La verdad sobre nuestro legítimo título de 1927


Parte de la delegación que enrumbó a la gira por Costa Rica. Parados (de izquierda derecha): Bulnes, Saldarriaga, Segalá, Parravicini, Julio García y Soria. Hincados: Lavalle, Filomeno García, Montellanos, Villanueva, Neyra y Sarmiento (Recorte: libro '¡...Arriba Alianza!', Teodoro Salazar Canaval)
Parte del plantel aliancista, campeón de 1927.
Una página crema ha escrito un “artículo” tratando de afirmar que nuestro campeonato de 1927 es “ilegítimo”. Desde un inicio cabe señalar que no se entiende exactamente qué es lo que intentan demostrar porque, por un lado, dicen que el título es “ilegítimo”, mientras que al final de su escrito incentivan a pedir la anulación de dicho torneo supuestamente experimental e inválido para ellos. Empezando por ahí ya hay una evidente contradicción, porque si el título no es legítimo, no hay nada que reclamar; pero si este es legítimo y ellos lo consideran obtenido de manera injusta (y ahí sería otra la cuestión) entonces estarían admitiendo que, les guste o no, nos pertenece.

Después aseguran, también, que somos nosotros los que andamos inventando cuentos y engañando gente, mientras que “ellos son los que sí vienen a contar los hechos reales con verdaderas precisiones históricas”. Otra mentira, pues en su breve introducción sobre el fútbol peruano escriben ignorante y/o maliciosamente que, en la reunión de delegados realizada en 1912 en las instalaciones del Miraflores Sporting Club para definir qué equipos integrarían la Primera y Segunda división de la primerísima liga oficial del fútbol peruano, el Club Sport Alianza fue incluido en la Segunda, cuando es sabido por cualquier semiconocedor de la historia del balompié peruano que el Sport Alianza fue elegido como equipo de Primera en dicha reunión. Solo para empezar, señalamos esas inconsistencias. 

Ahora vayamos al tema principal. Aclararemos las mentiras creadas sobre el título de 1927 en dos partes.

1) LA LEGITIMIDAD DEL TÍTULO

Como ellos mismos dan a entender, estos pobres intentos de engañar a la gente artículos se crearon a partir de la difusión de este blog y otras páginas hermanas de evidencias contundentes y bien documentadas sobre la legitimidad del título de 1934 para Alianza Lima, como un supuesto “contraataque” (el cual nos hubiera encantado que fuera sobre el mismo tema y no con desviaciones a otros pero, por supuesto, es porque saben que la verdad no está de su lado). Es bastante curioso que justamente se haya querido responder al tema del 34 con el “tema” del ’27 porque, aunque parece que no lo sabían, exactamente lo mismo hicieron muchísimos hinchas cremas en los comentarios al famoso artículo de Dechalaca.com sobre la verdad de aquel torneo. Y el escritor de este, el periodista e historiador deportivo Roberto Castro, respondió de manera contundente sobre la legitimidad de dicho torneo. Textualmente dijo lo siguiente:

