Indignación absoluta

Alianza Lima 1 - Inti Gas 4


¿Qué se puede decir? Alianza Lima recibió en el Callao a una nueva versión de Inti Gas muy ordenada y disciplinada, dirigida por Rolando Chilavert. El partido comenzó con los blanquiazules en ofensiva con un libreto repetidísimo en su incapacidad. Hay una palabra que describe perfectamente lo que realizan los jugadores ofensivos en el equipo: Intrascendencia. Trujillo y Bazán formando una perfecta pareja inútil por izquierda, con el primero llegando hasta el fondo para lanzar centros sin peligro (muy por debajo del nivel que le conocíamos en 2011) y el segundo con sus desbordes sin productividad de los cuales la mitad terminan en un pase hacia atrás buscando apoyo para su falta de ideas y atrevimiento. ¿Pero Bazán no jugó en este partido de "10" (hasta cometiendo el sacrilegio de jugar precisamente con ese número, con el "pechofriaje" que lo caracteriza)? Al menos en el papel se suponía que sí, pero ya lo vimos asociándose con Trujillo por esa banda para la "labor" que ya describí. El que tuvo que trepar varios metros para suplir en su función al "Coco" fue el Pato Quinteros, también improductivo, al igual que Vidales. El pobre Yordy, nuevamente sacrificado ahí arriba, solo, es una de las pocas cosas que le reclamo a Valencia. Hace ya muchas fechas que todos los equipos que enfrentan a Alianza se aseguran de aplicarle una férrea marca, y cuando un jugador tiene el biotipo del juvenil aliancista, sumado a la incompetencia que hay detrás para generarle ocasiones de gol, pues es prácticamente imposible tener éxito.

Un segundo, esperen, acabo de recordar que la visión que escribo del trámite del partido corresponde a  cuando ya estábamos con el marcador abajo. Por supuesto, a los 8' del primer tiempo, en el amanecer del encuentro, Forsyth sale a cazar mariposas y nuevamente llega un gol en contra por pelota parada. Supongo que, al menos en el momento, no tuvimos que renegar por una nueva desconcentración de los defensas, quizá variar un poco en eso nos ayude al hígado. Lamentable lo de "Ken", que venía haciendo las cosas bien desde su retorno. Después del primer tanto ayacuchano, Alianza fue en busca del empate con una desconexión total en sus líneas, a casi todos les quemaba la pelota y nadie se atrevía a tomar la iniciativa. Lo más cercano que estuvimos del empate fueron algunas pelotas paradas sin demasiado peligro. A los 42' llegaría la estocada que definiría todo: Para no perder la costumbre, un córner del Inti termina con Gustavo Victoria anotando el segundo, ante la pasividad de toda la zaga ¿blanquiazul?.

En el segundo tiempo estuvimos un poco más cerca del gol (ahora de descuento), pero esto se debió más a un lógico recogimiento intencional de los ayacuchanos en sus líneas, con el marcador a su favor, que a una arremetida importante de Alianza. Aunque, pese a eso, se notó que los blancos aflojaron un poco en la parte defensiva y en base a eso estuvimos bastante cerca del descuento; sin embargo... Pues, era realmente evidente, escandalosa la forma en que Alianza se descuidó atrás para ir a la carga por el gol. Ibañez y Ciucci pésimos, manejando mal los tiempos para trepar al ataque y luego volver; Cuba, en una labor bastante mediocre que no llegó a trascender arriba ni abajo; Albarracín sin la agresividad y presión que le conocemos. Y nada más, porque "Puerta Abierta" Trujillo estaba muy ocupado arriba, "intrascendiendo", y el Pato, pues ya lo contamos. En medio de todo ese desorden llegaría el tercero de la visita a través de una contra, por entre las piernas de George (para redondear su tarde negra). Poco después Mostto descontaría con una pelota que le quedó debajo del arco e inmediatamente Inti Gas metió el cuarto a través de una contra que les resultó aún más sencilla que la del anterior gol, cerrando la goleada.

Crisis moral

La verdad, en un inicio no iba a profundizar demasiado en el funcionamiento del equipo, porque creo que aquí está lo esencial, pero al final me sirvió de desfogue, cosa que millones de hinchas deben estar necesitando en este momento. Bueno, pasemos al tema...

Nadie sabe qué demonios pasa exactamente en la interna de Alianza. Todo apunta a la camita, a que este "pechofriaje" tiene su causa en la imponente y disciplinaria posición que tiene no solo Wilmar Valencia, sino que también ha adoptado la dirigencia del club como filosofía institucional. Permítanme expresar mi posición personal al respecto: No recuerdo una actitud tomada por un plantel entero que me indigne más que esto. Es realmente absurdo, inaceptable e insultante que un jugador baje siquiera un poco su nivel por no sentirse a gusto con que se le exija disciplina y formalidad en su trabajo. No hay excusa que valga para esto. 

A nosotros no nos engañan. Los primeros diecisiete puntos obtenidos por Alianza, aquellos que nos dieron la punta por algunas fechas, se consiguieron con una actitud totalmente distinta a la que hoy vemos. Problemas en el juego hubo siempre, el equipo nunca llegó a convencer al hincha en su funcionamiento, pero al menos veíamos lo más básico que se requiere para jugar como equipo grande y con historia: voluntad. Al parecer, la tensión entre Valencia y su plantel fue algo que fue acumulándose y agrandándose a lo largo de las fechas y que en algún momento terminó por explotar. Y ahí vino el declive: Volteada sufrida contra el débil Unión Comercio (hoy en puesto de descenso), nueva volteada a manos de la San Martín (la cual fue la única victoria de los Santos en toda esta primera rueda, siendo el peor arranque de un equipo en toda la era descentralizada del fútbol peruano) y, para la cereza en el pastel, tenemos que acabamos de obsequiarle a Inti Gas su más importante triunfo de visitante en lo que va de su historia en la Primera División.

