Uno por uno, parte por parte

Alianza no pasa por su mejor momento y es tiempo de que el hincha se haga sentir. Este post pretende ser un punto de partida para la crítica aguda y constructiva de parte de los aficionados hacia los jugadores. Porque no basta con un "¡desahuévate carajo!" estilo Natalia Málaga. Creemos (y sabemos) que varios integrantes del plantel íntimo nos leen y siguen a través de las redes. Antes hemos criticado de modo general. Tras haber recogido diversas opiniones de ustedes, nuestros seguidores, hoy haremos un breve análisis de cada uno de nuestros futbolistas con sus respectivas recomendaciones (de ser necesarias). Algo más directo, sensato, y siempre con el deseo de que la situación mejore por el bien de nuestros amados colores. Empecemos.

Habituales titulares

George Forsyth: Con defectos y virtudes, pocos discuten la titularidad de G&F. Responde cuando debe responder y brinda seguridad, algo muy importante en los porteros. Algo que debe mejorar, eso sí, es su saque. Suele apresurarse con las patadas al medio campo donde más bien rifa el balón y permite que el rival se apodere de él. Parte importante de un guardameta es tener un saque adecuado que genere posibilidades de ataque. Forsyth tiene ese saque, pero últimamente anda desacertado.

Walter Ibáñez: Otro que es poco discutido en la zaga central. El 'colo' brinda seguridad y confianza a sus compañeros. Va bien a los cruces, al juego aéreo y tiene don de mando, algo importante en ese puesto. La cinta de capitán no le queda grande. Algo que debe mejorar es la comunicación con Koichi, lo cual parecía funcionar bien en el Torneo del Inca y que ahora aparentemente se perdió en el camino. Aparicio es un zaguero joven que en determinados momentos necesita un guía. Quizás Ibáñez cree que ya no lo necesita y ahí esté la oportunidad de mejora.

Koichi Aparicio: Un central joven, con mucha proyección y que cada vez luce más maduro y cuajado. Encontró su mejor momento en el torneo pasado y hoy tiene un rendimiento regular. Si por Ibáñez pasa el guiarlo, por Aparicio pasa el saber escucharlo y, sobre todo, ser consciente de que todavía le falta mucho por aprender. A esa edad los elogios pueden subirse a la cabeza como un impulso electromagnético. Sabemos que no es así en Koichi (don Carlos no lo permitiría, por supuesto), pero siempre hay que estar atentos a la posibilidad. Necesita seguir aprendiendo e Ibáñez, en varios aspectos, puede ser un buen espejo. La comunicación entre los centrales es uno de los nexos más importantes del fútbol.

Guillermo Guizasola: Tiene una presencia física importante para el medio y suele cerrar bien su zona, eso en lo defensivo. La deuda más grande de 'Toto' es su pobre capacidad de proyección. Debe atreverse más. Ante Juan Aurich en Chiclayo, en el recordado 3 a 1 de hace unos meses, demostró que es sólo cuestión de confianza para llegar hasta la última línea y sacar centros precisos desde ese sector. Se le achaca también desconcentración en ciertos pasajes del partido y una reacción tibia cuando de resultados adversos se trata. Si lo da todo en la cancha sólo lo sabe él. Lo cierto es que es un jugador que ha demostrado antes que puede hacerlo mucho mejor.

Roberto Guizasola: Básicamente la misma crítica que a su hermano mayor. Con la diferencia de que la deuda de 'Cucurucho' va más que todo en el plano defensivo. Ofensivamente Guizasola siempre se las ingenia para llegar hasta zonas de ataque. Ahí es donde tiene que mejorar los centros. Está claro que la propuesta de Alianza pasa mucho por la lateralización. En ese aspecto es prácticamente una obligación tener laterales o volantes que tengan buen servicio, y eso no está sucediendo. En la marca, Roberto ha lucido flojo en el Apertura, y aunque este aspecto nunca ha sido precisamente una de sus fortalezas, antes estuvo más aplicado. Debe hacer sentir su físico. Por su zona pasan jugadores que generalmente no le llegan ni a los hombros.