Tanto el torneo de ese año como de 1926, ciertamente, no vieron disputarse todos sus partidos. Pero sí tuvieron resoluciones oficiales que los declararon culminados. 
En 1926, el torneo se suspendió por problemas dirigenciales el 14 de noviembre, cuando restaban disputarse 13 partidos (programados originalmente para jugarse hasta el 30 de diciembre) y la tabla era liderada por Sport Progreso, con 15 puntos. A finales de diciembre, la FPF resolvió declarar concluido el torneo y declarar campeón a Progreso por el mayor puntaje obtenido, en resolución publicada en el diario La Crónica en enero de 1927, según investigaciones del historiador deportivo José Farje. 
En 1927, en tanto, el torneo se suspendió el 25 de diciembre, cuando restaban disputarse 15 partidos (programados originalmente para jugarse hasta el 22 de enero de 1928) y la tabla era liderada por Sport Alianza, con 6 puntos. De hecho, cuatro de los 15 partidos pendientes correspondían a Sport Alianza, que estaba en gira por Costa Rica (http://dechalaca.com/hemeroteca/producto-peruano/producto-peruano-primer-viaje-de-placer). Esta situación y nuevos problemas dirigenciales forzaron la paralización del torneo y la FPF, en boletín Nº 119 del 4 de enero de 1928, declaró culminados todos los campeonatos de todas las categorías correspondientes a 1927, declarando campeón a Sport Alianza -tal como lo hizo en 1926 con Progreso- por contar con el mejor puntaje acumulado en el momento de la suspensión del torneo. 
Casos similares de torneos declarados terminados con partidos pendientes de disputarse se produjeron en 1935, cuando campeonó Sport Boys, y más recientemente en 2003, cuando la huelga de futbolistas forzó la suspensión del torneo de Primera División a falta de siete fechas para la culminación del Torneo Clausura. En este último caso, como se recordará, la FPF también actuó de oficio y declaró a Alianza Lima, puntero del Clausura en el momento de la suspensión, campeón de dicho certamen, por lo que el cuadro íntimo pasó a jugar la final con Cristal y acabó consagrándose campeón de la temporada. 
Como bien dice la ilustrada respuesta del señor Castro, los torneos de 1926 y 1927 sí tuvieron campeones legítimos, señalados en resoluciones oficiales de la Federación Peruana de Fútbol de la época, no es ningún invento ni tergiversación de la historia. Más bien vienen a ser los cremas que escribieron ese "artículo" los que se victimizan e inventan "ayudas" o "favores" a Alianza sin sustento alguno, presas de su propia paranoia, frustración y desesperación ante la contundente evidencia que hemos mostrado no sólo sobre el tetracampeonato aliancista, sino sobre otras cuestiones estadísticas e ideológicas. Alianza Lima sale campeón en el paralizado torneo de 1927 porque fue el puntero en el preciso momento en el que se dio por finalizado. Es absurdo hablar de "favores" o planes armados por la Federación cuando tan solo un año antes el Sport Progreso fue coronado exactamente del mismo modo, cuando todos los historiadores de nuestro fútbol indican que tanto el torneo de 1926 como el de 1927 fueron concluidos antes de tiempo por los problemas dirigenciales que imperaban por ese entonces. Alianza no fue el único equipo que salió campeón en estas circunstancias, pueden ver que también lo hicieron Sport Boys y Sport Progreso. Por más controversial que se vea, los documentos oficiales de la Federación respaldan esos tres títulos.

Ni Alianza, ni Boys, ni Progreso obtuvieron aquellos títulos apelando a la trampa, a una petición de cambio de bases u alguna otra jugada de ese tipo. Ninguno de los tres clubes tuvo la culpa de los problemas dirigenciales que se dieron y culparlos por haber salido campeones es absurdo, peor aún si solo se busca distorsionar el título de Alianza cuando hay otros dos clubes que obtuvieron el galardón máximo del mismo modo. El equipo que sí trató de obtener cosas a través de los medios incorrectos fue la 'U' en primera instancia, en el famoso torneo de 1934, pretendiendo irrespetar las bases. El año en el que sí se saldría con la suya fue en 1947, de forma silenciosa, para no disputar el partido de descenso con el Sporting Tabaco luego de haber quedado colero del torneo. Y no olvidemos que al que se buscó beneficiar de forma grosera para no descender en el 2011 por deudas fue, por supuesto, el equipo de la vocal. El colmo de la hipocresía...


2) ¿Torneos "experimentales"?

"Experimental"... Los de Ate pretenden aplicar este rótulo a los torneos de 1926 y 1927. La pregunta es: ¿basados en qué?, pero para reforzar mejor la respuesta cabe hacerse esta otra: ¿basados en quién? No lo dicen (¿y quieren jactarse de ser ellos los de la verdadera rigurosidad?). La "prueba" que brindan es esta imagen, quizá convincente para hinchas que lamentablemente no tienen la información necesaria a la mano:


¿Por qué la página de la Federación no cuenta en su lista los torneos de 1926 y 1927?. Como habíamos adelantado, no se trata de "por qué" sino de "por quién". Los cremas que promueven estas mentiras sobre el título del '27 creen (o quieren creer, igual que como en el tema del '34) que lo que diga la página web de la F.P.F. es palabra oficial y absolutamente verdadera, algo totalmente erróneo.

