Otra sobre 1934: Respuesta a la web 'Pase Del Desprecio'

La verdad sobre el título de 1934 sigue debatiéndose intensamente en redes sociales. La evidencia a favor de los aliancistas es muy clara y contundente; sin embargo, lamentablemente, la gran mayoría de los medios de prensa, buscando verse "imparciales" con respecto a este caso, han creado todo un teléfono malogrado sobre este engorroso asunto (con o sin intención de confundir), tratando de "mostrar ambas versiones por igual" pero confundiendo esto con equipararlas forzosamente.

La página web "Pase Del Desprecio", que tiene todo nuestro respeto y cuya línea editorial nos gusta, publicó el día 28 de febrero un -en líneas generales- buen artículo sobre la evidencia presentada por Alianza Lima en la petición enviada a la F.P.F. para que reconozca en su web y libros oficiales la legitimidad de dicho título para el equipo victoriano, ratificando -valga la redundancia- lo que los documentos oficiales emitidos por esta y la Liga de Lima durante 1934 y 1935 señalaron de forma muy clara: Alianza Lima CAMPEÓN ABSOLUTO y Universitario CAMPEÓN DE PRIMEROS EQUIPOS.

Lamentablemente, por la presión ejercida por varios hinchas cremas en los comentarios, aunque estos apelaban a los mismos "argumentos" refutados hasta el cansancio por nosotros mucho antes de que este tema se volviera tan mediático, los administradores de esta popular web se vieron en la obligación de "equiparar la balanza" para no seguir siendo acusados de parcializarse con la postura aliancista. El día 6 de marzo publicaron un artículo tratando de mostrar también la -muy inconsistente y refutable- "postura" crema (aunque esta ni siquiera está definida, ya que cambia de versión constantemente). Pese a que entendemos su necesidad de mostrar una firme imparcialidad frente a sus lectores, lamentamos que tuvieran que hacerlo cayendo (voluntaria o involuntariamente) en casi las mismas tergiversaciones creadas por cierto ciber-pasquín crema al cual destrozamos en un debate realizado el año pasado (ver estos dos posts: 1 y 2).

Así que, señores de Pase Del Desprecio, nos dirigimos ahora hacia ustedes. Queremos aprovechar la oportunidad de poder debatir (¡por fin!) con una página web seria y objetiva (pese a su irreverente estilo), no solo para refutar estos argumentos para un público más amplio (contando al suyo y al que se ha unido al Blog Íntimo en los últimos meses), sino para mostrar también nueva evidencia a favor de la versión de Alianza Lima. Pasaremos a tocar punto por punto lo que ustedes señalan en ese artículo sobre la "postura" y las "pruebas" a favor de Universitario:

El partido extra fue por los -atención por favor- PRIMEROS EQUIPOS:

La fecha final del torneo enfrentó a los que para ese momento ya eran encendidos rivales: Alianza Lima y Universitario. Alianza ganó en primeros equipos y en reservas. Realizando la operación matemática que dictaban las bases del torneo, para definir al campeón absoluto Alianza tenía 21 puntos más 5.75 puntos conseguidos por su equipo de reserva y Universitario tenía 21 puntos más los 5.50 conseguidos por los reservistas cremas. Ello supuso que Alianza era el campeón absoluto al imponerse con 26.75 puntos sobre los 26.50 de la “U”.
Partiendo por la parte que subrayamos, lo que pasó en la última fecha no "supuso" que Alianza era campeón absoluto, sino que literalmente le dio el título según el boletín oficial Nº 161 emitido por la Liga Provincial de Football de Lima (y ustedes mismos lo mostraron en el primer artículo sobre la postura aliancista):


Y si quieren otra prueba más de un documento oficial señalando que Alianza es campeón absoluto (y que diferencia claramente al campeón absoluto del campeón de primeros equipos), tenemos el siguiente (de hecho, ustedes también lo tienen y también lo presentaron en su primer artículo):


Entonces, hasta ahí, vemos claro que no fue que las circunstancias "sugirieran" que el título era de Alianza, sino que se emitieron dos boletines oficiales que explícitamente señalaban que los íntimos eran CAMPEONES ABSOLUTOS DE PRIMERA DIVISIÓN. Luego dicen:

Sin embargo, Universitario presentó un reclamo oficial a los días de jugada la última fecha del torneo por considerar injusta la forma en que se había resuelto el mismo.