Josimar Atoche: Alcanzó un gran nivel en el Torneo del Inca, al punto de hacerse titular indiscutible al lado de Míguez en la zona central, sentando al que era el llamado a ocupar ese puesto: Jorge Molina. Atoche realiza siempre una labor silenciosa y eficaz, pero últimamente se ha contagiado del desorden generalizado en el equipo, sobre todo cuando hay que salir a buscar los partidos ya sea por estar de locales o porque vamos perdiendo. Mi recomendación sería que vuelva a tener la comunicación constante que tuvo con los centrales. Está claro que es el volante más defensivo que tenemos y sería un desperdicio exigirle más labores que la recuperación.

Pablo Míguez: A Míguez sí se le exige más que recuperación pues su perfil así lo indica. Marca seguro, rasca cuando hay que rascar y generalmente distribuye bien. ¿Qué puede mejorar el 'cotorra'?, sus proyecciones pierden eficacia cuando se pega demasiado a los delanteros intentando generar paredes que de pronto se convierten en peligrosos contragolpes de los rivales. Debe buscar el espacio indicado para incursionar y descargar en el momento justo. A veces siento que quiere llevarse él solo a toda la defensa y nada está más lejos de sus posibilidades técnicas. Su temperamento, en ese sentido, le juega malas pasadas. Míguez debe tranquilizarse (algo que además le evitaría varias amarillas, expulsiones o suspensiones) y jugar más en equipo.

Gabriel Costa: Quizás el único jugador aliancista que ha mostrado mejorías en el Apertura en comparación al Torneo del Inca. Ha ganado confianza con sus últimos goles (es el goleador de Alianza en lo que va del Apertura con tres dianas), se siente titular e importante en el esquema de Sanguinetti, y ha encontrado una posición donde puede hacer daño. Lo que le falta a Costa es también tranquilidad. Ha mejorado en ello, sí, pero aún falta para la ansiada consolidación. Tranquilidad para buscar al compañero, para encontrar el espacio, incluso para terminar una jugada. Costa tiene atrevimiento, habilidad y velocidad, y a veces eso lo lleva a buscar demasiado las faltas. No es necesario que recurra a eso tan seguido. Puede generar más peligro si evita caerse al primer toque del contrario.

Víctor Cedrón: Es hoy quien se lleva la mayor parte de las críticas individuales de los hinchas blanquiazules, quienes tienen todo el derecho de expresar su disconformidad. Al margen de ello, creo que a todos nos queda claro que 'Vícan' es un jugador distinto, con mucha técnica y buena visión de juego. Si tratamos de explicarnos qué pasa con él podemos llegar a varias hipótesis: la ansiedad podría estar afectándolo, también la presión por demostrar que el sacrificio hecho por el club a inicios de año no fue en vano, tal vez no siente la camiseta, etc. Concretamente, Cedrón debe asumir su rol en el equipo, un rol creativo. Una pizca de talento entre tanta esquematización. En otras palabras, no sólo sentirse importante, sino además sentirse capaz de realizar esa función. Sí, es joven, y asumir tanta responsabilidad quizás termine "quemándolo" pero, ¿queda otra opción? Tras el mundial de fútbol se vio claramente y en HD que jugadores de su edad (o hasta menores) ya están asumiendo la conducción de selecciones enteras. Si Cedrón quiere ser en algún momento un jugador de primer mundo (y sabemos que tiene todas las condiciones para lograrlo) tiene que empezar desde ya a asumir este tipo de responsabilidades. Madurez deportiva, dirían.

Julio Landauri: Sin dudas una de las piezas más importantes del equipo. 'Landa' ha ganado muchísima relevancia sobre el final del Torneo del Inca y ahora, en el Apertura, sigue en esa línea. Gracias a un gran trabajo suyo en el ida y vuelta sobre la banda izquierda, su capacidad de proyección y buena ténica. ¿Qué le falta a Landauri?, serenidad en los metros finales. En el último partido ante Vallejo se le vio ansioso y lanzando centros "a lo que salga" tras sus veloces desbordes. En la única jugada en la que se tomó unos segundos para pensar su pase casi llega el gol de Alianza de no ser porque Costa y Guevgeozián la estropearon. Esa es la fórmula que debe seguir. Vértigo para llegar hasta el área rival y luego tomarse ese pequeño tiempo para tomar una decisión adecuada.

