Aguas, Salinas

El post que se merece

Esta es una invitación abierta a la comunidad aliancista (y futbolera en general) que nos sigue a través de nuestros medios. Conozcamos todos al responsable de que se estén divulgando informaciones inexactas que alimentan egos absurdos y animadversiones acaloradas. No con el ánimo de sembrar alguna fijación personal hacia él, para nada, sino que, vamos, se ha ganado el artículo con honores. Con ustedes, el señor Roberto Salinas:

Aquí, el del medio, muy a la moda ochentera.
Antes un pequeño resumen (el respeto por sobre todo): Adornado de una trayectoria que le ha valido un merecido reconocimiento en el ámbito, Roberto Salinas pertenece a aquella camada de periodistas deportivos que participaron codo a codo en la construcción de la historia de esta carrera en nuestro país (dejar escuela, también le llaman). En la foto previa lo vemos junto a un joven Luis Ángel Pinasco, otro que también es parte esencial de dicha historia. Eduardo San Román y Humberto Martínez Morosini son también nexos de esa generación en la que Salinas destacó allá por los años setenta, tanto en medios escritos como radiales, y sobre todo en América Televisión, canal donde trabajó más de dos décadas. Eso para que se den una idea. Sin embargo, ya hace buen tiempo que su nombre no suena tanto y perdió protagonismo. Ahora lo vemos (leemos) más que todo en páginas webs con relativa llegada. Y ya pues, empezamos así, con los respectivos bombos y platillos, a describir el papel de Salinas en lo que respecta a Alianza Lima, lo que finalmente nos interesa.

¿Qué tiene que ver Salinas con Alianza?

Fácil. En 1997, Salinas recibe quizás el encargo más importante de su carrera, pues la Federación Peruana de Fútbol le asignó la edición histórica del Libro Conmemorativo por los 75 años de su fundación. Salinas debía recopilar todos los datos estadísticos de la historia de los campeonatos organizados por la FPF. CLARO ESTÁ, SIN NINGÚN ERROR NI OMISIÓN (uy, perdón, se me escaparon las mayúsculas). Todo un reto que debió consolidar una carrera brillante, se supone. Lamentablemente, el señor Salinas no cumplió con esta expectativa (como lo hemos demostrado en esta imperdible nota de respuesta en Facebook a un ciber-pasquín crema dizque de investigación objetiva que alguna vez, y sin éxito por supuesto, intentó refutar la validez del título blanquiazul de 1934 - dicho sea de paso, ¿qué habrá sido del ciber-pasquín?, saludos, donde quiera que estén, sabemos que siempre nos leen), pero el libro de todas formas se imprimió, salió a la luz y por consecuencia todos los datos reunidos en él pasaron a tener carácter de "oficiales", y esto a su vez es suscrito por la entidad que rige a las federaciones del mundo entero: La FIFA. De más está decir que ni la FPF ni la FIFA (¡qué va a ser!) se tomaron la molestia de comprobar si las afirmaciones del señor Salinas estaban debidamente sustentadas; pero bueno, si la misma FPF no se interesó por ello... Sigamos.

Roberto Salinas narrando la historia del fútbol peruano: Descripción gráfica.
Es en este libro donde Salinas se destartala y comete diversos errores, pero principalmente tres patinadas con caída de glúteos, tres burradas alucinantes, tres patadas al cerebro con taquito al cerebelo, tres verdaderos insultos al periodismo, dícese una fuerza investigadora que apunta a la precisión usando como herramienta principal la objetividad. COINCIDENTEMENTE (perdón nuevamente por las mayúsculas, mi teclado a veces se loquea) estos tres errores en aquel libro favorecen a los intereses del otrora equipo de los acomodados, hoy refugio emocional de muchos acomplejados: Universitario de Deportes. Y dos de ellos perjudican enormemente a Alianza Lima. No obstante, por si acasito, para resolver dudas no más, no vayan a pensar que es hincha de la 'u', ah, ¡NO, SEÑOR!, Salinas es confeso hincha del Sport Boys (ah, sí, ¿no?). Crema, rosado o verde, lo patinador no se lo quita nadie. Empecemos con el 'póngale la cola al burro' de Salinas:

Primero: Afirma en el libro que Universitario fue el campeón del torneo de 1972, cuando en realidad el campeón fue Sporting Cristal (felizmente los pavilos se pusieron moscas, porque si no...).