Es bastante risible que los dirigentes de Universitario consideraran "injusto" el desenlace del Torneo Absoluto de 1934 y presentaran un reclamo por este, por dos motivos: 1) Tan solo un año atrás, los aliancistas se impusieron sobre los cremas en la tabla acumulada también por fracciones de punto, medio punto, para ser más precisos. ¿Por qué los cremas no dijeron nada en ese momento? Fácil: Porque en aquella ocasión fueron ellos los que se vieron favorecidos por su reserva, ya que quedaron como campeones de dicho torneo por varios puntos de ventaja sobre Alianza, contrario a la figura que se dio en el año '34. Más bien en primeros equipos fue el cuadro blanquiazul el que superó cómodamente al equipo crema, por lo que ni si quiera los puntajes de reserva alcanzaron para despojar a los victorianos del título absoluto. Y 2) Porque ellos mismos habían presentado un proyecto de bases para el torneo de 1934 donde las reservas ya no sumarían puntos a la primera división; sin embargo, las autoridades de nuestro fútbol crearían un torneo tomando varias de estas "sugerencias" recién a partir del año 1935. Esto está comprobado y pueden conocerlo más a detalle leyendo estas dos publicaciones de La Hermandad Aliancista, el equipo de investigación del Club Alianza Lima (post 1, post 2).

Ellos tenían más presente que nadie cuáles eran las bases de ese torneo debido al seguimiento que tuvieron que hacerle al proyecto de bases que presentaron previo al inicio del campeonato de 1934. Por la experiencia del torneo anterior y por la vigencia de las mismas bases que tenía el torneo en cuestión, ellos SABÍAN que las reglas contemplaban que un equipo podía ser campeón por fracciones de punto obtenidas gracias a su reserva. Continuemos.

Rafael Quirós Salinas, ex Presidente de Universitario y jugador del equipo crema hasta 1935, en su libro “La U y su historia” lo recuerda así: 
“La reglamentación entonces vigente aparentemente coronaba al Alianza Lima como “Campeón de Clubes”, designación con la que la “U” no estaba conforme. Al considerarla absurda, presentó su protesta pues lo procedente, de acuerdo al espíritu del reglamento era que antes de sumarse los puntos ganados por las reservas, debía definirse el Campeonato de Primera División empatado en 21 puntos. Esta tesis fue planteada ante la Liga Provincial de Fútbol de Lima, la que, tras ser estudiada por su Comisión de Campeonatos, fue aprobada.”

Ocurre que Rafael Quirós no sustenta esta versión con NINGÚN DOCUMENTO OFICIAL. Ya aclaramos por qué es risible que Universitario considerara absurda dicha designación, pero además cabe resaltar que no tenía ninguna importancia el hecho de que los puntajes de las reservas se sumaran antes o después de que se declarase al campeón de PRIMEROS EQUIPOS, ya que esto no modificaba quién era el CAMPEÓN ABSOLUTO. Para demostrar esto, tenemos dos pruebas contundentes:

1) Los nueve boletines oficiales: Sí, son NUEVE los boletines oficiales, contando tanto los de la Liga de Lima como los de la F.P.F., los que específicamente señalan que el torneo que quedó empatado era el de los PRIMEROS EQUIPOS y que el partido extra a jugarse (cuya fecha sufrió varias postergaciones antes de definirse) era por dicho torneo. No hubo uno solo (¡ni uno solo!) que mencionara que el título por definirse era el absoluto, el cual ya había sido adjudicado a Alianza Lima a través de los boletines 161 y 169 de la Liga de Lima.

2) Los dos casos similares: El escenario del torneo de primera división de 1934, donde el campeón absoluto no fue el campeón de primeros equipos, se repitió en dos oportunidades. Las bases que tuvo el torneo de primera división entre 1931 y 1934 fueron las mismas que rigieron al torneo de la Intermedia (segunda división de la época). Pero, aunque para el año 1935 la primera categoría cambió el formato de su campeonato, la segunda mantuvo este de las bonificaciones de reservas por algunos años más. A continuación, les presentamos estos dos casos:
  • Segunda División de 1934: Esto fue emitido por la Liga de Lima en el Boletín 169 del torneo de 1934, ANTES DE JUGADO EL DESEMPATE DE PRIMEROS EQUIPOS, y corresponde al Torneo de Intermedia.

