A punta de "güevos"

Increíble. Esa es la palabra para describir el triunfo hoy obtenido ante Sporting Cristal, no porque Alianza haya jugado un partidazo, no porque haya superado en el trámite a un rival que, en el papel -aunque no sé si muchos pensaban lo mismo que quien escribe-, tenía más armas para llevarse los tres puntos; todo lo contrario: los celestes fueron muy superiores en casi todos los sectores del campo, siendo esta diferencia mucho más pronunciada en el primer tiempo, tuvieron un 65% de posesión de balón sobre 35% de Alianza, dieciséis remates al arco (siendo la mitad de estos realmente peligrosos), gozaron de superioridad numérica al partir del minuto '69... Pero no la encajaron. Los íntimos anotaron en la ÚNICA ocasión clara que tuvieron, la única ocasión que tuvo Mauro Gevgueozián, y por ese 100% de efectividad del día de hoy consiguieron una de las más increíbles victorias de este torneo.

El nueve aliancista tras el gol más gritado del torneo

PRIMER TIEMPO: ¿FUEGO CONTRA FUEGO?

Pero toda la algarabía que desató el gol de Gevgueozián no debe hacer que dejemos pasar los errores que cometió el DT y varios bajos rendimientos que tuvo el equipo individualmente. Siendo sincero, la alineación con la que arrancamos me preocupó desde un inicio: Sanguinetti mandó al campo al mejor combinado posible en cuanto a ofensiva buscando que Alianza propusiera, que tuviera iniciativa y, aunque sea parcialmente, el protagonismo del partido en cuanto a la elaboración.

Sin embargo, me parece que fue un grave error de planteamiento. ¿Por qué buscar una lucha de poder a poder en un aspecto en el que el rival es claramente superior?. Si el técnico demostró que prioriza el resultado por encima del juego pese a lo que digan los hinchas y la prensa, no entiendo por qué no planteó el partido tal como lo hizo en Chiclayo: parando bien al equipo atrás (que es lo que mejor hace) y apostando al contragolpe frente a un rival que, por su propio estilo de juego y por su posición en la tabla, iba a salir a matar. Es cierto que éramos locales, pero aún así lo más inteligente era apostar a esa estrategia aunque los intérpretes no fueran los mismos (eran importantes las bajas de Aguirre y Trujillo). 

Cedrón fue colocado de "10" para -se supone- poner pases de gol a Gevgueozián alimentado por Khan y Landauri, pero esta sociedad nunca funcionó. El trujillano no tuvo tiempo ni para pensar con el balón en sus pies debido a la férrea marca de De la Haza, y terminó desapareciendo del partido, pues una vez anulada su zona en el medio tampoco fue a hacia las bandas para buscar armar juego con los volantes. Estos últimos también tuvieron un rendimiento muy bajo, con pases erráticos y falta de conexión. En ataque, Alianza no apelaba más que a tirar pelotazos buscando a un 'Armenio' que no tenía acompañante, siendo totalmente improductivo. Sanguinetti puso una alineación que no iba acorde con cómo el equipo había obtenido buenos resultados en los partidos más difíciles, prácticamente fue un experimento frente a un rival que nos iba a derrumbar ese esquema con el rigor de su oficio. Y con la ausencia de Trujillo, el panorama ofensivo para Alianza era aún menos auspicioso.

Defensivamente tampoco nos fue mucho mejor, y no me refiero solo a los jugadores de la primera línea de cuatro: Aguirre y Trujillo se hicieron extrañar con la notable labor táctica que vienen demostrado en lo que va del año, es por eso que Cristal no sufrió la presión en las bandas que normalmente tienen los equipos que enfrentan a este Alianza 2014. Además de eso, los rendimientos de los Guizasola durante el primer tiempo, en especial de Guillermo, fueron también irregulares y los rimenses no dejaban de amenazar por los costados. 

