Y se acabó

Alianza Lima empata en casa con la U. César Vallejo y despide un año para el olvido

Muchas cosas por decir de este año, la mayoría ya se dijeron antes y no vale la pena rescatarlas ahora. Para resumirlo, fueron cuatro sucesos claves que conllevaron, desde mi punto de vista, a que Alianza Lima no esté hoy por hoy ad portas de una final nacional más en su historia. Cuatro acontecimientos, causas, momentos, que luego tuvieron consecuencias en el gramado de juego. Vayamos desde lo más importante.

1) La relación que nunca fue: la Administración Temporal y el plantel

Aquí hemos rescatado siempre la valía de Susana Cuba como administradora en esta gestión que (para beneplácito de muchos) ya se termina, pues Alianza cierra este año en cifras azules y eso no es poca cosa. Pero si algo he de criticarle, además de su casi nula preocupación por nuestros intereses deportivos como club grande, es que nunca terminó de cuajar una relación lo suficientemente horizontal con el DT (específicamente Wilmar Valencia) y los jugadores. Y es que el accionar de la AT siempre ha sido impredecible con respecto a las decisiones que se fueron tomando a lo largo del año. De ahí que tanto futbolistas como cuerpo técnico nunca encontraron una estabilidad emocional-laboral dentro de Alianza. Esto se comprobó en aquel recordado partido en el que la blanquiazul venció 1 a 0 a Sporting Cristal en el Nacional, el mismo choque que significó el último con Yordy Reyna en nuestras filas. Mientras millones de hinchas celebrábamos el triunfo y los jugadores hacían lo propio, Valencia declaraba para CMD que Susana Cuba había pedido su renuncia por temas que nunca se especificaron oficialmente pero que tendrían que ver con la inclusión de Reyna en el equipo para disputar el encuentro, cuando su entonces nuevo club, el Red Salzburg de Austria, se lo habría prohibido expresamente. Cuba habría visto esto como un desacato y tembló el piso del plantel. Valencia confirmó que pondría su cargo a disposición y la prensa especializada, en medio de una gran conmoción, ya afirmaba su salida de Matute. Finalmente se arregló el embrollo y 'Bam bam' siguió al mando, pero este tipo de actitudes dejan costra. En pocas palabras, el plantel en pleno nunca vio a Susana Cuba como un apoyo, sino más bien como un ente inquisidor dispuesto a castigar ante cualquier falla por mínima que parezca. Desde luego que ordenar el club también incluía sobreponer ciertas normas de conducta, pero al parecer faltaron métodos.

2) Ni con 'Bam bam' ni con 'Panchi': Alianza Lima no tuvo una idea clara de juego en 2013

Tan crudo como suena: Alianza Lima 2013 debe ser una de las peores expresiones futbolísticas de los últimos tiempos de nuestra gloriosa historia íntima. No hablemos de números, hablemos de lo que vimos cada fin de semana en la cancha. Un equipo sin ideas, sin claridad. Con cierta solidez defensiva y algunos chispazos arriba que nos valieron uno que otro buen resultado, pero que nunca tuvo la orientación técnica suficiente como para lograr la tan ansiada regularidad. Regularidad que hace que los equipos ganen títulos. Con Wilmar se veía un equipo muy mezquino, claramente "Yordy-dependiente", y aunque con eso nos alcanzaba para luchar arriba, el hincha tribunero sabía muy bien que eran resultados efímeros y ocasionales, y que cualquier cambio tanto dirigencial como técnico podría desmoronarlo todo. Alianza no tenía una base sólida que lo consolidara como equipo. Y si Valencia nunca pudo encontrar el once, Francisco Pizarro la tuvo un poco más complicada, porque tuvo que luchar contra eso, contra la presión, contra su inexperiencia y contra los once puntos que nos llevaba el puntero en la liguilla impar. Aún así, ya sea por el peso de nuestra camiseta o por la mediocridad de nuestro campeonato (o quizás por las dos cosas, como expresé en un posteo anterior), dimos pelea hasta las últimas fechas y hasta pudimos conseguir un cupo a la Copa Sudamericana. Sin embargo, a diferencia de los clubes que hoy están fijos en los play off, Alianza quedó muy lejos de consolidar una idea de juego con regularidad. La Sudamericana ya me resulta mucho premio, incluso; pero veámosla como una gran oportunidad de replantear nuestras políticas deportivas, ahora que las económicas parecen haber encontrado un rumbo favorable.

3) Un adiós prematuro: la venta de Yordy Reyna

Pudo hacerse mejor. Esa es la idea que tenemos todos sobre esta transacción. Cuando se hacía cada vez más importante en el equipo (mediados del año), Yordy Reyna fue vendido al Red Salzburg de Austria, en una operación que ingresó a las arcas victorianas más de dos millones y medio de dólares, ingreso que salvó el año económicamente hablando, dicho sea de paso, pero que significó la pérdida del que entonces salvaba los partidos blanquiazules. La venta se critica desde varios frentes: primero, le quitó al equipo su más importante valor. Tal es así que Alianza pudo ganar un partido varias fechas después de que se fuera la 'Magia'. Segundo, que Austria no era precisamente el destino más recomendable para un jugador con las potencialidades de Reyna. Se esperaba una mejor liga en la que pudiera consolidarse y despegar. Y tercero, ¿qué hubiera pasado si Reyna se quedaba?, no podemos afirmar que Alianza sería más candidato al título de lo que pudo ser en este torneo, pero está claro que algo mejor pudo haber estado. Además, con un título encima y con una participación en un torneo internacional, la cotización de Reyna hubiese sido mucho mayor. Pero también está el hecho de que la AT sabía que sólo tenía este año para regenerar nuestras cuentas, por lo que no estaba dispuesta a esperar más tiempo. De cualquier forma, más es lo que se perdió que lo que se ganó.

