Santa victoria

Alianza Lima 2 - San Martín 1

Alianza consiguió un triunfo en Matute con un valor un poco más condimentado que el de los pocos que ha obtenido últimamente: Se logró vencer a un rival que, como pocos en toda la historia del Club, se volvió un verdadero dolor de cabeza, al punto de que no se le ganaba desde hace cuatro años, siendo la última victoria el 10 de junio del 2010. Tres puntos frente a un adversario que actualmente está entre los tres equipos que mejor fútbol ofrecen en nuestro medio, pero tres puntos conseguidos no solo en base a la actitud, sino en una evidente voluntad de ganar también en base a fútbol (eso en lo que, en el papel, sufríamos gran desventaja). Y por último, siguiendo con las malas rachas cortadas, fue un partido en el que dos aliancistas marcaron su primer gol luego de nueve meses vistiendo la gloriosa blanquiazul, cada uno con distinto rendimiento en lo que va de la temporada; por supuesto, me refiero a Julio Landauri y a Víctor Cedrón, donde curiosamente el segundo entró en reemplazo del primero ante la inconformidad de la gente por dicho cambio. En fin, un partido donde se rompió más de una mala racha y el cual, se espera, pueda ser un punto de quiebre para un alza en el rendimiento del equipo. No soy nada idealista, pero de verdad espero que el caprichoso hecho de que el hoy criticadísimo Sanguinetti haya logrado romper con ese invicto 'santo' de cuatro años, signifique algo bueno.

La alegría de ganar.

Alianza se hizo con la victoria ante el cuadro albo, dándonos un simpático regalo por los tres años de fundación de El Blog Íntimo. Como siempre, les pintamos aquí nuestro análisis sobre el encuentro jugado hoy en el Alejandro Villanueva.

Así alinearon:


  • Cambios en Alianza: Montes por Aguirre (65'); Cedrón por Landauri (80'); Rodríguez por Cueva (89').
  • Cambios en San Martín: Ascues por Hinostroza (64'); Vásquez por Perea (79').


Primer tiempo

Sanguinetti planteó una alineación ofensiva en nombres (con la novedad de Costa en la contención), pese a la peligrosidad de la San Martín en cuanto a su gente de ataque. Sin embargo, Alianza inició el partido con cierta cautela, buscando atacar cuando tenía la posesión del balón, pero replegándose e intentado cuidarse bien cuando eran los 'santos' quienes tenían la pelota. Los blanquiazules apostaban al contragolpe a través de una transición rápida en base a sus laterales y al recorrido de Landauri y Cueva, aunque en los últimos metros de la cancha la coordinación no era la mejor entre los volantes creativos, al menos al comienzo. San Martín, por su parte, buscaba tomar la iniciativa del juego y ser el protagonista con sus ataques, pero el lento retroceso de sus jugadores tras perder el esférico volvía más peligroso el contragolpe blanquiazul.

Estos planteamientos no durarían demasiado, ya que a los 8 minutos, en un contragolpe aliancista en el que se esperaba que Landauri descargara con algún compañero, el volante íntimo sorprendió a Gallese con un remate bajo de larga distancia, poniendo en ventaja a los locales de forma tempranera. Luego del tanto, Alianza casi dejó de buscar las contras y se concentró más en sostener su ventaja. San Martín se volcó al ataque sin demasiada profundidad. Con Hinostroza y Montaño apagados en su labor creativa, los albos apelaron más a las incursiones de Perea por el sector de Guizasola, y a la peligrosidad de Silva en el área. Se encontraron con lo segundo vía balón detenido, luego de que el delantero santo efectuara un fuerte remate gracias al descuido total de la marca aliancista: 1 a 1.

Landauri, a punto de anotar el primer tanto blanquiazul.

A partir del empate, la cancha se inclinó a favor de la visita. Alianza no logró conectarse como en los primeros minutos y dejó de atacar, preocupándose más por aguantar las entradas ahora más incisivas de los de Santa Anita. Así nos iríamos al descanso.