Sanguinetti no solo regaló el primer tiempo, sino que lo arriesgó muchísimo sin un buen plan que valiera ese riesgo y una mala ejecución de los jugadores en lo que sea que haya propuesto. Cristal encontró a un Alianza totalmente desconectado e irreconocible, le hizo mucho daño pero gracias Forsyth, a Aparicio, al travesaño y a la falta de efectividad de Junior Ross, el primer tiempo terminó en blanco cuando los victorianos pudieron haber recibido dos o tres goles. El replanteo era urgente.

Los rimenses en una de las tantas ocasiones que no concretaron
SEGUNDO TIEMPO: "COMO EN CHICLAYO, MUCHACHOS"

El entrenador uruguayo se dio cuenta de su error y paró al equipo con una formación similar a la del triunfo frente a Aurich: sacó a un flojo Cedrón para hacer ingresar a Atoche y formar una línea de tres volantes ofensivos junto a Albarracín y Míguez, de este modo se equilibró un poco la balanza. Aunque Cristal siguió en busca del primer gol, ya no gozaba de los mismos espacios que en el primer tiempo. Generó algo de peligro pero, una vez que Alianza se terminó de acomodar, su posesión dejó de ser peligrosa.

Ofensivamente Alianza cambió un poco, los pelotazos a Gevgueozián, ahora lanzados por los volantes de contención y los laterales, hacían que el delantero encontrara a quién pibotear el balón: Khan y Landauri. Solo generaron un par de ocasiones aisladas y provocaron un par de pelotas paradas, pero aunque no penetraban tanto lograban que Cristal tuviera miedo atrás y no subiera con la misma intensidad que en la primera mitad.

Y con el partido así, llegó a los 69 minutos la tonta expulsión de Míguez, por una fuerte e innecesaria entrada a Cazulo (que llegó luego de una mala salida de "G&F"). Alianza se quedaba con diez y parecía que a Sanguinetti solo le quedaba firmar el empate.

"SIEMPRE LA PELOTITA PARADA", Y OTRAS FRASES FUTBOLERAS

Sí, hoy recordamos como pocas veces, y muy gratamente, esas frases tan desgastadas por algunos comentaristas deportivos. En el minuto '84 Alianza consiguió una pelota parada desde el lado derecho, no muy cerca del área. Esa parecía ser la única vía por la que se podía llegar, todos nos lamentábamos de que 'Talara' no pudiera patear ese balón; entonces, Landauri... nos hizo dejar de extrañarlo con un excelente centro que Mauro Gevgeozián conectó fuerte de cabeza. Nada que hacer para Penny. Toda la hinchada aliancista estalló en júbilo por un gol que no esperábamos que llegara por ningún lado, por un gol a un rival que había sido superior, por un gol que nos aseguraba la punta del Grupo A. El 'Armenio', el más sacrificado, el que aguantó ahí arriba en solitario y se rehusó a salir cuando Sanguinetti le preguntó si necesitaba ser cambiado. 

El gritadísimo gol de Gevgueozián
Luego solo quedó seguir resistiendo, durante los pocos minutos que faltaban, a un Cristal frustrado por su dominio no traducido en goles. Carrillo pitó el final a los '93 y los tres puntos se fueron para Matute.

EN LA RECTA FINAL

Con este tremendo triunfo Alianza se mantiene como líder de su grupo con 23 puntos, seguido por Juan Aurich con 21. Para la próxima jornada los íntimos tendrán que hacer una complicada visita a Moyobamba para enfrentar a Comercio, mientras que los chiclayanos también buscarán ganar a un duro Cristal en la capital. Y luego solo quedará una última fecha.

Con la disciplina y actitud de este equipo, y con la fe de un pueblo entero detrás, debemos dar bien estos últimos pasos para llegar a la final de este Torneo del Inca. Porque somos uno solo, por un mismo objetivo.

¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Club Alianza Lima, DeChalaca.com

1 comentario:

  1. Un partido que parecía perdido o resignado al empate, pero q se demostró que con corazón también se puede ganar!

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