Nuevas plumas caídas: el "extraño" título de 1929, la forzada ¿fundación? y las dizque 26 estrellas

"Y dale 'u', el más grande, 26 estrellas, cagón", ¿quién no ha escuchado o leído esta frasuela atiborrada de soberbia, pedantería e injustificado sentimiento de superioridad? Es por demás conocido que cierto club, con patológicas ínfulas de grandeza, invente situaciones, tergiverse información, cree historietas y todo lo que esté al alcance de su imaginación para tratar de generarse una identidad parchada, y así sus hinchas puedan tratar de sentir en carne viva "el orgullo de haber nacido superiores" (permítannos un momento, ¡JA!, gracias).

Continuando con nuestra insana costumbre de meter la mano al lodo para sacar una que otra perlita suya (y de paso extendiendo un poco el regalito que les hicimos en su "cumpleaños N° 90"), nos tomaremos la molestia, una vez más, de bajarlos de su nube; aunque, claro está, sabemos que pronto volverán a subirse a otra con alguna nueva treta, historieta o como quieran llamarlo, sólo para seguir quedando, por supuesto, en el más completo ridículo ante los hinchas medianamente informados que hace mucho no caemos en estas lamentables posiciones sin piso. Sin más preámbulos, ¡a desplumar!:

Clásico hincha crema argumentando sobre la superioridad de su club por encima de los "mortales".
El ilegítimo título de 1929

Y no decimos ilegítimo por la manera en la que se ganó dicho título, sino por la forma en la que se lo atribuyen, expliquemos en principio el contexto:

Alianza Lima (indiscutible monarca del fútbol peruano del momento, vigente bicampeón gracias a los títulos de 1927 y 1928) se ubicaba como puntero absoluto del campeonato de 1929 cuando habían transcurrido siete fechas jugadas. El torneo se vio interrumpido por la participación de la selección peruana de fútbol en el Campeonato Sudamericano de Buenos Aires, siendo convocados nada menos que siete jugadores aliancistas. Como sabemos, en dicha época los futbolistas dependían mucho del ingreso económico que les generaba el fútbol local, motivo por el cual los aliancistas, quienes pasaban por una pésima situación financiera y argumentando que debido a esa convocatoria se verían afectados en ese aspecto (lo que obviamente repercutía en el sustento familiar) decidieron renunciar momentáneamente al equipo patrio (aunque hay otras versiones, una de ellas indica que en realidad ellos querían concentrarse en el local aliancista y no en el local proporcionado por la FPF, habría que investigar sobre esto).

Esta actitud hizo que la FPF suspendiera indefinidamente del campeonato a los jugadores aliancistas y al club, al que se le impidió inclusive utilizar el nombre de "Alianza Lima" para jugar partidos tanto locales (así se trate de amistosos) como internacionales; es entonces cuando nacen "Los íntimos de La Victoria", aunque esa es otra historia...

Finalizada la desastrosa participación de la selección peruana de fútbol en la Argentina sin los jugadores aliancistas (¡derrota en todos los partidos!), se reinicia el Torneo Local. Alianza Lima había conseguido el "perdón" de la FPF, aunque con una por demás sospechosa condición: el club victoriano se reincorporaría al fútbol competitivo una vez culminado el campeonato de 1929 (hmm...). Sin Alianza Lima en competencia, la Federación Universitaria, el segundo equipo más fuerte, tenía el camino libre, y finalmente logró obtener el campeonato peruano de 1929, galardón que actualmente el club Universitario de Deportes considera como el primero de su historia.

Pero al margen de algunas cositas un poco, digamos, drásticas, ¿dónde está lo ilegítimo? 

Selección peruana de fútbol que participó en el Sudamericano de Buenos Aires (1929).

El rollo de la fecha de fundación

Como hemos mencionado anteriormente, el campeón del año 1929 fue la Federación Universitaria de Fútbol, la cual dependía de la Federación Universitaria de Deportes que, a su vez, dependía de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP). Como es fácil de colegir, aún no existía el club Universitario de Deportes como tal. Es en enero de 1933 cuando los integrantes que conformaban la Federación Universitaria de Fútbol deciden desligarse de la FEP al no poder cumplirse su deseo de integrar jugadores que sean ajenos a la vida universitaria, vale decir, jugadores "de la calle" (y aparentemente este deseo tenía como base la despiadada paternidad de Alianza Lima sobre los estudiantiles en la cancha). Pero para poder desligarse de la FEP, la Federación Universitaria de Fútbol debía demostrar que había sido fundada antes que la Federación Universitaria de Deportes y que por ende no dependía de ella. Para una mejor explicación recurriremos al historiador y periodista Jaime Pulgar Vidal (conocido hincha crema, además), quien explica lo siguiente:
«[...] Este cambio de nombre ocurrió en 1933. Nosotros creemos que el cambio de nombre se debió que el equipo quiso separarse de su "institución-madre", la FEP y esta separación no debe haber sido muy amistosa. Sospechamos que para lograr la separación, los integrantes del equipo de fútbol debieron demostrar que su institución era anterior a la Federación Universitaria de Deportes y por ello no dependían de ella. Así, en 1933, redactaron un documento que "demostraba" que la Federación Universitaria de Fútbol había sido fundada el 7 de agosto de 1924, un mes antes que la Federación Universitaria de Deportes (fundada el 10 de setiembre). Sabemos que esta aseveración requiere una investigación posterior».
(Fuente: El blog de Jaime Pulgar Vidal)

Una vez desligados de la FEP se funda Universitario de Deportes, es decir, no hubo un simple cambio de nombre, sino una mutación, el nacimiento de una nueva institución, ya que la Federación Universitaria de Deportes aún sigue existiendo.