4) Tierra de desubicados: la clamorosa 'camita' a Valencia

Son cosas que nunca dejarán pruebas. Nadie podrá mostrar nunca un video de jugadores planeando jugar mal para conseguir la destitución de un técnico que los aflige o que simplemente no les cae bien; pero, como suelo decir, las cosas se ven en la cancha. Es ahí donde todo sale a la luz. Alianza tuvo un bache que parecía inacabable; partidos perdidos consecutivamente ante rivales que no eran más que nosotros, y en partidos que se nos presentaron accesibles. Puntos que luego extrañamos, primero cuando quisimos estar en la liguilla par, y luego cuando ya quisimos ser campeones once puntos debajo de Garcilaso. Haber visto a la blanquiazul siendo vestida por jugadores que mostraban cero actitud me trajo a la mente un deseo muy trillado pero que siempre es válido: ¡qué no daría un hincha por defender nuestros colores en una cancha! De seguro es el deseo de muchos, y me incluyo; y de hecho mataríamos por Alianza. Pero no estamos nosotros, están ellos, ellos nos representan, dependemos de ellos, y ellos nos fallaron. ¿Nombres?, creo que ni hace falta mencionarlos. Me consuela saber que algunos cambiarán de club para el año que viene. Lo que también es cierto es que faltó entonces un respaldo absoluto de la AT. Valencia, cuya capacidad como estratega puede ser cuestionada o no (y esto no tiene nada que ver con la actitud que tuvieron con él tanto jugadores como AT - una suerte de "sanguchito"), nunca fue respaldado por Susana Cuba. Esos jugadores que lo 'cocinaron' lo hicieron sin ningún tipo de reparo, pues se habrán sentido muy seguros de su puesto (y no hablo de su puesto en el césped, sino de su calidad como empleados - jugadores - cracks (?) - del club más grande del país), y no vieron peligro alguno al tramar sus criolladas. La argolla y la "intocabilidad" no son nuevas en Matute. Y si queremos mirar hacia adelante creo que deberíamos empezar por eliminar nuestros propios demonios. Y en fin, esto nos terminó saliendo caro. Cuando la actitud volvió ya era muy tarde. No bastaron los carazos de Gonzáles Vigil ni los huevos de Guevgeozián; Alianza ya estaba muy lejos, y si algo de cruel tiene el tiempo es que cuando está perdido, está perdido y punto.

Sobre el partido contra Vallejo

Se vio más de lo usual en este año. Un Alianza desordenado, largo, lento, sin sorpresas, salvo uno que otro intento de Ponce y pelotas paradas, la blanquiazul terminó consolidándose este 2013 como "Alianza pelotazo", Lo positivo es que la hinchada reafirmó su compromiso con el equipo. Que se aseguró el 'Perú 1' para la Sudamericana del próximo año y que Wilder Cartagena anotó su primer gol con casaquilla grone. Creo que no hubo más.

Los jales

Ya se habla de los fichajes de Alianza para el año que viene. Antes que nada debo recordarles que ninguno de estos jales tiene calidad de oficial, es decir, el club hasta el momento no se ha pronunciado al respecto, pero gracias a la prensa (que a veces acierta, otras no tanto) y a fuentes en la interna aliancista podemos saber quiénes se estarían vistiendo de azul y blanco para el año entrante.

Los que ya están:

  • Josimar Atoche
  • Israel Kahn
  • Roberto Guizasola
  • Guillermo Guizasola
  • Orlando Contreras
  • Julio Landauri
  • Diego Minaya


Los que están negociando:

  • Mauricio Montes
  • Joazinho Arroé
  • Víctor Cedrón (aunque el mismo jugador ya daba por hecho su fichaje, Vallejo, club con el que tiene contrato hasta 2015, ha comunicado que aún no hay nada definido)


Se irán:

  • Jorge Bazán (a Sporting Cristal)
  • Franco Navarro
  • Edgar Villamarín
  • Carlos Beltrán (fue descartado por la directiva por cupos de extranjeros)
  • Branco Serrano (vendido a Polonia)
  • Sergio Peña (vendido a España)
  • Miguel Mostto


A estas alturas de la noche sabemos que Walter Ibáñez ha arreglado con la directiva para quedarse un año más pero, caemos en lo mismo, aún no hay nada oficial. Wilmer Aguirre también habría asegurado su continuidad (incluso se dice que se rebajó el sueldo con tal de seguir en el club). Mientras que Manuel Heredia también habría llegado a un acuerdo para seguir siendo portero grone en la siguiente temporada.

¡ARRIBA ALIANZA LIMA!

Fotos: Depor.pe, La República, DeChalaca.com

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