Soberano del Imperio: Alianza Lima campeón del Torneo del Inca 2014

Alianza Lima 3 (5) - San Martín 3 (3)

Ay, mi Alianza. Cuántas cosas tuvieron que pasar para verte de nuevo en todo tu esplendor combativo. Cuánto tiempo pasó para ver tal despliegue de entrega y voluntad. Tal convicción. Bajo una idea que a muchos les disgusta, los jugadores creyeron en ella y demostraron que les alcanzó. No les hizo falta, esta vez, mucha magia. Aquella magia perdida de los tiempos de Manguera, el Poeta, el Nene y Perico, y que hoy algunos jugadores ajenos a nosotros mantienen en sus botines. Y no están. Hubo magia, sí, pero la necesaria. Y la mezquindad del show se reemplazó por electrizante pasión en cada pelota disputada. En cada centro al área y en cada gol conseguido. Mi Alianza, ofreces poco, pero no regalas nada. Ganas por atropello. Y ayer chocaste con un inmenso muro blanco que desde hacía mucho tiempo nos desviaba del camino. A puro corazón perforaste sus fortalezas y llegaste a la gloria. Lo que opinen los envidiosos importa poco. Las competencias son para ganarlas. Las finales son para ganarlas. Y Alianza, lo lograste. Eres campeón y un justo campeón, porque además hiciste más puntos que el resto, porque además tus hinchas fueron los más fieles, a pesar de las trabas en el precio de las entradas, del pésimo servicio de boleterías, y de los injustos castigos impuestos en nuestras tribunas a causa de la irresponsabilidad y desmesurado odio de otros. Y a pesar de que al hincha de Alianza le gusta ver pinturas en el césped, y a pesar de que este ha sido el año del pragmatismo, ese hincha nunca te abandonó. Esta copa es para todos. Definitivamente. La ganamos todos. Ahora vamos por más.

Ensaladera incaica: este es el trofeo de parte de Movistar para el ganador del Torneo del Inca.
El choque

Alianza Lima, a pesar de su historia e hinchada encima, llegaba a este partido sin el rótulo de «favorito».  El equipo ofensivo, «de buen fútbol», y que tenía cuatro años de paternidad sobre los blanquiazules, era el albo. San Martín, con una idea clara de juego impuesta por su DT, Julio César Uribe, buscaría consagrarse como campeón ante un rival que en teoría le iba a jugar de contra. Las propuestas, entonces, estaban muy claritas. Sin embargo el desarrollo del juego daría algunos giros inesperados. Para graficar más o menos cómo estaban parados los equipos, sepamos las alineaciones de la noche de ayer en el Miguel Grau del Callao: Alianza Lima puso en la cancha a Heredia en el arco -reemplazando George Forsyth, quien fue titular en prácticamente todo el Torneo del Inca, perdiéndose la final por lesión-, una defensa conocida con Ibáñez y Aparicio como centrales, Roberto Guizasola como lateral derecho y su hermano, Guillermo, por la izquierda -reemplazando a Luis Trujillo, habitual titular en el once de Sanguinetti-. Atoche y Míguez en la primera línea de volantes, Paulo Albarracín más suelto por el medio. Por los lados Kahn y Aguirre. Como única punta Mauro Guevgeozián, recientemente convocado a la selección de Armenia. San Martín, por su parte, formó con Gallese en el arco -buen arquero, muy joven además-, Álvarez y Ascues como centrales, Córdova por la derecha, Fernández por la izquierda; Ubierna y Ballón en la primera línea, más adelantados Marinelli y Montaño; arriba Santiago Silva y el peligrosísimo Luis Perea. El árbitro de este encuentro fue el siempre discutido Víctor Hugo Carrillo.