Vemos claramente cómo el Campeón de la División Intermedia (léase “Campeón Absoluto” de la Intermedia) es el club Sport Progreso, sin haber obtenido el campeonato de Primeros Equipos correspondiente al Club Sportivo Melgar. Se desprende que, a pesar de no haber quedado primero en la tabla de primeros equipos, es ayudado por su reserva y termina campeonando en la general.

  •  Segunda División de 1936: “La situación se presentó en el torneo inmediato inferior, la Primera División Unificada de las Ligas de Lima y Callao (equivalente a una Segunda División, que aún no existía como tal). En dicho torneo (...). El campeón fue Deportivo Municipal, con 35.50 puntos (28 de Primeros Equipos y 7.50 de Reservas); el subcampeón fue Sportivo Melgar de Barrios Altos, con 33.50 puntos (27 de Primeros Equipos y 6.50 de Reservas); y el ubicado en tercer lugar fue el Atlético Córdova del Rímac, con 33.25 puntos (28 de Primeros Equipos y 5.25 de Reservas).  Las bases indicaban que los dos primeros ubicados lograban el ascenso, y así fue: en 1937, Deportivo Municipal y Sportivo Melgar jugaron en la ya entonces denominada División de Honor, junto con Alianza, Universitario, Chalaco, Boys y otros grandes de la época. No obstante, como se puede observar en el párrafo anterior, el título de Primeros Equipos había quedado empatado entre Municipal y Atlético Córdova, ambos con 28 puntos. Y estos dos clubes disputaron un partido de desempate para definir ese título: lo ganó el Atlético Córdova por 2-1, pese a lo cual este último equipo (conocido como el de los 'Rojos de la calle La Cruz') no modificó en lo absoluto su posición en la tabla general y se quedó al margen del ascenso a pesar de ser ungido como campeón de Primeros Equipos de la Primera División Unificada de las Ligas de Lima y Callao (segunda categoría en importancia de la época, como está dicho). Así, queda claro que un partido de desempate en un torneo de Primeros Equipos no afectaba la tabla general en el formato que se empleaba en la época. De lo contrario, habría ascendido Atlético Córdova y no Sportivo Melgar, lo cual habría sido ciertamente injusto ya que tanto Córdova como Municipal habrían tenido la oportunidad de sumar un partido más que Melgar”. Extraído del portal web dechalaca.com. Esto corresponde a una investigación realizada por el historiador José Farje.

Entonces, queda muy claro que 1) El partido extra jugado el 7 de julio de 1935 definía al campeón de primeros equipos, y 2) que este partido extra, ni alteraba quién era el campeón absoluto ni sumaba puntos a la tabla. Sin embargo, si ahondamos en la versión que Rafael Quirós presenta en su libro, esta es aún más inconsistente por lo siguiente:


Así es. Quirós sacó de la manga esta insustentada tabla de posiciones en la que Universitario habría sumado 3 puntos más a partir de su victoria en ese partido extra. Esto es irracional por donde se le mire. No solo va contra las bases, no solo sería el único descabellado caso en toda la historia del fútbol peruano en el que un partido extra suma puntos a una tabla de posiciones con toda la antideportividad e injusticia que representaría; no, no solo eso, sino que tiene un error garrafal: ¿Recuerdan cómo se repartían los puntos en este formato de torneo?, era 3 puntos para el ganador, dos para cada equipo en caso de empate, uno para el que perdía el partido, y ninguno para el que no se presentaba. Entonces, si el torneo absoluto de 1934 terminó con Alianza Lima a la cabeza, con 26.75 puntos sobre 26.50 de la 'U', ¿por qué no se le suma un punto a Alianza por haberse presentado a ese último partido? ¿no debería tener el equipo victoriano 27.75 puntos?. Nos abstenemos de especular sobre el porqué de la tremenda imprecisión del libro del ingeniero Quirós, o mejor dicho, sobre si hubo alguna intención oculta detrás de su reseña sobre este título, pero parece que por lo menos tenemos suficientes pruebas en contra como para descartar por completo su versión.

