CantoLeao

Alianza Lima 1 - Cantolao 1

El fútbol es metáfora de vida, qué duda cabe. A gran y pequeña escala, de diversas formas y desde múltiples perspectivas, en él se experimenta todo aquello que en la vida. Lo que vimos anoche en Matute fue una muestra clara de la realidad de nuestra institución. Que los reflectores del estadio volvieran a perder sus luces, antes del partido y apenas empezado éste, fue sólo el presagio de una noche oscura. Que nuestra dirigencia no esté en condiciones de asegurar la realización de un espectáculo deportivo sin contratiempos, poniendo en riesgo nuestras propias posibilidades dentro del campo, es sólo la confirmación de su inidoneidad para el trabajo, la que se aprecia nítidamente, si acaso faltaba más, desde los nombres con que forma el equipo. Que el colero del Campeonato nos haya superado claramente en nuestra casa, cuando estábamos obligados a ganar para no perderles el paso a los eventuales punteros, no es más que la transmisión diferida de una historia muchas veces vista en nuestra actualidad. Que nuestro arquero haya sido nuestra figura por enésima vez en esta temporada, prende la alarma.
Nuevamente, Leao Butrón fue la figura aliancista. Salvó nuestra valla y con ella un punto.

Primer Tiempo:

La natural desazón por el tiempo de espera, recordando que la luz se iba de Matute por segunda vez en el año, dispersó mi preocupación sobre el once con que formaba Alianza. Pero ya con el partido reanudado di en cuenta, nuevamente, que Bengoechea no tenía más con qué. En la banca "Vílchez es el único hombre que puede formar desde el saque", me dije, "aunque no ha recuperado el alto nivel de la primera mitad del año pasado, mientras que Cruzado ya ha tenido algunas participaciones decorosas", concluí. Entonces, si bien no me abracé al entusiasmo, mantuve la ilusión.

Pero rápidamente Cantolao se ocupó de apagarla. Desde el vamos, Manzaneda, Martín y Collazos hicieron lo que quisieron por nuestra banda derecha, tenuemente custodiada por Garro. El medio campo, como era sencillo avisorar, no pesaba, no se imponía, sufría para asumir el protagonismo, que entonces quedó en piernas amarillas. Fuentes solo no podía, a Cruzado ni se le veía, Ramírez ponía ganas pero era presa fácil de la contención rival, Pacheco intentaba asociarse pero era errático en el último cuarto de cancha.

Así, tras una buena asociación, llegó el zapatazo del argentino Leandro en el área blanquiazul. Ni Leao pudo detenerlo ni Pajoy pudo emparejarlo cuando el balón le quedó presto, en la única que tuvimos en esta mitad. Por eso nos iríamos al descanso, con justicia, abajo en el marcador.
Nuestras bandas sufrieron toda la noche, la delantera rival no tuvo que hacer mucho para complicarlas. Garro sufrió toda la noche y Duclós sigue sin convencer.
Segundo tiempo:

Si algo no va bien, hay que cambiarlo, pero el 'Profesor' tardó en hacer eso que la lógica manda. Entramos al Segundo Tiempo con el mismo once y claro, nada mejoró. Minutos después entraron Hohberg por Araujo, enviando a Fuentes a la zaga, y Vílchez por Aguiar, 'reacomodando' el medio, pero Ramírez, la pieza 'clave' de este entuerto, no pudo hacer diferencias. Más ganas que ideas, más empuje que variantes de ataque, Alianza parecía destinado a perder el partido.

Con todo, tuvimos algunas chances. Pacheco en el área vio su disparo desviado por Nicosia, más tarde ejecutó un peligroso tiro libre que fue nuevamente conjurado por el buen guardameta 'delfín', y Pajoy también pudo anotar pero 'el chino' Contreras evitó la caída de su portería. En el interín, Leao se encargó de salvar el arco sur en varias ocasiones, la más clamorosa de ellas, mediante una felina reacción que grafica su importancia.

El gol fue el lunar de nuestra noche. Quirúrgico pase largo de Cruzado que conecta un movedizo Hohberg para igualar un partido que no merecimos empatar y que bien pudimos perder, incluso, goleados. Gracias Butrón.
Los extraños movimientos posicionales de Bengoechea no dan resultado. Anoche Fuentes jugó de volante de contención y de defensa central, pero de ninguno lució.
Apreciaciones finales:

Antes del partido con UTC todo era ilusión, hoy todo es desaliento. Alianza Irregularidad, como bien podría llamarse este equipo, perdió dos grandes posibilidades de asentarse en la punta del Apertura y así les dejó el camino sembrado a los rivales para cosechar y ganarlo. Si desde que conocí el formato del torneo dije que el margen de error era cero, ahora con los resultados digo convencido que el camino está más que empinado: tenemos que rescatar puntos de visita y no podemos perder uno más de local. Honestamente, la cosa no me pinta bien. Pero vamos, lo último que puedo hacer es perder la esperanza. Esto es Alianza. ¡A lucharlo!

Próximo encuentro:

El próximo rival es Unión Comercio, quien nos recibe en el cálido San Martín, departamento lleno de hinchas aliancistas. El equipo tiene que ganar, la barra tiene que apoyar, todos tenemos que empujar por el objetivo. ¡Vamos!

¡Arriba Alianza!

Fotos: DeChalaca, Líbero.

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