Luis Perea, el máximo goleador del Torneo del Inca, anotó el primero de la San Martín en la gran final.
Primer tiempo de pesadilla

La blanquiazul, contrariamente a lo que se creía, intentó ejercer dominio territorial desde el inicio. Mientras que fue la San Martín el equipo que esperó un poco para luego aprovechar los espacios con la potencia y velocidad de sus atacantes. Los generadores de fútbol del lado 'santo' tenían que superar los difíciles escollos aliancistas -la defensa menos batida del campeonato-, y para ello la habilidad y técnica de Montaño y Marinelli debían crecer. Eso sucedió. A los 14' una buena incursión de Fernández tras pase de Marinelli le ganó la espalda a R. Guizasola, quien lo tocó dentro del área. Fernández siente el contacto y se deja caer. Carrillo compra y penal. Perea ejecuta y gol. Cosas del fútbol. San Martín demostraba la efectividad que debía mostrar Alianza, y Alianza el dominio que debía mostrar la San Martín. Después del gol los grones siguieron remando con la idea harto conocida del 'topo' Sanguinetti: amplitud del medio campo, desbordes, centros laterales, o frontales. Lamentablemente Guevgeozián no tuvo la cabeza tan fina como otras veces. La hinchada que no se callaba y la desesperación que se asomaba. Pero llegaría lo peor: en una gran jugada colectiva, Santiago Silva anotó el segundo para el elenco de Santa Anita. Minuto 29 del partido y 2-0. Alianza no encontraba la forma de llegar con claridad a un arco bien resguardado por defensores atentos y un arquero práctico. Se terminaba el primer período y llegó un momento bisagra: la expulsión de Luis Perea, por doble amarilla. Para mí una expulsión exagerada. El colombiano levantó el brazo irresponsablemente, sí, pero no vi ningún intento de golpe en el rostro de Atoche. Desde mi punto de vista, Carrillo compensó con esta expulsión el haber cobrado un penal dudoso en contra nuestra. Volvemos a lo mismo, el fútbol tiene estas cosas. Así finalizó el primer tiempo. Alianza perdía 2 a 0, pero la inferioridad numérica del rival le daba esperanza a la tribuna. El planteamiento de Uribe, al menos en ataque, cambiaría drásticamente a partir de la segunda parte.

Viejo conocido: el 'potón' Montaño puso en jaque más de una vez a la defensa aliancista.
Tiempo de milagros

El DT rival decidió retirar del campo a Silva, un delantero, para permitir el ingreso de Vásquez, un volante. Por el lado victoriano, Sanguinetti hizo dos cambios para tratar de aprovechar el hombre de más: ingresó Landauri por Atoche y Montes por Kahn -quien no tuvo un buen partido-. La idea era llenar el área alba de centros a los delanteros en punta, cada vez con mayor intensidad. La participación de los laterales y defensores fue inminente, como inminentes fueron los contragolpes de San Martín: Johnnier Montaño había quedado solo en punta y se mostró siempre peligroso. En una ocasión estuvo a punto de marcar el tercero y en otra con un pase de taco dejó solo a otro atacante. En tal contexto, Heredia también crecía. Faltando 10 minutos para el final del tiempo reglamentario, Uribe se la juega completamente a defender: saca a Montaño y pone a Raziel García, un volante defensivo. El mensaje era más que evidente.

Huevos, garra, corazón, goles y ¡empate!

«La garra no es propiedad de nadie» dijo alguna vez Jaime Duarte; no es una virtud patentada por ningún jugador, club o país, como usualmente se hace creer. Es una virtud humana que todos poseemos en variadas medidas. Ese empuje que sale desde algún lugar desconocido del cuerpo, ese calor que impulsa a hacer posible lo que para otros sería imposible. Este año, a Alianza le ha faltado elaboración, toque, «buen fútbol», pero le ha sobrado lo otro, y en esta final aquella onda energética brilló con más fuerza que nunca. Primero con Ponce -había entrado por Guillermo Guizasola-, quien a pura voluntad y habilidad logró un desborde por el sector derecho. El pase en cuchilla hacia el área chica fue interceptado por un defensa albo; el rebote fue directo a Koichi Aparicio quien nos regaló uno de los mejores goles aliancistas de los últimos tiempos: UNA VOLEA SIMPLEMENTE ESPECTACULAR. La pelota apenas pudo ser manoteada por Gallese. Gol de Alianza. Era el 1 a 2 en el minuto 84 del partido. Aparicio, muy maduro él, celebró con mesura mientras regresaba corriendo a su posición original. Alianza se vendría con todo.