La intención de Alianza y la 'U' sobre el partido extra


  • Universitario: Aunque no se pueda comprobar del todo, sí es posible que los cremas hayan tenido la absurda y sinvergüenza intención de, por considerar "injusto" un desenlace adverso por fracciones de punto, buscar que este torneo se declarase empatado. Sin embargo, como se ha podido demostrar, los NUEVE boletines son muy claros en señalar que el título a definirse en el partido extra era el de PRIMEROS EQUIPOS.
  • Alianza Lima:
En este punto, nobleza obliga, se debe dar la razón a los que afirman que no tiene sentido que Alianza busque poner en juego el campeonato que se supone que ya ganó. El problema es que no tiene sentido porque ello nunca sucedió. En este punto se ha sacado un documento de contexto y se le está dando una interpretación sesgada.
Los amigos de Pase Del Desprecio hacen bien en señalar el único error del informe de Dechalaca: decir que fue Alianza Lima quien buscó el partido de desempate, basándose en el boletín 655 de la F.P.F. e interpretar que, por eso, los blanquiazules debían saber que el partido era por los primeros equipos, ya que no tenía sentido arriesgar el galardón del título absoluto. Ciertamente, al equipo de Dechalaca se le escaparon algunos boletines alusivos a las varias postergaciones que sufrió el partido, es por eso que al leer lo dicho en el boletín 655, sin tener presentes los anteriores, entendieron mal las cosas. Sin embargo, aunque no por lo que ellos indicaron, sí fue cierto que Alianza tenía muy claro que el título a disputarse era solo el de los primeros equipos. La Hermandad Aliancista ha publicado una prueba mucho más contundente que la errada interpretación de Roberto Castro, esta consiste en una carta enviada por Alianza a la Liga de Lima, disculpándose por no poder disputar el partido en la fecha fijada anteriormente; además, pidiendo los premios económicos por haber ganado los títulos absolutos de 1931, 1932, 1933 y 1934. Es decir, por un lado habla del partido por los primeros equipos que está pendiente, y por el otro menciona que YA ES EL CAMPEÓN ABSOLUTO DE 1934. La carta la pueden leer aquí
El 7 de julio de 1935, en un partido que generó mucha expectativa en Lima, Universitario derrotó por 2 goles a 1 al equipo de Alianza Lima. Con ello se consagró como el equipo campeón del año 1934, sumando su segundo título luego del de 1929 y cortando una racha aliancista de tres años seguidos saliendo campeón.
Con una leída a lo escrito arriba, y con una releída a su propio primer artículo sobre el tema, llegarán fácilmente a la conclusión de que, según documentos oficiales, ese partido nunca definió al campeon absoluto del año. Luego, publican ustedes lo siguiente:

Existen publicaciones y periódicos que se refieren a Alianza como el campeón del año 1934.
Antes que nada, es importante resaltar dos cuestiones fundamentales. Lo primero es que la rigurosidad de la prensa en el país es y ha sido, cuanto menos, cuestionable. De hecho es cuestionable incluso dentro del esquema argumentativo del reclamo de Alianza. Lo segundo es que las publicaciones y periódicos a los que se hace referencia no son fuentes oficiales, se trata de información redactada por periodistas y no por las autoridades que tenían poder de decisión en el campeonato, y deben ser analizadas bajo esa luz.
Ahora bien, es cierto que algunos diarios dan como campeón a Alianza pero también hay diarios que dan como campeón a Universitario. Como muestra de ello, un solo diario tiene versiones que han sido usadas para respaldar la posición de uno y otro equipo.
Diario La Crónica da cuenta del triunfo crema en el partido definitorio (8 de julio de 1935)Diario La Crónica da cuenta del triunfo crema en el partido definitorio (8 de julio de 1935)

Sección de la misma portada del diario La Crónica que menciona al título de 1934 como el 2do campeonato de primera división luego del primero obtenido en 1929. Se habla del “ansiado título”. Este recorte es usado por algunos blogs para defender la posición a favor de Universitario.Sección de la misma portada del diario La Crónica que menciona al título de 1934 como el 2do campeonato de primera división luego del primero obtenido en 1929. Se habla del “ansiado título”. Este recorte es usado por algunos blogs para defender la posición a favor de Universitario.