Mauro Guevgeozián: No dudamos de su capacidad goleadora ni de su entrega. Y eso lo hace uno de los pocos prácticamente indiscutibles del equipo. Consideramos que su producción se ve afectada por la paupérrima elaboración ofensiva aliancista, y que debido a ello hasta ha perdido fortaleza en las jugadas de pelota parada donde antes el 'armenio' sacaba clara ventaja. Aún con ello, la serenidad debe ser hoy la mejor arma de Mauro. Si bien el fútbol actual exige que los delanteros colaboren con el equipo en funciones defensivas, cuando el equipo ataque Guevgeozián debe aguardar tranquilo en su posición y no enredarse en otras zonas del campo donde más bien dificulta la labor de otros jugadores (por ejemplo las proyecciones de Míguez). Debe tener paciencia, y optimismo de goleador. 

Los que suelen entrar / los que volverán

Manuel Heredia: Decía mi abuelo que siempre es bueno tener un "loco" en el banco de un equipo. Digo yo que es mejor aún si ese "loco" es un arquero seguro. Con el que sabes que si el titular no pasa por un buen momento o se lesiona puedes contar con él para cubrir ese puesto sin ningún problema. Heredia, aunque esto suene un poco irónico, es el mejor suplente del equipo. Su nivel con respecto al de Forsyth me parece parejo. Si el 'blanco' está en el titularato es porque su presencia como referente pesa mucho y es algo con lo que el 'loco' tendrá que lidiar si desea mantenerse vigente en La Victoria. Sabemos que lo afronta con madurez y profesionalismo.

Mauricio Montes: A Montes no le podemos exigir más de lo que ha entregado hasta ahora: entrega, presencia física en el área, sacrificio y juego aéreo. Sostengo que no puede jugar junto a Guevgeozián, en tanto uno tiene que apoyar a otro en lo táctico y para ello se necesita que sean jugadores complementarios. No lo son. Son más bien delanteros de características similares, por lo que si se juntan indudablemente uno de los dos tendrá que comerse la incomodidad de jugar donde no le corresponde. Y este generalmente es Montes. Al parecer Sanguinetti se ha dado cuenta de esto y no arrancaron los dos ante Vallejo. Montes ingresó para el bombardeo de centros cuando entramos en la desesperación de buscar el resultado. 

Luis Trujillo: Otrora titular indiscutible, hoy no juega debido a que aún no se recupera del todo de sus lesiones. 'Talara' alcanzó un gran nivel en el Torneo del Inca, donde llegó a anotar varios goles de tiro libre, mientras que otros goles se generaron justamente por sus precisos centros, haciéndose un verdadero peligro para los rivales. Hoy Sanguinetti debe darle algunos minutos para que poco a poco vaya volviendo a su mejor forma. En su 100% Trujillo es el mejor en su puesto. Depende de él y de su capacidad de recuperación.

Wilmer Aguirre: Tan alabado como criticado, irónicamente Aguirre demuestra hoy, con su ausencia, lo importante que es en el esquema de Sanguinetti. Si bien el gol siempre ha sido un problema para él, y hoy ha dejado de ser una exigencia por cuestiones de posición en el campo, su recorrido táctico es impecable e imprescindible para las pretenciones del 'topo'. Sin el 'zorrito', indudablemente, se pierde a uno de los motores del equipo. ¿Le falta gol?, claro. Cuando era delantero neto también le faltaba gol. Hoy que juega aún más lejos del arco, diremos lo mismo con mayor asiduidad. A lo mejor podemos empezar a apreciarlo con otro cristal en los lentes.

