Se fue Susana Cuba, y ahora, ¿quién viene?

Sobre el fin de una era y los (poco esperanzadores) nuevos comienzos

Como ya es de conocimiento general, la administración actual del club Alianza Lima, liderada por Susana Cuba, dio "un paso al costado", oficializando su renuncia el pasado 23 de marzo mediante una carta que se propagó rápido por las redes sociales. Esta medida sorprendió a propios y extraños (sobre todo porque Cuba siempre se mostró impermeable a las críticas de hinchas y socios), pero tendría razones bastante agudas que tienen que ver sobre todo con el sentir de la llamada 'dama de hierro grone'. 

Con esta carta Susana Cuba puso fin a su paso por Alianza Lima.
Tras indagar en fuentes internas del club, pudimos enterarnos de estas razones: en primer lugar, la relación entre Susana y los jugadores se hacía cada vez más tensa, esto sobre todo porque deportistas referenciales del plantel actual expresaron abiertamente su desacuerdo con ella en su "manera de manejar los asuntos del club", suponemos que esto tiene que ver mucho con la rigurosidad y, a menudo, poco tino que demostraba en sus decretos y declaraciones sobre los diversos temas que competen a Alianza Lima (entre ellos las satanizadas sanciones y lineamientos de conducta). En segundo lugar, los socios del club, quienes, desde que se designaron administraciones concursales para clubes en quiebra, no dejan de cuestionar sus acciones a tal punto de, en algunos casos, tratar de descalificar a sus administradores con injurias o calumnias de grueso calibre. Y en tercer lugar, la propia SUNAT, que a través de su actual jefa, Tania Quispe, expresó públicamente que está evaluando la gestión de ALBA Consult al mando del club, por diversos informes que contenían "malas referencias" con respecto a la gestión. Esto básicamente por el último atraso de sueldos que se hizo público días atrás.

Sin embargo, la gota que habría rebalsado el vaso fue una nota de un diario deportivo local que acusaba a Cuba de tener al club en "desfalco", y que esa sería la razón por la que la SUNAT estaría pensando en  posibles reemplazos. 

Al ver que no tenía respaldo de ningún frente, Susana Cuba decidió poner fin a su etapa como administradora del club Alianza Lima a través de la ya mencionada carta.

Con aciertos y falencias, Cuba deja a Alianza Lima en un interesante camino financiero.
¿Qué opinamos sobre la gestión de Susana Cuba en Alianza?

Pues básicamente lo que siempre hemos expuesto a través de nuestros medios, y lo que, además, opinan muchos hinchas blanquiazules: que en lo estrictamente administrativo, la gestión aprueba con buena nota: se implementaron departamentos de prensa, operaciones y marketing; se ordenaron los pagos, se mantuvo casi siempre al día a los trabajadores del club (incluyendo jugadores), se sinceraron los salarios, se empezaron a pagar deudas antiguas, se llevó un control transparente de las cuentas del club ante los socios, se realizaron convenios importantes, etcétera. No obstante, en el otro aspecto importante del club, el deportivo, hablamos de tres años sin logros relevantes, y además sin tener un esquema de trabajo eficaz que abarque no solo al primer equipo, sino también a la reserva y las divisiones menores. No dudamos que esto se intentó, pero, como en toda evaluación, lo que importa es el resultado final, y este ha sido deficiente.

¿Que Alianza Lima hace mucho no obtiene logros relevantes, lo que incluye a presidentes anteriores?, no lo negamos, ni lo ponemos en tela de juicio, pero eso no viene al caso ahora que se está evaluando a una gestión en particular. Lo objetivo es que con Susana Cuba solo obtuvimos el Torneo del Inca 2014 (lo cual nos significó una clasificación a la primera fase de la Copa Libertadores 2015 de la que nos fuimos vapuleados por Huracán), ¿y en los demás retos?, bueno, no hay mucho más que decir al respecto.

Y solo para cerrar la idea, más allá de las innegables deficiencias de esta gestión, creemos que este camino de la reestructuración administrativa es el mejor para nuestro club, habiendo, eso sí, que mejorar el planeamiento deportivo, pero teniendo siempre en cuenta que el primer peldaño para obtener los objetivos deportivos es precisamente la institucionalidad, algo que habíamos perdido con la era en que los socios del club eran los que manejaban el poder. Por lo tanto, independientemente de los planes que tengan los socios para el futuro (que pueden ser buenos o malos), creemos que Alianza necesita un manejo gerencial que sincere, obtenga y optimice los recursos para cumplir sus metas. Esto no implica necesariamente que el club siempre tenga que estar en manos de personas no socias, pero sí que el manejo debe seguir priorizando lo administrativo con la idea de tener una base sólida para cumplir lo netamente deportivo. Dicho esto, continuemos.

Y ahora, ¿quién viene?

