A todo corazón

Alianza Lima 1 - Universitario 0

Alianza, sí, este Alianza. El de los seis jugadores suspendidos (algunos de ellos exageradamente). El de los lesionados. El que venía de perder dos partidos seguidos. El que acaba de sufrir la abrupta renuncia de un DT. El que cuenta con un DT interino que suma sus primeros partidos en Primera Disivisón. El que aún no tiene claro el camino que seguirá en el resto del año. Ese Alianza, ese mismo Alianza, derrotó ayer a la 'U', que tenía a su plantel completo y ostentaba un proceso aún no interrumpido con un DT mundualista. No es poca cosa aunque pueda sonar demasiado pasional o hasta amarillista: Universitario tenía todo para ganar, salir de una zona incómoda y de paso dejar a Alianza mal parado para todo el receso (Copa América). Así, con sus armas enteras, salió al campo de Matute donde tenía al frente a un Alianza "parchado", armado "como se pudo", con el apoyo incluso de dos reservistas que tenían apenas un partido en primera. De ese modo, el partido se tornaba adverso desde antes del pitazo inicial. Lo que tenía Alianza a favor, sin embargo, era la hinchada. Factor fundamental en lo anímico. La gente empujó, los jugadores reaccionaron, y al final (feliz) el clásico fue blanquiazul. Vamos al desarrollo:

Ficha técnica del partido, cortesía Soccerway.com
Por Alejandro de Cotabambas (@Ale_Cotabambas)

Primer tiempo

Parejo y con los dientes apretados, y así lo intuyó Roverano. A pesar de los intentos cremas iniciales por apoderarse del partido, Alianza no se vio amilanado en ningún momento. Apretó las marcas en el medio campo con Atoche y Mejía (interesante jugador), destruyendo cada intento de ataque del rival. Mientras tanto Landauri y Norohna trataban de ser los alimentadores de Preciado y Guevgeozián. Entre estos dos, el colombiano hacía las funciones por fuera y fue de lejos el más desequilibrante. El 'armenio' donde debe estar, entre los centrales esperando su oportunidad. Atrás Koichi y Lavalle se olvidaban de su juventud y ganaban pelotas aéreas con oficio y seguridad. Canales cubría como podía la banda izquierda (tiene dificultades para la marca, aunque buena visión para el pase largo) y Guizasola hacía lo propio por el lado derecho. La experiencia la ponía Leao bajo los tres palos. Cuando se le exigió, sobre todo con centros, cumplió con sobriedad. Las más claras fueron por un lado el cabezazo de Guevgeozián tras una rebotera en el área crema. El travesaño salvó a Carvallo. Para la 'U' Grossmüller estuvo a punto de poner el primero con un gran tiro libre que dio en el vértice izquierdo del arco victoriano. El partido era jugado con intensidad en el medio, pero tenía poca claridad en las jugadas de vanguardia. Digamos que hasta ahí ambos 'compadres' demostraban con su juego por qué estaban pasando por momentos inciertos en el campeonato. Carrillo pitó el final de una primera parte equiparada, Alianza y la 'U' empataban a cero en un partido que pintaba precisamente para ello.

¡A bailar!: Preciado anotó en Matute, ¡y en un clásico!, uno de los mejores goles de su carrera.
Segundo tiempo