Israel Kahn: Otro jugador que necesita tranquilidad. Su juego es naturalmente de mucho vértigo, pero al no encontrar espacios suele frustrarse muy rápido, lo que le impide resolver jugadas puntuales como la que tuvo en Moquegua. Es un volante ofensivo de buena pegada. Quizás pueda empezar a intentar más remates de media o larga distancia. Hacer diagonales usando su habilidad tampoco estaría mal. En resumen, necesita más atrevimiento.

Paulo Albarracín: El 'cachetón' ha empezado a alternar en el equipo titular, pero poca ha sido su continuidad con Sanguinetti al mando. Conserva su buena disposición para marcar pero ha perdido algo muy importante que antes lo hacía sobresalir: su pegada. El esquema no lo ayuda, es cierto; sin embargo sería un gran acierto que se pueda explotar más este aspecto tan importante de las credenciales de Paulo. También depende mucho de él. El proyectarse, pedir la pelota, generar el espacio. No olvidemos que además de buena pegada, Albarracín tiene buen servicio, y eso es justamente lo que nos falta en el ataque.

Juan Diego Gonzáles Vigil: El 'lobo' nos asegura mucha entrega y voluntad. Es cierto, como '9' neto está un poco lejos de Guevgeozián en lo técnico, sin embargo es un delantero que también se desenvuelve bien en las laderas del área rival. En ese sentido existe, creo yo, una posibilidad de complemento entre él y el 'armenio'. Sería cuestión de que Sanguinetti lo ponga a prueba en los entrenamientos. Una dupla Gonzáles Vigil - Guevgeozián a priori me sabe interesante.

El 'profe'

Guillermo Sanguinetti apuesta por una fórmula que antes le dio buenos resultados. Hoy que la fórmula parece haber sido estudiada por todos, y cuando los resultados no acompañan, la responsabilidad del DT uruguayo debe ser el buscar nuevas alternativas estratégicas que permitan un levantamiento inmediato del equipo. No obstante, los "experimentos" también cuestan. En Monquegua se ensayó un 3-5-2 que no funcionó ante un débil pero ordenado San Simón, por dar un ejemplo. Por ello no me extraña que se haya vuelto al mismo intento del resto del año. Es aquí donde hablamos de variantes tácticas. No podemos repetir el mismo chiste dos o más veces porque ya no da risa, y siguiendo en esta misma metáfora, lo que no puede perder nunca un bromista es la chispa. Alianza, sin embargo, la ha perdido. Se nos fue el distintivo básico: la dinámica defensiva. El 'topo' debe estar ahora en pleno proceso de investigación para saber qué ha cambiado. La entrega de algunos jugadores es el blanco al que todos apuntan. Él podría elegir ir por más e indagar más a fondo. Como hemos visto en este resumen, que al final es sólo un compendio de opiniones personales nuestras y de lo que piensa el general de la hinchada, puede que la ansiedad sea actualmente el problema de Alianza. La desidia es también una posibilidad. Susana Cuba ya habló claro respecto a los jugadores que no tengan buen rendimiento. Ellos serán evaluados y, de ameritarlo, separados del club. ¿Entra en ese mismo saco el propio DT?, creo que sí. Pero no en este caso. Sanguinetti sigue trabajando como en el primer día de labores. Lo que ha variado tiene que ver con los jugadores. Y ahí es donde, de seguro, tanto la 'dama de hierro' como el estratega están apuntando. Como recomendación podríamos sugerir mayor severidad con aquellos elementos que están rindiendo por debajo de lo esperado. Tal vez el problema es que ha perdido parte del liderazgo que tenía antes. O al menos esa es la sensación que me deja todo esto: la típica escena del profesor que intenta despertar a sus alumnos, pero que no puede porque algunos de ellos (quizás los líderes de grupo) ya no creen en él. En ese sentido, contar con el apoyo de la dirigencia sería la mejor arma y defensa del uruguayo. Algo más: que no se olvide de darle minutos a Canela y a otros jóvenes. No sólo por el tema de la bolsa de minutos, sino porque conociéndolos más, y dependiendo de sus capacidades, podría idear nuevas alternativas para su trabajo táctico de la semana.

Fotos: Epensa

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