Segundo: Desestima la validez de los torneos de 1926 y 1927 (este último lo ganó Alianza Lima) SIN NINGUNA PRUEBA OFICIAL DE LA ÉPOCA.

Y tercero: adjudica de forma descarada y, nuevamente, SIN NINGUNA PRUEBA OFICIAL DE LA ÉPOCA, el título de 1934 a Universitario, título que, como ya se ha demostrado hasta el hartazgo, le pertenece a Alianza Lima y que automáticamente lo convirtió en el, hasta el momento, único TETRACAMPEÓN de la historia de nuestro balompié.

Dadas las evidencias es factible afirmar que el señor Salinas, o bien siempre fue un pésimo investigador con algo de suerte en su carrera en los medios (bien relacionado, dirían), o es que con los años ha ido perdiendo su antes indiscutible brillantez. Lo concreto es que estos groseros errores (salvo el del título de 1972, ya corregido al menos en los medios virtuales) figuran todavía en las fuentes oficiales actuales de la FPF, fabuloso manjar para los rivales emplumados que viven respirando estadísticas antes que fútbol.

Hasta que alguien lo desenmascaró

Todo era felicidad para Salinas hasta que hace unos pocos años el portal web de investigación independiente, 'De Chalaca', sacó a la luz las evidencias de la época que afirmaban la legitimidad del título aliancista de 1934, además de limpiar las manchas de barro que dejó este señor al desestimar con total frescura los torneos de 1926 y 1927, sin basarse en nada más que en sus propias e infundadas suposiciones. Respetables como cualquier opinión, claro, pero que no pueden servir de fuente oficial si no cuentan con un sustento real, por ejemplo, las bases de esos torneos, ¿no?, es decir, hubiese sido genial que en ese libro nos haya mostrado un documento oficial de la época en el que diga expresamente que los torneos aquellos no cuentan como oficiales o fueron "experimentales" (ignoramos quién empezó con tal calificativo, pero suponemos que fue alguien inspirado en las magníficas narraciones de Salinas), como sostienen ahora muchos en la vereda del frente. Asimismo, la parte informada del país sigue esperando que el señor Salinas demuestre con boletines oficiales de la época que Universitario fue campeón de 1934, y que no sólo se limite a comunicarnos sus imaginativas parrafadas (como por ejemplo que el título en disputa en aquel partido extra fue el absoluto y no el de primeros equipos, como bien figura en los boletines; o por último, que ese mismo partido de play off - tradúzcase "fuera del juego regular" - sumó puntos a la tabla final dando la ansiada diferencia numérica que Universitario necesitaba para salir campeón absoluto, aunque esa ya fue una patinada del señor Rafael Quirós, que en paz descanse, en su libro sobre la historia de Universitario. A manera personal confieso y digo esto sinceramente, a él se lo perdono. Después de todo fue hincha y le ganó el corazoncito pues, así esa tablita del campeonato de 1934 se la inventó con todo el afán de ayudar a su club, vale, pero el señor Salinas - hincha del Boys, sí, claro - se vende como investigador y periodista intachable, entonces la figura cambia diametralmente).

En pocas palabras, hubiera sido maravilloso que nos muestre una investigación, una de verdad, respetable, sostenible, y no un compilado de supuestos que pretende ser palabra y ley en un libro oficial, sí, pero repleto de chascarros. Dicho sea de paso, termina siendo un perfecto reflejo de la organización del 'deporte rey' en nuestro país; como para que no queden dudas de por qué los peruanos somos la última rueda del coche (en ese y muchos otros aspectos, claro). Pero bue...

No faltó aquel hincha, o interesado por conocer la verdad, que después de leer el informe bien SUSTENTADO de 'De Chalaca' fue corriendo hacia 'Crónica Viva' (el portal donde redacta este amo y señor del periodismo deportivo de antaño) para colgarle el link y a ver pues, qué opina. Esta captura la pueden encontrar en la nota que linkeamos anteriormente. Me parece que alguien está siendo ¿autocrítico?, hmm:

'Periodista investigador de bibliotecas y archivos' poco escrupuloso detected.
Sin embargo, a juzgar por las fechas y por las publicaciones recientes de esta eminencia de la investigación, no ha habido mejora ni arrepentimiento alguno: Salinas continúa sosteniendo que el título de 1934 es de la 'u', que el campeonato aliancista de 1927 "no vale", y no conforme con eso se atreve a decir que los títulos blanquiazules de 1918 y 1919 "tampoco valen" porque no son de la FPF; ¡epa!