Segundo tiempo

Fue durante la segunda mitad que llegó lo interesante por parte de Alianza, cuando el equipo entró decidido a desempatar. Las sociedades por las bandas se hicieron más fuertes: Landauri con Truillo por izquierda, pero sobre todo Guizasola con Cueva por derecha, inclinaron la balanza e hicieron que Alianza pesara mucho más en el terreno de juego. Por los primeros 15' de la complementaria, los íntimos generaron bastante peligro a partir de centros y balones rasantes llegados desde el sector derecho, creando hasta tres ocasiones claras de gol: una que Landauri no pudo meter con pierna derecha, y dos claras que Guevgeozián se perdió dentro del área chica (ojo para los que vienen criticando tanto a Aguirre: el armenio viene fallándose más y peores, es urgente que su definición mejore). San Martín anduvo replegado y sin poder pasar cómodo al ataque gracias a la buena labor de Atoche en contención, aunque tuvo en un cabezazo de Silva la gran posibilidad de marcar el segundo, pero este terminó rebotando en el poste.

Por el 69', Sanguinetti sacó a un intrascendente Aguirre para efectuar su clásico cambio en los segundos tiempos, dejando como dos puntas a Guevguezián y a Montes. Cerca del final, en un cambio que fue muy pifiado por las tribunas (la gente en occidente pedía la salida de Cosa, que aportó poco), Landauri se fue entre aplausos para el ingreso de Víctor Cedrón. Sin embargo, entre estos dos ingresantes se armaría el gol de la victoria: Por los 83', una buena pared en el medio terminaría en un correcto centro de Atoche; luego Montes pivotearía para que la pelota quedara servida para Cedrón, quien con un fuerte remate decretaría la ventaja definitiva para el equipo del pueblo. En los minutos finales, Alianza logró aguantar a un San Martín que buscó con todo el empate, e incluso tuvo otro remate al palo que felizmente no logró entrar.

Víctor Cedrón celebrando el gol del triunfo.
Pero más allá de ello, Alianza Lima consiguió un triunfo merecido, tanto así que Julio César Uribe no buscó excusarse en el arbitraje o en errores propios de su equipo, como suele hacer cada vez que pierde. La victoria se construyó no solo gracias a la actitud del equipo, sino también a un cambio de mentalidad en el juego, a una intención de emplear algunas variantes más a la hora de atacar.

El mejor en Alianza fue...


Julio Landauri. El 10 fue muy importante en la transición rápida de defensa a ataque que mostró el equipo, siendo fundamental para aprovechar el lento repliegue de la San Martín y poniendo también el primer gol aliancista del partido. 

Conclusiones personales

Cueva no es Messi, ni siquiera pienso que sea -aún- el mejor de Alianza, pero le ha dado al equipo esa pizca de talento que necesitaba para contar con más recursos en el ataque. Hoy fue interesante su sociedad con Guizasola y con Landauri a la hora de contragolpear. Al equipo le falta ser más fino a la hora de tocar en los últimos metros, lo cual es lógico luego de tantos meses apostando al pelotazo y el puro empuje, pero se espera que los jugadores en ofensiva puedan mostrar un poco más de brillo técnicamente. Ya se está logrando ser menos predecibles, y eso definitivamente es algo que suma para nuestras pretensiones. En defensa, al menos hoy, también se vieron mejoras.

Próxima cita:

Alianza realizará una muy complicada visita al Juan Aurich de Chiclayo. El equipo tendrá que buscar los puntos ante el ganador del Apertura, en su cancha sintética y con el siempre jodido viento chiclayano. Con inteligencia, y con las mismas ganas de hoy, puede conseguirse un buen resultado. Nosotros sigamos en lo nuestro: alentar.


¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Club Alianza Lima, DeChalaca.com

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