Con Susana Cuba, aprobada o no, fuera del juego, se comienzan a barajar nombres para su posible reemplazo, y he aquí el problema: los nombres no generan mucha confianza. Pasemos a mencionarlos y describirlos un poco.

El candidato de fuerza sería Christian Bustos, exgerente de Frecuencia Latina y productos Paraíso. Abogado de profesión, Bustos tiene mucha experiencia en cargos gerenciales (aunque nos confirman que lleva ya dos años sin ejercer alguno), pero, ¿qué tiene de "malo" Bustos?, pues aparentemente estaría relacionado con Mario Manzur, cuestionado socio de Alianza Lima que, según nuestras fuentes, tendría más de un interés personal en participar de la administración del club. En otras palabras, detrás de Bustos está Manzur, y Manzur, junto con otros cuestionados socios a lo largo del tiempo, fueron los que llevaron al club a la quiebra que hoy conocemos. Se trata de continuismo puro y duro, lo cual en definitiva no iría a favor de la renovación administrativa que el club debe seguir experimentando para alcanzar los tan ansiados brillos que su historia merece. Además de todo esto, Bustos estaría relacionado con Giancarlo Polastri, exgerente de Marketing del club Alianza Lima, despedido por Susana Cuba hace unos meses por la presión de la barra al enterarse de que es hincha de Universitario de Deportes. En otras palabras, es probable que, de llegar Bustos al poder, Polastri vuelva a tener alguna posición en el club.

Manzur y Bustos en una interesante tertulia.
El segundo candidato es Marco La Jara, empresario de quien conocemos muy poco, salvo que tiene vínculos con Francesco Manassero (de hecho, sabemos de buena fuente que el hermano de Manassero y De la Jara llevan una empresa juntos), presidente de la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (SAFAP), y cuestionado por su, digamos, personalizado manejo de las deudas que los clubes mantienen con los jugadores. Manassero, como sabemos, es un feroz crítico de las actuales administraciones concursales, pues estas prescinden de sus lineamientos para el pago de deudas, centrándose en el trato directo con el jugador (esto quiere decir que no hay comisiones para él, porque el trato se hace entre el club y jugador sin intermediarios). Es decir, Manassero ansía volver al sistema anterior de administración societaria, el mismo sistema que desfalcó a los clubes más queridos del país, y que además terminó por hundir aún más el fútbol peruano. 

Y el tercer candidato es Alberto Siles, hasta donde sabemos, el único que no tiene extraños contactos con socios del club o agremiados. Siles trabajó durante muchos años en la Federación Peruana de Fútbol (FPF) donde participó directamente en diversos eventos deportivos como el Mundial Sub-17 y la inauguración del nuevo Estadio Nacional, entre otros. Se autodenomina "experto en gestión deportiva y uso del deporte como herramienta de responsabilidad social", y hasta ahí todo bien. Lamentablemente fuentes cercanas nos confirman que Siles estuvo "demasiado pegado" al inefable Manuel Burga durante su gestión (lo que hace dudar de su honestidad) y que, además, al igual que el mencionado expresidente de la FPF, es simpatizante del 'compadre'. Esto nos lleva a una pregunta que pocos pueden responder sin encender las vísceras:

¿Es tan importante que un presidente de Alianza Lima sea hincha de Alianza Lima?

Para mí, sí. Tan importante como que un presidente de la República tenga en su corazón un mínimo de cariño por su patria. 

Estuvimos en un momento crítico para la institución en el que se necesitó de una mano dura y una mente ordenada para reparar el daño que hicieron gestiones anteriores (cuyos representantes afirmaban amar al club, dicho sea de paso), en ese contexto el hinchaje del presidente pasó a un segundo plano. Pero ahora que el camino parece trazado y que lo ideal sería seguirlo, creo que un presidente que, además de las competencias necesarias para ejercer un cargo administrativo tan importante, sea hincha del club que va a presidir, sería lo óptimo. 

Y es que un club deportivo no es solo una institución. Al tener tantos millones de apasionados seguidores implica también un manejo emocional importante en el que Susana Cuba no estuvo a la altura (sea porque no es hincha de Alianza, porque no le interesa particularmente el fútbol, o porque las voces que la señalaban como hincha de la 'U' tenían razón). Tener un presidente hincha implica, además, de vez en cuando dar ese pequeño plus de esfuerzo en situaciones donde otros ya dieron todo por perdido. Aunque es cierto que esto también tiene mucho que ver con la personalidad.

¿Puede que un presidente, así no sea hincha de Alianza, lo dé todo para sacar al club adelante?, sí, si tiene la personalidad y el profesionalismo para hacerlo. Pero si estamos en búsqueda del candidato perfecto, creo que debería cumplir con todos los requisitos competentes, y además tener un corazón blanquiazul. Y aunque esto suene utópico o demasiado pasional, no podemos ocultar nuestro deseo de, finalmente, tener un administrador que no solo vele por los intereses financieros y deportivos del club, sino que además nos represente en cuestiones de pasión y amor por los colores.

