo uno, y en realidad el menos importante? 

Se tiene que ir, y punto

Pedir la salida de Sanguinetti no es una solicitud gratuita o escupir bilis: es simplemente lo que dicta la lógica. Alianza Lima es un club grande cuyo equipo debe refrendar con éxitos la enormidad de su historia, identidad y tradición. En otras palabras, Alianza Lima está OBLIGADO a cosechar logros y éxitos; no solo a llegar a finales, no solo a hacer campañas decentes, no solo a no ser coleros ─como leí en algún comentario─, no, esas son exigencias para clubes chicos o de media tabla, con el respeto que estos se merecen. Alianza Lima está obligado a salir campeón nacional año tras año, y apuntar concienzudamente a coronar su importancia en el fútbol peruano con un torneo internacional. Se puede lograr o no, pero conseguirlo tiene que ser la consigna no solo del equipo, sino de TODA su hinchada. Conformarse con el casi, decir y defender que Sanguinetti "cumplió" con llevar al equipo a una definición y, finalmente, apoyar un "proceso" que, a la luz de las evidencias, no tiene pies ni cabeza, todo esto cabe dentro de una sola palabra: mediocridad. 

Ahora, respondiendo sus preguntas:

¿Por qué se le agarran con el DT y no con los jugadores?

Aquí no se trata de "agarrársela" con nadie, se trata de evaluar y en base a ello dar una opinión ─opinión que no necesariamente será del gusto de todos, y bienvenido el debate si es educado─; ¿hay jugadores que también deberían en estar en observación?, por supuesto, para mí: Guizasola, Trujillo, Forsyth (sobre todo por su gusto de tapar lesionado), Araujo, Albarracín, el mismo Guevgeozián, pero incluso todo eso es función del DT: utilizar otros juagdores (plantel hay), tomar acciones correctivas o, en casos extremos, informar la falta de compromiso a sus superiores; Sanguinetti no lo está cumpliendo, ni siquiera eso está haciendo. Es un entrenador que no se corrige a sí mismo ni a su propio equipo, y así no se puede avanzar. Si una pieza no me funciona, la cambio; si ya está malograda, la dejo de lado. He ahí su responsabilidad.

¿A quién proponen para ocupar el puesto del DT?

En el Perú hay varios DT's que aceptarían encantados el reto de entrenar en Alianza, así tengan contratos vigentes, o no tengan trabajo actualmente. No sería muy difícil encontrar uno con el nivel y proyección adecuados, más allá de que ahora mismo no se me ocurra un nombre (no quiero decir Uribe pero la idea no me disgusta del todo). Y si hay que mirar al extranjero, me encantaría que sea Diego Umaña o Jorge Luis Pinto. ¿Mucha plata?, el 'compadre' está más endeudado que nosotros y se ha traído a un DT mundialista, ya pues, cuando se quiere se puede.

¡ARRIBA ALIANZA!

Foto: Epensa.

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