Vamos a parar ahí...
A ver, a ver, aguante su carro, maestro. Una cosa es que esos títulos se hayan ganado cuando era la Liga Peruana de Fútbol la que organizaba los campeonatos y no la Federación como la conocemos (lo cual es cierto), y otra muy distinta es decir que esos títulos no son oficiales o, en su defecto, no deben considerarse en el conteo oficial (lo cual es falso). ¿Por qué?, recontra simple, como pa' bruto (sin ofender): porque en ese entonces, desde el año 1912 hasta 1921, la Liga Peruana de Fútbol era la MÁXIMA ENTIDAD FUTBOLÍSTICA del país, por lo tanto sus campeonatos eran oficiales; ¿tengo que repetirlo?, de acuerdo, i'll repeat:

Porque en ese entonces, desde el año 1912 hasta 1921, la Liga Peruana de Fútbol era la MÁXIMA ENTIDAD FUTBOLÍSTICA del país, por lo tanto sus campeonatos eran O-FI-CIA-LES.

El hecho de que, tiempo después, la Liga Peruana de Fútbol haya pasado a formar parte de la Federación Peruana de Fútbol (entidad instituida con la finalidad de regir todas las ligas del país) no tiene por qué alterar, disminuir ni aumentar la validez de las competencias organizadas antes de su existencia. Para entender esto, pongamos un ejemplo o caso práctico de ficción, como para no desentonar con el estilo del señor Salinas. Aquí vamos:

¿Qué pasaría si de un momento a otro, y por cualquier motivo ajeno a nuestras voluntades, la FPF deja de existir como tal y se convierte en una nueva entidad llamada, por ejemplo, 'Súper Campeones Perú'? (lo siento, no se me ocurrió otro nombre, quizás me falte la imaginación de don Roberto). ¿Tendrían que empezar de cero los palmarés de los clubes afiliados a esta nueva entidad?, ¿dejaría la 'u' sus 25 títulos obtenidos mientras la FPF fue su máxima entidad y se aplicaría a empezar de nuevo?, ¿tendríamos que olvidarnos de todo lo que pasó antes de esta nueva mutación institucional?, pues... NO. Ene, o, NO. Sería un absoluto y soberano despelote.

Por su parte, la otra fuente oficial por excelencia, el libro de la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (seguramente un libro mejor sustentado que el de la FPF de Salinas) nos reconoce oficialmente estos títulos al mencionar que Alianza ostenta en la actualidad 22 coronas (okey... no nos cuentan el de 1934, pero consideran los dos títulos obtenidos por Alianza Lima - en ese entonces Sport Alianza - mientras organizaba la Liga Peruana de Fútbol, aclarando que era esa entidad y no la FPF la que regía en ese entonces; y además consideran como grone el título de 1927 al que ahora apuntan nuestros amigos emplumados, y se entiende: sucede que en las redes sociales, y otros medios web, van perdiendo toda batalla argumental por el caso de 1934, así que, quizás para no sentirse tan abatidos, no han tenido mejor idea que colgarse del campeonato de 1927, campeonato en el que, y esto hay que aclararlo, ni siquiera participó su club - o sea, cuestionan ese campeonato por mera venganza o sólo por jo...- Por cierto, basta con echar un vistazo a las redes sociales para convencernos de que la postura aliancista sobre este tema es por naturaleza imbatible; prueba de ello es que la mayoría de emplumados acaba diciendo esta frase cargada de sabiduría y que, en un debate alturado y bien nutrido de argumentos, nos termina dando la victoria: "anda reclámale a la FIFA". ¡Ajá!, ¿patada al tablero?, ¿dónde?). 

Salinas, el terco

No podemos negar la inconmensurable confusión (confusión que para los cremas es la más grande y válida de las certezas) que ha generado el señor Salinas al afirmar, en el libro de la FPF (¡habérsele ocurrido escribir sus suposiciones en cualquier otro lugar!), que el título de 1927 "no vale", además de dejar "sin existencia" a los de 1918 y de 1919, y finalmente darle el título de 1934 a Universitario (Dios Todopoderoso, ¿eres tú?). Hablamos de errores de mucha magnitud. De ahí que me haya tomado el tiempo de escribir sobre sus vergonzosas "investigaciones" en lugar de estar un rato más con mi novia, leer algún buen libro o ver una película. Porque como dije al principio de la publicación, este es "el post que se merece" tamaño personaje de tonalidades casi kafkianas.