Por eso hablábamos de lo sospechosamente parecidos que eran algunos "argumentos" de su artículo con los presentados por el ciber-pasquín crema. Lamentamos que hayan sido engañados por esta malévola manipulación de pruebas. Déjennos aclararles qué pasa con este recorte de La Crónica: El diario habla del título de PRIMEROS EQUIPOS. Lo que ustedes están presentando es la página 21 de la edición del 8 de julio de 1935, pero déjennos mostrarles lo que aparece en la página 20:

"La 'U' team campeón de Primeros equipos de Primera División"

Más allá de la pomposidad con la que el diario pueda haber hablado del título obtenido por la 'U', está clarísimo que se refería al de primeros equipos. Y, sobre todo por lo mencionado acerca de los casos similares que se dieron en la Intermedia, también está demostrado de sobra que este título no equivalía al absoluto.

Sobre la confusión de la prensa

Más allá de los recortes presentados aquí, ambas partes han presentado en otros foros recortes de prensa que avalan cada posición. ¿Qué hace que una publicación prevalezca sobre la otra? Nada. ¿Qué hace que las que dicen que Alianza tiene el título del 34 sean creíbles pero las que dicen que es de la “U” no lo sean (o viceversa)? Pues me temo que nada. ¿Qué nos dice que en algunos diarios se haga referencia a Alianza Lima como campeón de 1934 y en otros a Universitario como campeones del mismo año? Que en efecto existen versiones en la prensa que son contradictorias y, por lo tanto, este no es un medio idóneo para respaldar (mucho menos zanjar) un pedido tan delicado como el que estamos discutiendo.

Lo que ustedes tratan de hacer ver es que en la prensa de la época había una total incomprensión sobre quién era el campeón de 1934, presentando "algunos recortes que dan como campeón a Alianza, otros que dan como campeón a la 'U', y otros que hasta dicen que hubo dos campeones". Con esto se genera una impresión errada de cómo la prensa informaba acerca de este tema. Para empezar, es absolutamente falso que, por lo menos en años inmediatos a 1934, existiera algún diario que rotulara a la 'U' como campeón absoluto. La parte crema ha tratado de confundir con ese recorte del diario La Crónica en el que omiten lo dicho en la página anterior, pero en realidad el primer recorte de un diario mencionando a la 'U' como dueño de dicho título data del año 1956, es decir, de más de veinte años después de los acontecimientos. Si no nos creen, los invitamos a buscar en la biblioteca. Todos los diarios hasta 1956 que publican palmarés o mencionan al título del '34, dan como campeón del año a Alianza. Y sobre ese par de notas que hablan de lo pintoresco de "tener dos campeones", si las analizan bien verán que rotulan debidamente a cada equipo con el título que le corresponde: Alianza Lima campeón absoluto y Universitario campeón de primeros equipos (en caso de ganarlo, ya que uno de estos recortes es de antes del partido).



A lo mucho hubo un error de valoración sobre cada torneo, acerca de la diferencia del "peso" de los títulos absoluto y de primeros equipos, pero nada más. Lo que cada título valía ya quedó bien aclarado en los primeros puntos de este post. La prensa de la época tenía claro que el campeón absoluto de primera división del año 1934 era Alianza Lima. Fue en los cincuentas que comenzó el teléfono malogrado de los medios por razones desconocidas, pero basándonos en documentos y recortes de la época, indiscutiblemente los íntimos fueron los campeones, tanto para los medios como para las autoridades de nuestro fútbol.