Al inicio de este subtítulo hablé de "bajar el nivel" a causa del disgusto por la disciplina de la autoridad, creo que fui demasiado benevolente porque es mucho más grave que eso. Los rumores y datos llegados por gente que tiene que ver con la interna del club nos han hecho saber de sobra que en el plantel hay líderes en este autosabotaje, que terminan influyendo en los juveniles emergentes y a los cuales los extranjeros terminan siguiendo también, con resignación... Dice una publicación reciente de la FIFA que son trece millones de peruanos los que siguen a los colores del Alianza Lima. Que me perdonen los jugadores, pero yo no puedo calificar de "buenas personas" a gente que juegue así con la mitad del pueblo futbolero de un país entero. O son gente cruel y extremadamente egoísta, o idiota, torpe y con una falta de educación y consideración muy preocupante. No puedo hablar del plantel entero porque no manejo los nombres pero, al que le caiga el guante, que se lo chante.

Al menos yo no puedo evitar preguntarme: ¿Esta es la "filosofía" heredada por los referentes? ¿este es el legado que dejó José Soto? ¿Rebelarse cuando el DT no te trate bonito y no apañe todos tus caprichos, quedando de por medio el sentimiento de los hinchas? Lo dejo para la reflexión de todos, porque es preciso encontrarle la raíz a este problema que es moral porque no se me ocurre otra etiqueta mejor.

Personalmente, le doy todo mi respaldo a Wilmar Valencia más allá de todas las limitaciones que pueda tener como DT, porque como persona sigo teniendo un muy buen concepto de él y de su integridad. Que se aplique la disciplina, que se separe a los que no se adhieran a ella, que se retire a los malos elementos que influyan en el comportamiento de los jóvenes. Este cáncer de la argolla y la camita, tan arraigado en el club en distintos grados, en distintos pasajes de su historia, tiene que terminarse de una vez por todas. Si nos cuesta el título, pues que así sea. Como dijo un cántico que lanzó el Comando, que jueguen los de la reserva si los del plantel principal van a seguir edificando este monumento a la traición a la camiseta. Se necesita purgar el club, limpiarlo de todas sus impurezas.

Y lo que debe mantenerse vigente y eternamente puro es el aliento e incondicionalidad de los hinchas. Quizá en los momentos más catastróficos, incluso la fe se vuelve algo difícil de renovar, pero lo que debe renovarse constantemente, fecha a fecha, es el aliento y el amor por el equipo más popular del país.

ARRIBA ALIANZA LIMA, porque te puedo amar, te puedo odiar, pero abandonar... JAMÁS.

Foto: Dechalaca.com

3 comentarios:

  1. En conciencia quedará, ojalá la administración tome cartas en el asunto. Y si estoy de acuerdo en hacer un purga en el club. Si pues detrás debe haber ambiciones cojudas tal vez de empresarios para liberar al jugador y cobrar mas de comisión, esta el extranjero que quiere ganar más y esta jugando mal para no renovar e irse a un eq. celeste. Esta el supuesto referente, que poca de voluntad y eterna mala leche le sobra. Están los juveniles que le calientan la cabeza con titulares de ventas y quieren liberarse de alianza sin dejar ni un sol. Pues si es hora de limpiar la casa de basura antes que el resto se burle de nosotros. Traición a los sentimientos más puros tarde o temprano se llegan a saber. Solo les deseo lo peor para ellos y sus familias, esos que están detrás de toda está traición. Arriba Alianza Lima contra todos y por todos a limpiar la casa.

    ResponderEliminar
  2. hermano aliancista no comparto en gran parte de tu comentario porque llevas tu analisis orienta de definir que LO MAS ESCENSIAL POR EL PORBLEMA QUE PASA ALIANZA ES POR "Este cáncer de la argolla y la camita", creo que deberia haber un analisis mas importante en tus comentarios LO RESPETO PERO NO LO COMPARTO, porque creo que el problema es integral, no solo es de jugadores entonces hay otras personas como la señora CUBA, Sr. Valencia, que tienen que entrar en tu analsis porque un club logra objetivos no por los jugadores sino por la conjuncion de un plantel, que son tecnico, jugadores, directivos e hinchada.

    no creo que tu comentario encierre lo que tu llamas camita, porque al DT no se le evalua por su don de persona, sino por su desarrollo como PROFESIONAL, asi como a los jugadores y tambien a la administradora temporal...

    yo te dare mi opinion aparte pero mi idea es que el problema no solo es de jugadores sino es integral de quienes administran y manejan el club.

    ResponderEliminar
  3. ¿Esta es la "filosofía" heredada por los referentes? ¿este es el legado que dejó José Soto?

    Este comentario me parece fuera de lugar, Soto como jugador nos dio muchas alegrías y siempre fue caudillo en la cancha, cosa que ahora no hay jugador que cumpla dicha función como entrenador estuvo en los peores momentos....a los que dicen que se vendió, que se fue a Cristal por plata...etc etc...dan risa.. todo profesional tiene que velar por su futuro y mejoria.... de sentimentalismos no se vive y la profesión de futbolista es muy corta.....o por amor a la camiseta Farfan , Pizarro Guerrero deberían haberse quedado en Alianza y dejar de crecer y ganar MAS DINERO?? ARRIBA ALIANZA!

    ResponderEliminar

Sin importar el color de tu camiseta, eres libre de opinar en este espacio, siempre y cuando demuestres educación y respeto. Saludos.

El equipo de El Blog Íntimo.