Copa de 1929 exhibida en el Estadio Lolo Fernández, nótese el hermoso detalle del rótulo.

Entonces, ¿a quién le pertenece el título?

Para tratar de resolver esta sencilla pregunta, pongamos un ejemplo bastante práctico:

Un grupo de periodistas funda una radio (llamémosla "Radio Crema") bajo el amparo de la Asociación de Periodistas del Perú. Tras un tiempo de arduo trabajo en las comunicaciones, dicha radio gana el premio a la mejor radio del año. Años más tarde, y por motivos "x", una parte de estos periodistas decide desligarse de la Asociación y fundar una nueva radio (llamémosla "Radio U").

Preguntas casuísticas:
  • ¿A quién le pertenece el premio a la mejor radio?
  • ¿Puede atribuirse la nueva radio el premio otorgado a su antecesora?
Ah, pues...

Como dijimos al inicio de la nota, la ilegitimidad del título de 1929 no está en la forma como se ganó, si no en la forma como se lo atribuyen, ya que el título fue ganado por la Federación Universitaria de Deportes, institución que aún existe, como lo hemos demostrado; Universitario de Deportes nace como tal en enero de 1933, como una nueva institución, una institución distinta e independiente, desligada absolutamente de la Federación Universitaria de Deportes y por ende de la FEP.

Cabe la pregunta: ¿puede una institución nacer con un título bajo el brazo?

Captura de la página web de la Federación Universitaria de Deportes (FEDUP), institución aún existente.
La errónea comparación con el caso de Sport Alianza - Alianza Lima

Muchos hinchas cremas, confundidos, arrebatados y acorralados con esta feroz revelación que pone una vez más en evidencia las falacias de las que se compone la historia del club que dicen querer, recurren al "pero tú también...", en alusión al cambio de nombre que sufrió Alianza Lima en la década del 20. Pues bien, el caso de Alianza Lima es totalmente distinto, ya que el club blanquiazul nunca dependió de institución alguna, nació como Sport Alianza en febrero de 1901 y fue en junio de 1925 cuando, reforzado con algunos jugadores del Sport Progreso, se presenta en su debut internacional como "Alianza Lima". El rival era ni más ni menos que el Belgrano de Uruguay, equipo conformado por jugadores de la más poderosa selección uruguaya de aquellos tiempos. Alianza Lima ganaría este encuentro por 3 a 2, y tras esta resonante victoria se optó por cambiar el nombre de la institución de Sport Alianza a Alianza Lima. En este caso no se creó una nueva institución, se trató apenas de un cambio de razón social.

¿Y las 26 estrellas?

Tras todos estos contundentes argumentos ya suena hasta risible hablar de las famosas "26 estrellas" (aunque a ellos les suene bonito, claro, más aún diciendo y repitiendo por todos lados que nosotros tenemos 19 títulos, cuando ya se ha desmentido este tremendo mito incansables veces), pues si contabilizamos los títulos de Universitario de Deportes como tal, serían sólo 24, teniendo en cuenta de que el título de 1929 le pertenece a la Federación Universitaria de Deportes y que el título de 1934 le pertenece a Alianza Lima como consta en los documentos de la época, y como ha sido demostrado en las diversas investigaciones presentadas tanto por esta página como por La Hermandad Aliancista, investigaciones que hasta el día de hoy ningún miembro de la parcialidad crema (incluyendo al mismísimo Jaime Pulgar Vidal) ha podido refutar. Considerando que la real cantidad de títulos de Alianza Lima es de 23, nos encontramos con la escueta diferencia de un título entre un club y otro, esa es la diferencia real, independientemente de los ya demostrados errores de la FPF y de las antojadizas suposiciones rivales. Más allá de que es cierto de que estos 24 campeonatos los obtuvieron teniendo menos años de existencia (aquí no somos mezquinos), ¿un título de diferencia les bastaría para sentirse "inmensamente superiores"?

Más mitos derrumbados, y así, poco a poco, se va cayendo el inmenso castillo de naipes que estos señores han construido en base a mentiras durante todas estas décadas. Así que 26 estrellas, ¿no?, sí, sí, claro.

1 comentario:

Sin importar el color de tu camiseta, eres libre de opinar en este espacio, siempre y cuando demuestres educación y respeto. Saludos.

El equipo de El Blog Íntimo.