El goleador: Mauro Guevgeozián sumó anoche (contando el penal) 10 tantos en el Torneo del Inca.
El tiempo reglamentario había terminado. Carrillo dio cuatro minutos adicionales y Alianza estaba encima de San Martín. La hinchada enardecida por el impulso del descuento, y la defensa 'santa' cayendo en confusiones e imprecisiones. El gol de la esperanza se avizoraba. Se sentía en el aire. Y era una sensación generalizada en todo el recinto chalaco. Al minuto 92, nuevamente aparece Junior Ponce, quien en base a regate y cambio de ritmo -de hecho, es el único jugador de la actual plantilla que posee esto último- rompe las líneas defensivas del rival, pone un pase al vacío para Albarracín, quien ensaya un remate fallido que llegó a los pies de Guevgeozián. El armenio-uruguayo pone la pierna fuerte entre los defensas y la añade el balón al arco de Gallese. El gol más gritado de su vida, quizás. 2 a 2. Y habría más. Tan sólo un minuto más tarde un gran pivoteo de Montes deja solo al 'rifle', quien esta vez falla enviando el balón al travesaño. Pudo haber sido una remontada épica dentro del tiempo regular, pero el empate se mantuvo y llegaron los períodos suplementarios. ¡Partidazo!

Y se acabaron las piernas

Se notó el desgaste físico en ambos equipos. Algunos empezaban a acalambrarse, otros apenas y podían correr. Aún así el corazón de los conjuntos en cancha parecía infinito. No pasó mucho en el primer suplementario, las emociones se reservarían para el segundo. En el minuto 106 anunció Guevgeozián, quien ya era una de las figuras del partido. Su remate fue esquinado pero Gallese se lució y la sacó al corner. Alianza siguió apelando a lo suyo -sí, a eso que no gusta mucho-, el juego lateralizado y de centros. Montes se insinuaba peligroso pero no había tenido una clara: y entonces la tuvo. Sucedió en el minuto 111, una jugada entre Guevgeozián y Landauri en la que el goleador, aún cojeando por un fuerte calambre, cubrió bien el balón y se la cedió. El centro del zurdo fue preciso y precioso. Montes se elevó como un '9', cabeceó como un '9' y la clavó al ángulo como un '9'. El primer gol profesional de 'Thor' con la camiseta aliancista no pudo llegar en mejor momento. FUE UN VERDADERO GOLAZO. Alianza remontaba un 2-0 a 3-2 y la hinchada empezaba a saborerar la coronación. Sin embargo el destino nos tendría deparado otro golpe más -y además dejaba que claro que San Martín también echaba el resto. Un minuto después del gol de Montes, y mientras seguíamos celebrando la remontada, Benjamín Ubierna sorprende a todos con un fuerte remate esquinado desde fuera del área. Heredia poco pudo hacer. 3 a 3. El marcador no se movería. A penales.

Bienvenida eficacia

Los últimos recuerdos que tenía de Alianza Lima en definiciones por penales no eran nada alentadores. 2011, Copa Libertadores Sub-20 a medio año y a fin de año la final ante Juan Aurich. Traté de olvidarme de esos magros momentos. Teníamos ahora a un plantel completamente renovado, con jugadores de temple distinta. Aquí pensé: «lo importante que será anotar el primer penal». Nadie mejor que Ibáñez para asumir esa responsabilidad. El charrúa cumplió y la mandó al fondo. Luego San Martín convirtió a través de Ballón. En seguida Aparicio anota el 2-1. San Martín empató a través de Jersson Vásquez. La blanquiazul volvió a ponerse adelante tras tanto de Ponce. Era el turno de Carlos Fernández. Al frente tenía a Heredia. A diferencia del resto de penales aquí el 'loco' esperó y esperó hasta el final. Se lanzó al lado correcto con gran reflejo y tapó el remate. La tribuna estalla y seguía adelante Alianza. Aguirre vendría luego y el 'zorrito' no decepcionaría. Hernán el 'churrito' Hinostroza anotó también y mantuvo la distancia. Llegó el momento definitivo. Mauro Guevgeozián se pone al frente ante la sorpresa de todos, pues estaba lesionado y se decía que iba Montes. Pero el armenio quería definirlo así estuviera en silla de ruedas. Un zapatazo furibundo que casi le rompe el arco a Gallese fue el final perfecto de la historia. Nada que objetar: ALIANZA LIMA CAMPEÓN DEL TORNEO DEL INCA 2014.