La pregunta es, ¿alguno de los candidatos propuestos cumple con ese perfil?, al parecer estamos, como ya es costumbre, ante una situación donde debemos optar por el mal menor. Aunque, a diferencia de las elecciones presidenciales o municipales, aquí ni hinchas ni socios tenemos derecho a voto.

Lerner y ocho socios más componen Promotora Blanquiazul, ¿será solo amor lo que los mueve?
Promotora Blanquiazul, ¿la carta bajo la manga?

El grupo de socios Promotora Blanquiazul es la otra alternativa. Salomón Lerner y su equipo vienen trabajando en una propuesta de financiamiento con la que el club podría sanear gran parte de sus deudas (sobre todo con la SUNAT) en menos tiempo. La primera propuesta fue hecha el año pasado pero la SUNAT la desechó. Promotora Blanquiazul insiste en ser la solución a los problemas de Alianza Lima y vuelve al ataque con una propuesta mejorada que la Intendencia ve ahora como materia de evaluación. De aceptarse la moción, Promotora Blanquiazul sería el nuevo máximo acreedor del club. Dentro de su plan estaría contar con un gerente deportivo y un administrador financiero. En otras palabras, ya no sería la SUNAT quien defina el rumbo del club, sino este grupo de socios. 

Preocupa algo: ¿qué intereses hay detrás de esto?; ¿será puro amor lo que mueve a Promotora Blanquiazul?, ¿cómo pretende recuperar lo invertido si llegase al poder?, ¿o acaso son tan hinchas que van a regalar esa plata?, es lo que tenemos pendiente averiguar. No obstante, al parecer, las posibilidades de Lerner siguen siendo escasas, pues es una obviedad que a la larga lo más conveniente para la SUNAT es que Alianza pague la mayor cantidad de dinero, así le tome más tiempo hacerlo (con el financiamiento actual, Alianza tardaría quince años en pagar la totalidad de su deuda, mientras que, con la propuesta de Lerner, serían diez años; haciendo sumas y restas con intereses, Alianza en quince años pagaría un 30% más de lo que pagaría en diez).

¿Qué alternativa sería la mejor?

O acaso deberíamos preguntar, ¿qué alternativa sería la menos mala para el club?

Actualmente no nos inclinamos por alguna en particular, pero sí sabemos qué no queremos: no queremos gente que obstaculice la buena senda que hemos iniciado con la administración saliente en lo financiero. No queremos gente que intente hacer del club su propia chacra, como ha pasado antes. No queremos gente que prometa mucho y que luego se dedique a no cumplir. No queremos gente que anteponga sus propios intereses sobre los de la institución. No queremos gente que nos engañe comprando jugadores estrella para ilusionar, y que luego serán impagos. No queremos continuismo de gestiones anteriores, pero sí queremos que los cambios positivos continúen. Que se corrija lo que ha de corregirse. Que vuelva la preocupación constante por nuestros potrillos, porque ellos son el futuro no solo de Alianza, sino del fútbol nacional. En resumen, que se respete el actual proceso de orden y limpieza que está sufriendo el club, pero implementando mejoras en lo que ha estado cojeando. ¿Es tan difícil elegir y contar con un gerente deportivo competitivo?, ¿es tan difícil ser transparente y ordenarse en favor de objetivos bien trazados?, en Alianza no hay quien descubra el fuego, ni hay que hacer aparecer cosas: tenemos un potencial de desarrollo enorme a partir del arraigo popular que despierta el club y el valor de su marca. Cualquier profesional competente podría explotar estos recursos y convertirnos en una institución a la altura de su historia y tradición. Pero primero lo primero, seguir saliendo del hueco donde nos metieron algunos que hoy quieren volver.

Más allá de la postura de esta página, los invitamos a sacar y exponer con total libertad sus propias conclusiones.

¡ARRIBA ALIANZA!

Por Alejandro de Cotabambas.
Fotos: Epensa y archivo de EBI.

1 comentario:

  1. soy socio del club desde hace tres años y me parece muy interesante su posición. Estoy muy preocupado por la situación actual del club. Todos las opciones me generan algún miedo, pero de las opciones que existen, me animaría a apostar por Promotora Blanquiazul. Creo que a Sunat le debe interesar recuperar su dinero lo antes posible, y no especular en los intereses, pues es muy alto el costo político de tener intervenidos los clubes más tradicionales del país. Me gustaría que alguien de Promotora Blanquiazul de su punto de vista y explique su plan de trabajo, su hoja de vida (que efectivamente debería ser limpia) y proyecto. No me preocupa que estos socios quieran recuperar su inversión y cobrar los réditos que eso implica, pero me preocupa que solo he visto al señor Pujazón en las reuniones informativas que teníamos los socios. Quisiera saber porque se han alejado del club, en estos momentos difíciles.

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