Distorsión de las pruebas presentadas por Alianza

Si algo resulta claro hasta este momento, es que estamos hablando de una época en que la era amateur seguía pasando factura y había mucha desorganización. Los clubes posponían partidos más o menos a su antojo y las autoridades daban por cerrado temas que luego abrían nuevamente. En este contexto, pretender dar una lectura absolutista y rigurosa a (algunos) reportes de diarios en un tema que de por sí era polémico no es lo adecuado. Para poner en contexto la información que recoge la prensa, se trató de una resolución de campeonato sui generis, con cuestiones no contempladas en las bases, con idas y vueltas de la Liga, con postergación de partidos y con una solución final que se materializó más de medio año después de disputada la última fecha regular del torneo. En ese ambiente de incertidumbre sobre cómo se resolvería el reclamo, no tiene sentido apoyarse en diarios para saldar un asunto que de por sí contaba con versiones poco claras y contradictorias en la prensa.
1) Bueno, en el año 1956 Alianza y Universitario volvieron a jugar una final, a mitad de año, del torneo de la temporada anterior, y esto ocurrió cuando nuestro fútbol ya era profesional. La final también sufrió varias postergaciones por encontrarse ambos equipos de gira, tal cual como en 1934, así que por el tema del amateurismo no intenten menospreciar aquel campeonato en el que Alejandro Villanueva y 'Lolo' Fernández fueron figuras destacadas.

2) Alianza no basa su evidencia en lo que señalan algunos diarios de la época, sino en los NUEVE boletines de los entes oficiales encargados del torneo, la Liga de Lima y la F.P.F. que juntos señalan explícitamente que Alianza es el campeón absoluto y que el partido extra jugado en 1935 fue por el título de primeros equipos, el cual fue ganado por los cremas. Lo que la prensa de la época dijo al respecto es solo un apoyo más para el informe, y hemos demostrado que esta sí rotulaba al equipo blanquiazul como campeón absoluto.

3) Mostrando las mismísmas bases del torneo y viendo cómo se aplicaron estas en otros casos similares, hemos demostrado por qué Alianza es el campeón.

Aquí el argumento central es una lectura literal de lo que establecen los Boletines emitidos por la Liga y Federación (o al menos, la reproducción de algunos de ellos en los diarios de la época porque ese archivo histórico está incompleto). En realidad se trata de una lectura de lo que no está presente. El razonamiento es el siguiente: los Boletines no hacen referencia alguna al Campeón Absoluto, sólo se hace referencia al Torneo de Primeros Equipos. A menos que se hubiera dicho expresamente que el Campeón Absoluto se modificaba, éste se mantiene.

Repetimos: Observen los otros dos casos en los que el campeón de primeros equipos no fue el absoluto.

La decisión de aceptar el reclamo de Universitario y las posteriores resoluciones antes y después del partido definitorio no dicen en ningún momento que la condición de campeón absoluto de Alianza estaba en juego o que se hubiera perdido. 
Aquí el argumento central es una lectura literal de lo que establecen los Boletines emitidos por la Liga y Federación (o al menos, la reproducción de algunos de ellos en los diarios de la época porque ese archivo histórico está incompleto). En realidad se trata de una lectura de lo que no está presente. El razonamiento es el siguiente: los Boletines no hacen referencia alguna al Campeón Absoluto, sólo se hace referencia al Torneo de Primeros Equipos. A menos que se hubiera dicho expresamente que el Campeón Absoluto se modificaba, éste se mantiene. 
Consecuentemente, la prueba aquí es la inexistencia de algo. Mejor dicho, la inexistencia de algo en documentos incompletos. O, redondeando la idea, la inexistencia de algo en documentos incompletos de los cuales sólo existen reproducciones no oficiales. El argumento para defender el título es, entonces, lo que no está escrito en el papel. Se presume como válida una construcción lógica en la que los hechos están privados de sus respectivas consecuencias al no haber sido detalladas.

¿Por qué los boletines en los que se habla de la definición por los primeros equipos deberían mencionar al título absoluto? No hay motivo alguno y esa es una prueba más de que el absoluto ya estaba definido. La cronología de los boletines oficiales va así: Primero se declara campeón absoluto y de reservas a Alianza, mientras que el título de primeros equipos está desierto; luego la 'U' apela y se decreta que debe definirse el titulo de primeros equipos; después, se emiten un par de boletines más fijando nuevas fechas para el partido que era por los primeros equipos (y estos lo especifican); finalmente, cuando la 'U' gana el partido de definición es declarado campeón de primeros equipos. Cuando tomamos en cuenta cómo se dio en los otros casos (perdón, pero vamos a mencionar esos dos ejemplos hasta el hartazgo), sabemos que el que la 'U' fuera campeón de primeros equipos no tenía por qué afectar al título absoluto de Alianza. Bajo estas circunstancias sí tenemos el derecho de basarnos en la literalidad de los boletines. Si la 'U' quiere probar que fue campeón absoluto de dicho año, debe demostrar con documentos que las reglas se alteraron. Lo curioso es que, al menos uno de los dos casos de la segunda división (el más útil para entender el que tocamos ahora, por cierto) está en el informe de Dechalaca. Señores de Pase Del Desprecio, ¿es que no lo han leído completo?