'Loco' enorme: Manuel Heredia fue determinante en la tanda de penales.
Se dice, se comenta

Mucho se habla del Torneo del Inca y su «validez». Para todo hincha aliancista la cosa es bastante clara: nadie dice ni defenderá la idea de que ganar este torneo «vale lo mismo» que un título nacional. Eso sería absurdo y hasta anti-reglamentario. No obstante, Alianza Lima -y su gente, claro- tiene todo el derecho a celebrar la obtención de este galardón. Pues lo logró con muchísimo esfuerzo, enfrentándose a los rivales más fuertes del medio: San Martín, Juan Aurich y Sporting Cristal, por citar tres. Todos ellos se entregaron íntegros para salir campeones, incluyendo a los que siempre estuvieron lejos, y despreciar tanta deportividad es una falta de respeto hacia el profesionalismo de los propios jugadores. Nos dimos el tiempo de describir otras especificaciones en nuestra fanpage de Facebook (¿por qué es importante el Torneo del Inca?), esto antes de la final, como para que no queden dudas de que pensaríamos lo mismo así la hubiésemos perdido. Y como bien dice ahí, lo demás, estimados lectores, es puro cacareo.

¡Así te quiero ver!: Alianza Lima, justo campeón del Torneo del Inca 2014.
Sólo el comienzo

El Torneo del Inca fue el primer paso del año, un buen primer paso que dimos con fuerza. Que Alianza haya vuelto a ganar una definición después de ocho años así lo acredita. Volverse competitivo es una cuestión de trabajo constante. Y a Alianza se le vienen cosas importantes para ponerlo a prueba. El Apertura empieza en dos semanas y debutamos en Ayacucho. Yendo un poco más allá, en poco más de dos meses inicia la Copa Sudamericana. ¿Qué falta?, muchísimo. Primero aseguremos la plantilla que usa con regularidad Sanguinetti. Ahora vayamos a los refuerzos, refuerzos que deben ir en todas las líneas para evitar las dependencias. Para el clausura mínimo un central de experiencia, laterales, volantes ofensivos y de avanzada. Y finalmente un centrodelantero que esté a la altura -o, si se puede, mejor- de Guevgeozián. Alguien también que tenga el recorrido táctico de Aguirre -en anteriores partidos se sintió muchísimo su ausencia- y alguien con el despliegue de Miguez. Recordemos que iremos a pelear a un torneo internacional en el que los clubes llegan mejor preparados y con más variantes. Y además que debemos afrontar del mismo modo el Apertura y Clausura. Si queremos pensar en grande, debemos esforzarnos -dirigentes incluidos- en grande también.

El dato: «El espectáculo es ganar» estaba inscrito en los polos que vestían los jugadores tras la obtención del título. Una forma contundente de responder a las críticas por el juego «poco vistoso» del Alianza Lima de Sanguinetti, ¿será también una manera de decirnos que el equipo seguirá la misma senda aunque a muchos no les agrade?

¡ARRIBA ALIANZA LIMA, CAMPEÓN!

2 comentarios:

  1. Felicitaciones por el analisis certero y contundente. pero necesitamos con urgencia un 10 con Costa y Cedron creo que no es suficiente ARRIBA ALIANZA LIMA CORAZON

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