Comenzando porque la dichosa página de la Federación comete el garrafal error de poner a Universitario como campeón de 1972 (cuando ese año el campeón fue Sporting Cristal), tenemos también las fallas con respecto los títulos de 1926, 1927 y 1934. Hay una sola persona responsable de que todas las publicaciones bibliográficas y digitales de la F.P.F. de las últimas dos décadas repitan los errores sobre los últimos tres títulos mencionados: Roberto Salinas, quien escribiera en 1997 un libro por los 75 años de la F.P.F. y otro en el 2012 por el centenario de la Primera División Peruana. Es él el único historiador de fútbol peruano que señala, basado en la nada, que los torneos de 1926 y 1927 fueron experimentales. Ese rótulo para dichos torneos no aparece en ningún documento emitido por la Federación, sino que este periodista lo aplicó según su interpretación. Fue seguramente su "lógica" lo que le llevó a pensar que esos torneos no fueron "legítimos". Este señor tiene antecedentes de cometer serios errores para alguien que dice ser "historiador". Sólo es cuestión de revisar sus artículos en el portal "Crónica Viva" y sus errores en las fechas y en resultados de partidos. Pero eso no es lo más grave, el peor antecedente que tiene es el del título del '34. Salinas escribió sobre dicho título basado en una investigación suya que escandalosamente no sólo no incluía los boletines de la Federación, sino que también los ignoraba. En un capítulo tan confuso del fútbol peruano, no fue a los documentos oficiales, como sí hizo Dechalaca.com en un artículo que refuta por todos lados lo expresado por Salinas. Y cuando algunos hinchas le "linkearon" el artículo de Dechalaca, este sólo se limitó a responder dubitativo que "debió haber sido riguroso cuando investigó", comprometiéndose a revisar el artículo pero desapareciendo después de eso, sin dejar respuesta alguna.

Por cierto, no estamos inventando que Roberto Salinas señale que ambos títulos no sean considerados. Éstas son palabras de él:

El 23 de agosto de 1922, los clubes de Lima, Callao y Balnearios cumplen con el pedido del Comité Olímpico Peruano y fundan la Federación Peruana de Fútbol, con ámbito a nivel nacional. La entidad se demora cinco años en la organización de ligas distritales, provinciales y departamentales, en todo el territorio, incluyendo Lima y Callao, por lo que su primer campeonato recién se efectúa en 1928 y continúa hasta la fecha. 
También tenemos este recorte del Libro de la Federación Peruana de Fútbol por sus 75 años , escrito por Roberto Salinas, donde no se incluyen los títulos de campeonatos de 1926 y 1927, sin explicar nada al respecto, pese a que ese año se jugaron torneos y la Federación dio a sus campeones. De aquí viene la confusión.



No hay ni un solo documento oficial de la Federación que haya señalado que los títulos de 1926 y 1927 son experimentales o no oficiales, ningún boletín o resolución que lo haya comunicado. Que los torneos mencionados hayan sido irregulares es otra cosa, pero de todos modos de ahí partió el periodista Roberto Salinas para dar su interpretación deliberada, como lo hizo al inventar toda una historia incoherente de renuncias de dirigentes y demás incoherencias sobre el título del '34, para tratar de justificar la mentira de que ese título le pertenezca a la 'U', omitiendo completamente documentos oficiales de la Federación de esos años.


Conclusiones

Las resoluciones oficiales de la F.P.F. dieron por concluidos los torneos de 1926 y 1927 señalando a sus respectivos campeones, Sport Progreso y Alianza Lima. Dichos comunicados no indican por ningún lado que estos torneos hayan tenido una validez distinta a los de 1928 en adelante, pese a su irregular culminación, que es un hecho aislado. Si la web de la Federación no incluye en su lista de torneos oficiales a los del '26 y '27 y, por otro lado, pone a la 'U' como campeón de 1934, es porque su base de datos está en las publicaciones de Roberto Salinas, el historiador contratado por ellos, cuyas investigaciones sobre estos dos temas puntuales dejan mucho que desear en cuanto a rigurosidad y coherencia, como ya se ha indicado párrafos arriba.

El artículo al que estamos dando respuesta no es más que un manotazo de ahogado por parte de quien se siente acorralado, buscando cualquier salida para hacernos perder de todos modos algún título, en vista de que todas las evidencias nos señalan como los campeones de 1934.

Como pueden ver, todos los títulos de Alianza Lima son perfectamente legítimos y nuestro palmarés no está manchado con jugadas bajo la mesa o intentos de adueñarse de lo que le pertenece a otro. Sólo buscamos que lo que ganamos en la cancha, con las reglas establecidas, se respete y se reconozca como lo que es NUESTRO.

ARRIBA ALIANZA LIMA, campeón de 1927 y el único tetracampeón del fútbol peruano.

1 comentario:

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