De Aguiares, Quevedos y otros carnavales

Alianza Lima 7 - Juan Aurich 2

La alegría de ganar y gustar era, tras cada fecha, cada vez más necesaria. Resultados adversos, funcionamientos nada convincentes, delanteros lesionados, experimentos fallidos, y hasta rumores de renuncias, ingredientes que Alianza Lima tenía de desayuno, menú y cena, agudizaban su horrible sabor al recordar que Matute solo había servido, hasta ese momento, para la gran alegría de ganar el clásico en el inicio del torneo. Juan Aurich era el rival a vencer. El que venía a prolongar nuestro tembloroso momento. Es cierto, su campaña traía consigo números bastante discretos: apenas una victoria, dos empates y tres derrotas; sin embargo, ni el más optimista hincha blanquiazul pudo sospechar lo que pasaría en la tarde victoriana de ayer. O, a decir verdad, nadie después del gol de Archimbaud sospechó que esto podría terminar con un final tan Walt Disney. Alianza metió siete pepas en Matute, y aquí mi humilde resumen de los hechos.

Fuente: Andina.

Ficha del partido

Fuente: Soccerway.com

Primer tiempo


O podríamos titularlo "un inicio con más de lo mismo". En un partido donde prevalecían, aunque sin mucho orden ni claridad, las intenciones ofensivas de ambos equipos sobre presiones defensivas, Alianza había logrado, antes de los 25 minutos, ponerse en ventaja gracias a dos anotaciones del actual goleador del campeonato, Luis Aguiar. El primero de penal, a los 13', y el segundo tras un rebote cedido por la endeble defensa chiclayana. El uruguayo dio cátedra de toda su capacidad técnica, colocando el balón rasante y lejos del alcance de Cisneros. Quizá sin merecerlo (porque Aurich co-dominaba el partido), la blanquiazul encontraba la comodidad de un 2 a 0 tempranero. Sin embargo, y aquí se explica el "más de lo mismo", la tranquilidad duró poco. Luego del descuento de Renzo Sheput vía penal (cortesía de una alevosa falta de Godoy) a los 27', Jean Pierre Archimbaud, hijo del querido tío Lalo, puso a los 34' el 2 a 2 que nos hizo recordar que nuestra defensa no era capaz de sostener resultados. Otra vez a renegar. Pero...

Un 'cachito' de su talento, es el título de este episodio: Si me apuran, diría ahora mismo que Luis Ramírez es hoy por hoy el jugador más cuestionado del club. Sin embargo, cuando uno recuerda sus mejores momentos como futbolista, recuerda también que, aunque mucho se perdió en el camino, algunas cosas morirán con él. Una de ellas, sin duda, su técnica para pegarle a la pelota. En un difícil momento del encuentro, de esos en los que la gente ya empieza a recordar progenitoras indiscriminadamente, Ramírez dio a luz una de sus pinceladas y, tras buen servicio de Aguiar al borde del área chiclayana, puso el 3 a 2 con un golazo muy bien colocado en el palo izquierdo de Cisneros. Transcurría el minuto 37' y las tribunas se volvieron a encender en gritos de aliento y esperanza. Nuevos goles podían llegar, y para ese momento Alianza se había vuelto a apoderar del partido. Si el 3 a 2 fue un golpe duro para el Aurich, el cuarto tanto, creo yo, lo terminó de asesinar. ¿El autor?, Kevin Quevedo. El ex Universitario, a sus 20 años, anotó su primer gol en la profesional tras un remate buscapié de Cossío, que, dicho sea de paso, tuvo un partido aceptable, el cual cazó cual '9' de raza para introducir el balón en el arco rival. No solo el gol fue lo importante, sino también el instante, pues dos minutos después de la celebración, el juez principal dio fin al primer periodo del encuentro. Alianza ya había logrado una marca en el año: superar los dos goles en un solo partido. Ahora tenía que sostenerlo y, mejor aún, aumentar el marcador.