Así ha de lucir Roberto Salinas en la actualidad. Foto tomada en la actividad 
a beneficio de Lalo Archimbaud (2012).
Por nuestra parte, hemos tratado de comunicarnos con el señor Salinas, primero a través de su espacio en 'Crónica Viva', para ponerle en cuestión todos estos temas, claro está, y como era de esperarse, no obtuvimos respuesta. Luego lo vimos en la actividad realizada en 2012 a beneficio del tío Lalo Archimbaud. Le propusimos realizarle una corta entrevista y nos dijo que lo esperemos (entendimos que no era el momento de atormentarlo tan intempestivamente con la mordaz entrevista que lo esperaba, ya que, después de todo, se había hecho presente en una obra de caridad hacia un colega suyo muy identificado con Alianza Lima, así que bajamos nuestras revoluciones y le dimos tiempo para que tome aire y se prepare). En un pestañeo nuestro, tan viejito como lo ven, se perdió entre la multitud, escapó sin dejar rastro y no lo vimos nunca más. Luego de eso lo intentamos contactar por teléfono reiteradas veces. Finalmente, su señora esposa nos contestó una llamada y nos dijo que el señor Salinas estaba delicado de salud (por cierto, más allá de las críticas, le deseamos pronta recuperación) y que no estaba apto para atender a nadie. No hemos vuelto a insistir desde entonces.

Eh, aguanta, ¿soy yo o aquí hay algo raro?
Y bueno, sí, se sabe que actualmente sigue en tratamiento por males desconocidos, supongo que propios de la edad a la cual todos hemos de llegar algún día, sin embargo esto no ha sido impedimiento para que el señor Salinas siga bombardeando de inexactitudes su portal, alimentando así la cínica postura de los picudos de norte (sí, esos mismos que frente a un monitor inflan el pecho y hablan de amor, pasión y fidelidad, pero que en la vida real abandonan la tribuna a los setenta minutos si su equipo está cayendo goleado). En una de sus últimas publicaciones (ver captura previa del 20 de enero del presente, hace poquito no más), este gurú de la investigación imaginativa y maestro de la conclusión apresurada, expone lo siguiente:

"Si uno mira las estadísticas de los títulos ganados por los distintos clubes de la órbita profesional, se encuentra que la mayoría de ellos fueron obtenidos por los llamados grandes del fútbol limeño. Así tenemos a Universitario con 26 títulos obtenidos de los 84 campeonatos organizados con la rectoría de la Federación Peruana de Fútbol. Le sigue Alianza Lima con 19 coronas, mientras que Sporting Cristal es tercero con 19, pero haciendo la precisión que recién ingresó a las competencias en 1956, en reemplazo del Sporting Tabaco que figuró en los años 30, pero que no ganó ningún título (...)". 

JUATS!
A ver, releamos: "Así tenemos a Universitario con 26 títulos obtenidos de los 84 campeonatos organizados con la rectoría de la Federación Peruana de Fútbol. Le sigue Alianza Lima con 19 coronas, mientras que Sporting Cristal es tercero con 19".

Error número uno: Por defecto, y como ya está recontra-súper-archi-ultra demostrado, Universitario de Deportes no tiene 26 estrellitas (y que me disculpen los encargados del marketeo del club y toda la vaina, pero...), tiene 25. Sé que esto les arde un poquito pero nadie se ha muerto por cosas así, tranquilos.

Error número dos: Alianza no tiene 19 coronas, tiene 23, aunque, bueno, si lo que quiere el señor es "fregar la pita" (palabras de mamá) que no nos considere el título del '34, okey, pero además de ello también nos descuenta el del '27 y los de '18 y '19, dejando como saldo final la IRREAL diferencia de siete títulos entre un club y otro (eso ni siquiera está en el libro, a esto le llamo evolución pokemoniana). A todo esto sólo queda pedirle al señor Salinas, una vez más (y de verdad ya llevamos mucho tiempo esperándolo), que sustente y nos diga por qué no valen los títulos blanquiazules de 1918 y 1919, y de dónde sacó que los torneos de 1926 y 1927 no deben ser considerados como oficiales, es más, en ese lamentable artículo citado, el señor Salinas afirma, con sumo desparpajo, que aquellos campeonatos ('26 y '27) fueron torneos de "calificación para determinar los clubes que integrarían la Primera División" (¡wadafac!). ¿De dónde habrá sacado todo esto? (por no preguntarnos qué clase de estupefacientes consume este anacrónico maestro del periodismo deportivo), no lo sabemos y probablemente no lo sabremos nunca. Lo que sí sabemos es que el señor Salinas tiene una imaginación realmente prodigiosa, y que es un verdadero peligro (para la verdad) si le alcanzan un teclado y un monitor.