La tónica fue exactamente la misma en la segunda mitad. Ambos equipos entraron al campo sin cambios, confiando quizás en que algunos de sus hombres de ataque se inspire. En esto el partido tenía dos claros protagonistas: por Alianza, Preciado. Por la 'U', Flores. Eran ellos los únicos que ponían en aprietos a las defensas, pero la eficacia esa tarde-noche tendría un solo dueño. Al minuto 60, Landauri y Preciado utilizaron un corner para triangular al borde del área estudiantil. La depurada técnica de 'tití' se hizo presente en un pase de revés casi de espaldas al colombiano, quien en un solo movimiento se zafó de dos marcadores, acercándose peligrosamente al borde del área chica. Quedaba un solo marcador, al cual sorteó con hábil finta hacia el centro, quedando perfilado para su pierna derecha. El remate fue potente y colocado. Nada que hacer para Carvallo ni para nadie. GOLAZO ESPLÉNDIDO del 'colocho' y a celebrar (con baile incluido), porque en un partido tan cerrado la importancia del gol había nacido grande. Pocos minutos después Guevgeozián se retiraba del campo por una lesión (esperemos que no de consideración) para darle lugar a Mimbela. Restaba aproximadamente media hora en la que ambos equipos practicaron cambios, uno para asegurar el resultado a favor y otro para tratar de empatarlo. Roverano en general estuvo correcto en su planteamiento (en realidad no había mucho más que hacer), quizás lo único discutible fue el sacar a Preciado para meter a Li faltando poco menos de quince minutos, cuando la 'U' estaba prácticamente echada a su suerte y se pudo aprovechar la velocidad del colombiano para ampliar el marcador. Otro que encendió las alarmas fue Landauri. Ingresó por él Aldaír Rodríguez. Universitario, quizás en una de sus versiones más lentas de los últimos tiempos, atacaba como podía, pero sus situaciones no pasaban de sustos en el arco custodiado por Butrón. Es más, Mejía pudo haber hecho historia poniendo el dos a cero pero su remate se fue desviado. Finalmente, pitazo de Carrillo y se cerraba una nueva historia en el viejo libro de los súper clásicos: Alianza Lima y una victoria importantísima de cara al receso por la Copa América. Una victoria que, además, amplía la estadística de clásicos a favor, y rompe una engañosa racha de nueve años sin ganarle a la 'U' en el Alejandro Villanueva (engañosa porque en los últimos años Alianza fue local contra la 'U' en el Estadio Nacional, y ahí sí ha ganado partidos). Final feliz para un pueblo urgido de ALegrías.

Tití agresivo: Julio Landauri fue otra de las figuras del clásico.
Apreciaciones finales

Era importante ganar este clásico. Importante porque se viene un receso largo. Por los puntos. Importante por lo que significa un clásico, el rival de siempre, la historia que pesa como cien vagones sobre nuestras espaldas. Importante también porque se jugaba con la 'U' en Matute después de algunos años, y antes de esos años la 'U' se jactaba de no perder ahí desde hacía mucho tiempo, y era cierto. La última victoria aliancista en el Villanueva data de 2006 con gol de Roberto Silva Pro, hoy retirado del fútbol como jugador. Era una estadística pesada y difícil de manejar, sobre todo por cómo los hinchas cremas (y esto lo tengo que reconocer) saben maniobrar inteligentemente sus números favorables y hacer de ello un arma poderosa en la previa (más aún con el impacto actual de las redes sociales). Pero esto es fútbol y en este deporte las estadísticas y rachas están para romperse. Alianza lo logró y con un equipo algo vejado por las circunstancias. Jugadores de "repuesto" que se volvieron experimentados, astutos y luchadores obreros en la cancha. Así es. Ayer no hubo estrellas de papel ni cracks de cartón. Ayer hubo once obreros que, aún en contra de sus limitaciones, dejaron todo por la camiseta que defienden. Y, claro, una pizca de talento para marcar la diferencia. ¿Estoy mal si digo que así los quiero ver siempre?, ¿estoy mal si digo que prefiero once jugadores así, sin tanto bombo, sin rótulos de "titulares" o "estrellas", en lugar de aquellos que lo único que hacen en el campo es renegar como niños cuando les quitan una pelota?, pues no sé si estaré mal o bien, pero de verdad, los prefiero así, guerreros, casi anónimos. Porque así es como nos sobreponemos a la adversidad.

Bailó con la más fea: Canales versus Flores, un duelo que le costó mucho al joven lateral blanquiazul.
Próxima cita

Tras la para del campeonato por casi 40 días debido a la Copa América de Chile, Alianza tendrá que visitar a Sporting Cristal, muy probablemente en el Estadio Nacional. ¿Este receso le viene bien a Alianza?, creo que sí, para recuperar lesionados y para apelar las saciones apelables del partido pasado ante Garcilaso. De todos modos, queda cierta seguridad de que con estos jugadores podemos también hacer partidos decentes tácticamente. Nos vemos en julio.

¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Epensa.

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