¡Muertos!

Alianza Atlético Sullana 4 - Alianza Lima 0

Ayer vimos la peor versión de Alianza Lima, no creo que durante el año hayamos jugado peor. Y no lo digo solamente por las más que conocidas incompetencias técnicas y tácticas del equipo, futbolísticamente hablando quizás sí habíamos caído más abajo, lo digo principalmente por la triste e indignante falta de rebeldía, de coraje, de corazón que mostraron los dirigidos por Juan Jayo en el norte del país. Con una o dos honrosas excepciones, los jugadores que este año vistieron los colores de Villanueva, de Cubillas, de Cueto, nos mostraron a raudales que no sienten la camiseta, que juegan por cumplir, que cobran (con el perdón por la vulgaridad) por huevear y que les importa poco la institución a la que defienden. Son unos cuerpos inertes, no tienen alma.

Así vi a los muertos que nos mal representaron el 2017 y que en Sullana terminaron de sepultar cualquier infundada aspiración de título.

Estos, señores, fueron los muertos que gracias a Zevallos, Gayoso y compañía vistieron la camiseta de Alejandro Villanueva, Teófilo Cubillas, César Cueto. ¡Indignante!
Ficha del partido

Mis primeras impresiones para el segmento "EBI en Caliente"

Primer tiempo: Desde el saque se vio al equipo lento, cansino y sin ideas al que nos acostumbramos. La alineación de Duclós y Garro, más allá de ser sorpresiva, no generó ningún cambio positivo en el equipo. El rival tomó el medio campo de inmediato y sin problemas y, tras el único intento de Alianza por medio de Cotrina de larga distancia, empezó a romper líneas particularmente por la izquierda de su ataque, nuestro pobre flanco derecho ocupado (defendido sería mucho decir) por Guizasola, quien además rápidamente se hizo amonestar.

Así llegaron muy rápido los dos primeros goles. Ambos grafican al Alianza que se presentó en Sullana, al Alianza de todo el año. En el primero, Guizasola no marca, no inquieta, no molesta, apenas acompaña, el rival saca un centro bombeado, cómodo para cualquier defensa, pero no para Ibáñez, quien se deja ganar el vivo, se deja anticipar, tampoco incomoda, no salta y es vencido por Chira, quien cabecea cómodo ante la nula resistencia de Butrón. El segundo, un calco pero con final en los pies del delantero churre tras nula resistencia íntima.

Y después de la tormenta no vino la calma. Trujillo estaba empecinado en no jugar más, en irse de vacaciones antes, en terminar el suplicio que para él debe ser vestir la blanquiazul por la que millones de peruanos lo daríamos todo, y entonces se hizo expulsar tras una violenta jugada previa al pitazo final. Ahora sí se había terminado todo.
Un trabajador de campo parece indicarle la salida al muerto que dejaba la cancha.
Segundo tiempo: A lo largo de los segundos cuarenta y cinco minutos ingresaron Pando, Mimbela y Uribe, nombres conocidos con rendimientos conocidos, con ellos como alternativas y con diez hombres Alianza no tenía ninguna esperanza de remontar y eso se vio en el marcador.

Si Chira nos había bapuleado en la primera mitad, fue el turno de Aponzá y Fernández en la segunda. Siempre por la banda derecha de nuestra retaguardia, los sullaneros no se hicieron lío y encontraron mal parados a Guizasola, Ibáñez y el propio Araujo, quienes parecían expectar el partido. Un peligro por cada incursión rival, una lágrima por cada intento defensivo grone, amarillas para Cotrina y Ramírez, muestra del dominio blanquiceleste de la pelota, que incluso pudo generar más goles al escándalo.

El árbitro iba a agregar un minuto de juego, pero prefirió no hacerlo y pitó al noventa. Los muertos ya estaban sepultados, no tenía sentido alargar el drama.
Nuestra foto del 2016, Alianza vencido, el rival festeja. ¡Que se vayan todos!
Apreciaciones finales: Una vez Alejandro Villanueva dijo que no podía dejar al Alianza, que amaba mucho a su Club como para dejarlo, y hoy esas palabras retruenan en mi cabeza. Décadas después Teófilo Cubillas dijo que si volviera a nacer volvería a escoger al fútbol como su profesión, al Perú como su país y al Alianza como su equipo, y hoy esas palabras nutren mi corazón. Años después César Cueto dijo que Alianza representa el sentir del pueblo y al recordarlo me falta dejar caer las lágrimas.

Los grandes hombres que hicieron de Alianza la institución deportiva más importante de este país deben presenciar incrédulos lo que nos sucede. Desde lo alto Villanueva debe tomarse la cabeza, entre nosotros el 'Nene' y el 'Poeta' deben preferir cambiar de canal. Los muertos que hoy visten la gloriosa blanquiazul de nuestros ídolos no lo merecen, y por eso deben irse todos como llegaron, y hacerlo junto a quienes los trajeron, Gustavo Zevallos, Renzo Gayoso y compañía, principales culpables de la verguenza que fue este equipo.

¡Alianza merece mucho más!

Próxima cita: El jueves por la noche, recibimos en nuestra casa a Comerciantes Unidos. Debemos llenar Matute para expresar nuestro repudio, el de todo un pueblo.

Con todo, por siempre ¡¡¡arriba Alianza!!!

Fotos: Líbero, La10, Depor.

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