Investigadores como Roberto Salinas y Rafael Quirós dan cuenta que ante el inicial desinterés mostrado por las autoridades al reclamo de Universitario, el tema fue planteado en el Congreso de la Confederación Sudamericana de Fútbol, en el que “los delegados de Argentina, Uruguay y Chile, opinaron que no debería otorgarse un título de Campeón por una diferencia tan estrecha como era el cuarto de punto y que lo más recomendable era declararlo empatado”.  No podrían haberse referido a una diferencia estrecha en el Torneo de Primeros Equipos, necesariamente tendrían que estar hablando del Torneo Absoluto. Y es este el contexto en que se acepta el reclamo de Universitario.

Más allá de que nuestro caserito Roberto Salinas (a quién nosotros hemos erigido un monumento por sus extraordinarias investigaciones - ver aquí) escribiera lo que ustedes citan, lo cierto es que no pasó de una opinión de los delegados de la Confederación, que seguramente influyó para que en el siguiente torneo sí se usaran otras bases (como ya estaba planeado), pero al menos según documentos oficiales no generaron un cambio de bases del campeonato aún vigente. Si volvemos a leer las bases y nos vamos a la parte en la que se dice qué debe ocurrir para que estas puedan modificarse sobre la marcha de un torneo, vemos que estos requisitos no se cumplieron, y no existe ninguna resolución mega-extraordinaria que mencionara modificaciones en el reglamento (cuando ya vimos que por reglamento Alianza es campeón absoluto). A Rafael Quirós ya lo hemos refutado de sobra y, lamentablemente, la "versión oficial" que la F.P.F. maneja sobre este título está basada en las impresentables investigaciones de Salinas, apoyada en publicaciones carentes de sustento como las del señor Rafael Quirós.


¿Se debería aceptar el pedido de Alianza?
La respuesta es un contundente no. El problema de raíz en la construcción aliancista es la falta de información. Más allá que una posición suene más coherente que otra (dependiendo de quién la analiza), lo cierto es que existen huecos en la narrativa, falta de documentación de los hechos y falta de exposición de motivos de las decisiones de la Liga y la Federación que generan los cuestionamientos y suposiciones a las que ha arribado Alianza.

Cuando tenemos la suficiente evidencia (que es mucho más que una posición medianamente coherente y sustentada) para demostrar que la "versión oficial" que maneja la FPF sobre el título del '34 es incorrecta, ¿debemos simplemente aceptar que otro equipo se adjudique un título legítimo nuestro?. Tras toda a información proporcionada, ¿de verdad creen que hay "falta de documentación de los hechos"?

Lamentablemente, Alianza no puede señalar un único hecho como la prueba fehaciente que demuestre que su pedido es correcto. La posición aliancista se basa en muchos pequeños indicios que sumados a especulaciones sobre lo que podrían haber tenido en mente las partes involucradas o las razones que presuntamente los motivaban, le dan un halo de plausibilidad al relato. Lamentablemente también, esto bajo ningún punto de vista es suficiente para validar una decisión tan drástica como despojar a un club de un título oficialmente reconocido y dárselo a otro.

Es exactamente al revés. El equipo reconocido como campeón según los documentos oficiales del torneo de 1934, reconocido así por la prensa de la época, es Alianza Lima, y a este equipo se le ha dejado de reconocer su título por una confusión histórica sumada a malas investigaciones de malos investigadores que crearon una versión oficial totalmente insustentada. Alianza lo ha comprobado en su informe. Es Universiario el equipo que basa la legtimidad de "su" título en una historia refutable por todos lados. En esta solicitud enviada a la Federación, el club victoriano pide que se contraste los documentos enviados en el informe con los de su archivo central. Mientras que Alianza presenta casi una decena de boletines oficiales que respaldan su postura, no existe ni uno solo conocido que le dé el título absoluto a los cremas.