Segundo tiempo

Sin atisbo de reacción en la visita, Alianza Lima hizo del segundo tiempo, contrariamente a como había sido en las últimas fechas, un verdadero carnaval. Quince fueron los minutos que tuvimos que esperar para que Quevedo volviera a inflar redes. Y nuevamente al más puro estilo de esos '9's que tanto extrañamos. Aguiar y Ramírez iniciaron la jugada. Tras un gran servicio del uruguayo, 'Cachito' se había llevado al portero pero, al rematar, un defensa logró desviar y el balón dio en el poste. El rebote le quedó servido a Kevin quien, sin pensarlo, la mandó a guardar de un derechazo. Era el quinto y, ahora sí, Matute se relajó en un abrazo masivo. Lo siguiente era ver cómo Alianza dominaba a placer un encuentro que a esas alturas ya parecía de entrenamiento. Fue así que, once minutos más tarde, Alejandro Hohberg, que había ingresado al campo por Luis Garro (otro de partido aceptable, esta vez), se olvidó de sus últimos bajones de rendimiento, desbordó y sirvió un pase perfecto al corazón del área. Nuevamente Quevedo en la posición precisa para añadirla y festejar con sobriedad. Alianza no anotaba 6 goles desde 2007 (victoria sobre Deportivo Municipal) y la sensación era de clara reivindicación histórica. Pero habría más (sí, más). Y es que Quevedo nos tenía reservado un último grito: a los 37', tras una jugada elaborada entre Cruzado (que ingresó por el esta vez determinante Luis Ramírez) y Pacheco, que parecía terminar con un remate de Fuentes (que ingresó por Vílchez), el improvisado centrodelantero aliancista, que estaba en su tarde, volvió a aparecer fantasmalmente para sumar una nueva cifra a sus estadísticas. Era el 7 a 2 definitivo. Alianza Lima sepultaba así al conjunto norteño que, si bien, como decía en la primera parte de esta reseña, tenía una discreta campaña, jamás se habría imaginado (así como nosotros) un resultado tan catastrófico para sus intereses. Una victoria que, además, pone al popular con 12 puntos en un lugar expectante de la tabla liderada por UTC, más aún por tener un partido pendiente a jugarse la próxima semana, y coincidentemente ante Juan Aurich, aunque esta vez de visita en el norte.

Y la figura fue...


Anotar 4 goles hace figura a cualquiera, y no es la excepción con Kevin Quevedo. El joven extremo, que hoy se disfrazó perfectamente del '9' que necesitábamos, no solo anotó sus primeros goles con Alianza, sino también en el fútbol profesional. Y anotar tu primer gol es mejor cuando lo acompañas con tres goles más. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar a Luis Aguiar, quien cada vez se hace más importante en el cuadro de Pablo Bengoechea. No solo anotó los dos primeros goles, sino que además estuvo lúcido en su labor creativa, pues de sus pies nacieron muchas de las jugadas que conllevaron a los goles íntimos. Sin dudas, ambos fueron la gran atracción de la tarde de ayer en el Alejandro Villanueva.

Apreciaciones finales

El fútbol es de momentos, de emociones. Este partido podría dividirse tranquilamente en dos etapas: la primera, hasta el 2 a 2 que el Aurich había conseguido a base de claridad, calidad y disciplina táctica, y la segunda a partir del gol de Ramírez, que fue cuando la escuadra dirigida por Wilmar Valencia pareció bajar los brazos y entregarse al poderío ofensivo aliancista. Si bien todo esto es parte de este deporte tan hermoso, para fines estrictamente analíticos me veo obligado a quedarme más con la primera etapa que con la segunda. Una primera etapa en la que Alianza volvió a mostrarse débil en sus líneas defensivas, y donde careció, una vez más, de ideas ofensivas, apelando, como en las últimas tres fechas, sobre todo, a centros insulsos que sin referencia de área jamás irían a hacer efecto positivo; cuando Alianza se decidió a triangular lo hizo bastante bien (y eso no solo en este partido), ¿por qué no seguir en esa línea y olvidarse un poco de los centros al área grande? Por otro lado, si bien Bengoechea, con el 3 - 5 - 2, logró hacer que la defensa se vea menos desprotegida que otras veces, no pudo evitar que hiciéramos agua con jugadas altamente predecibles (como las que propiciaron los goles, entre otras). El 7 a 2 final no debería ocultar el hecho de que, por tercera vez en siete partidos, nos empataron un marcador a favor en condición de locales. Eso simplemente no nos puede seguir pasando. De nada sirve esforzarse para conseguir los goles si empatarnos es tan sencillo. Un equipo con mayor jerarquía defensiva habría aprovechado mejor ese envión anímico, pero, para suerte nuestra, tuvimos al frente a un equipo que, por su intención de ir siempre adelante, descuidaba constantemente su sector posterior. Tengamos en cuenta esto: eso no va a pasar seguido en el torneo. Cuidar el resultado parcial hasta hacerlo final es tan importante como anotar los goles.

Por lo demás, bien Alianza por la reacción. Bien por su contundencia. Bien por Quevedo y sus cuatro goles. Bien por Aguiar y su proceso de consolidación en el once titular. Bien por Ramírez y su importante golazo. Bien por regalarle a su gente en Matute una jornada de 7 goles después de 18 años, nada menos. Sobre todo, bien por la actitud del equipo. Veo aquí más piconería a comparación de otros años. Gente con más fortaleza mental y vergüenza deportiva. Y eso me agrada.

Próxima cita

Ya estamos en el receso del campeonato pues se jugará la fecha doble por las Clasificatorias a Rusia 2018, pero Alianza y Aurich aprovecharán la para y jugarán el partido pendiente por la primera fecha del Torneo de Verano. Aún no se sabe exactamente la fecha, hora y el lugar, pero estaremos al tanto.

¡ARRIBA ALIANZA!

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