Y error número tres: Asu mare, profe, ¿Cristal tiene ya 19 títulos?; señor Salinas, una preguntita, así, cortita no más: ¿cuándo le va a aumentar títulos a Alianza?, porque, siguiendo su criterio de adicionar y quitar títulos cada vez que se le ocurra, creo que ya nos toca, ¿no?, hágase una pe' mister, o es que tal vez los aliancistas no le caemos bien, hmm...

En fin, creo que por ahora no hace falta escribir más sobre esto. Ahí está, ya lo conocen y el placer no es todo nuestro. El gran Roberto Salinas, editor histórico del libro más pesado de nuestro fútbol, el que debió ser una impecable biblia futbolística e infalible fuente de consulta, pero que prácticamente se convirtió en su libro personal de memorias (mentiras), de esos libros en los que uno escribe lo que quiere porque se supone que nadie los va a leer nunca. Bueno pues, alguien debió avisarle que esta vez no iba a ser así.

Nosotros seguiremos de cerca sus pasos. Ahora que vemos que está activo (y más activo que nunca, aparentemente), intentaremos otra vez entrevistarlo y hacer que nos resuelva todititititas nuestras inquietudes. Total, el maestro es él, nosotros sólo somos simples aprendices. Sí pues, ¿no?

Fotos: La República, Frecuencia Latina y archivo de El Blog Íntimo.

8 comentarios:

  1. muy buen post hermano...una consulta ¿Porqué no le ponemos las pilas a los dirigentes para que corrijan o revisen ese libro de oro de la FPF? y q sea rehecho con periodistas serios...no solo uno que, como ya que quedó demostado, no es nada serio

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  2. Por ultimo que vean este error en la FPF y corrijan para registrarlo en el conteo oficial que deben tener, asi les arda a las gallinas y les arruine toda su celebración por "la 26" entonces la diferencia seria de dos titulos, este año nos iriamos por la 24, asi las gallinas piteeen y piteeen que tienen 26 con que corrijan en el conteo oficial basta y es que ese señor ha cometido una patinada, a ver si le quitaran un titulo a las gallinas, para mi que la mafia gallina ha movido sus tentaculos para aumentar un titulo más.

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  3. Felicitaciones por la bien fundamentada aclaración. Con respecto a la trayectoria de Roberto Salinas, creo que exageraron. No por aparecer en la caja tonta su aporte, al periodismo deportivo, fue significativo. Nunca fue contestatario, por el contrario era acomodaticio y flojo con el manejo de la información. Estaba muy a la zaga de verdaderos reporteros como los Señores Guillermo Alcántara y Manuel Doria.
    " Al César, lo que es del César". Gracias por la paciencia de leer mi comentario.

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  4. MUY BIEN FUNDAMENTADO , TODOS LOS ALIANCISTAS DEBEMOS SABER A CIENCIA CIERTA NUESTRA HISTORIA, ARRIBA ALIANZA.

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  5. felicitaciones maestro, muy buena sustentación. Hay que hacer una campaña para que cosas como esa, más allá de las correcciones que se puedan hacer, las repitamos hasta el cansancio. Banderas, cantos y cuanto ruido se pueda hacer. Felicidades.

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  6. Mis felicitaciones por tremendo articulo , cosas como estas deben ser esclarecidas. Soy estudiante de Periodismo y nos debemos a la investigacion objetiva, las fuentes deben ser 100 % confiables. No podemos escribir lo que se nos venga en gana asi por que si. Si una EMINENCIA DEL PERIODSIMO DEPORTIVO DEL PERU , publica cosas sin argumento, que podemos esperar ya. Asi como perdonar es divino CORREGIRSE tambien.

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  7. de acuerdo la dirigencia debe preocuparse de una vez de este tema y exigir a la FPF se hagan las investigaciones necesarias para hacer la correccion del titulo ganado en la cancha en 1934, debemos exigir eso si es posible a todo pulmon en las tribunas este viernes...

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  8. buena publicación se nota el que sr. SALINAS no tiene nada de objetivo llego y escribió o lo que lo contaron o lo que se le ocurrió, ya me parece muy tonto hacer un libro de historia futbolista sin sustento alguno

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