La enjaretada "teoría conspiracionista"

Al respecto, es importante recordar que el argumento central que pretende explicar que el título le sea adjudicado a la “U” actualmente es que existió una “confusión histórica” que supuestamente se origina en la prensa y que luego, por error, se recoge como oficial. Más allá que esta teoría de conspiración presume una confabulación sin precedentes (y sin justificación alguna) contra uno de los equipos más populares del país -sin que se alzara una voz de protesta además-, presume también una parquedad y dejadez realmente difíciles de creer en los dirigentes de Alianza, que año tras año jamás dijeron nada sobre el título de 1934 otorgado a la “U” hasta mayo del 2013, luego de casi 79 años de ocurridos los hechos. ¿Es esta la explicación más razonable? No puedo evitar preguntarme si la verdadera “confusión histórica” surge de intentar reconstruir hechos que sucedieron hace 80 años con información incompleta, yendo en contra de lo reconocido oficialmente.

Han sido los hinchas de Universitario los que se han inventado una victimización que nosotros jamás hemos llevado a cabo. Hay una teoría que manejamos sobre cómo se originó la confusión histórica, y es la siguiente:

En 1955, Alianza y Universitario empatan en el primer lugar del torneo, por lo que deben jugar un partido extra para definir al campeón (este partido sería ganado por Alianza). Algún medio de prensa, buscando antecedentes de finales entre Alianza y Universitario, encontró que la inmediata anterior era la que se jugó el 7 de julio de 1935, ganada por la 'U', sin ahondar en lo engorroso de aquel torneo. Entonces, tras la final, a la hora de escribir los palmarés ponen a Universitario como campeón del '34. Es a partir de 1956 que varios mencionan a los cremas como campeones, sin faltar otros que dijeran que Alianza era el campeón. Es aquí donde comienza la confusión histórica generada en la prensa.

Por otro lado, sí hubo dejadez por parte de los dirigentes aliancistas, pero esta no se dio a lo largo de 80 años, sino a partir de los noventas, que es cuando la F.P.F. saca una serie de libros y publicaciones -con la llegada del internet, también a través de su web- mencionando a Universitario como campeón del '34, basándose en las impresentables investigaciones de Roberto Salinas. Armando Levau, en una entrevista a este blog declaró que, desde Alberto Masías, se acercó uno a uno a cada presidente aliancista que llegó (incluido Alarcón) para presentar un reclamo por estas irregularidades. Ninguno de estos (tomemos en cuenta la clase de dirigentes que fueron) vio el tema relevante y le dijeron a don Armando que "fuera él a presentar el reclamo". Recién el año pasado, tras recibir un informe sobre una investigación realizada por socios que reforzó aún más la de Leveau, la señora Susana Cuba fue la primera en aceptar tomar cartas en el asunto.

Para resumir la refutación al último párrafo citado: No acusamos ninguna confabulación de medios o dirigentes, sino que creemos que hubo una confusión histórica sobre los hechos reales, los cuales están debidamente sustentados en la evidencia presentada. Sí hubo una imperdonable dejadez por parte de sucesivas dirigencias de Alianza, pero ustedes sobredimensionan esta figura al decir que esto se dio a lo largo de los 79 años transcurridos antes de que el Club presentará la carta enviada a la F.P.F. en mayo del año pasado.

Viendo que no hay algún otro punto que señalar, damos por concluida nuestra respuesta. Amigos de Pase Del Desprecio, que quede claro que no dudamos de su buena fe, de su intención de mantener la siempre tan anhelada imparcialidad periodística frente a sus lectores, pero nos pareció que su artículo titulado "Universitario y el título de 1934" es un intento de forzar una equidad entre ambas posturas, cuando la de Alianza Lima es ganadora por demolición.

Esperamos una pronta respuesta de su parte, una opinión sobre todos los argumentos aquí expuestos. Apelamos a su ética para poder difundir una información correcta y completa. Porque esto va más allá del hinchaje, demostremos nuestro compromiso con la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sin importar el color de tu camiseta, eres libre de opinar en este espacio, siempre y cuando demuestres educación y respeto. Saludos.

El equipo de El Blog Íntimo.