Empate justo que sabe a poco

Alianza Lima 1 - Juan Aurich 1

Tarde de sábado en Matute. Un Alianza que despierta expectativa y un rival al nivel. El anticucho, la mazamorra y el combinado. Listo, la fiesta estaba casi completa. Faltaba que los que salten a la cancha premien nuestra alegría con otra, la del resultado. No fue así. Desde la Reserva las camisetas blanquiazules empezaron a dejar sus dudas regadas por el gramado. El cuadro del 'chiquillo' Duarte dejó mucho que desear y sumó su segunda derrota consecutiva. 

Equipo sin ideas, jugadores lentos, sin brillo y nerviosos (¿alguien dijo 'desahuevina'?), algunas cosas que se vieron en el partido preliminar. Duele porque sigue siendo Alianza, y porque además desde que se inciaron los torneos paralelos de Promoción y Reservas siempre tuvimos equipos protagonistas. Podríamos estar pecando de lanzar juicios apresurados, pero parece que este año nos espera un torneo reservista más para abajo que para arriba. Esperemos que Duarte encuentre la fórmula. 

Vayamos al partido del primer equipo. No sin antes felicitar a la hinchada que respondió a pesar de los altos precios (ocasionados en parte por el cierre temporal de las populares como castigo del MINTER). Buen marco de público en el Alejandro Villanueva, donde Comando Svr y Los de Oriente estuvieron unidos y cantando lo mismo (esto último como debería ser siempre). Ahora sí, a jugar se ha dicho:

Los del 'vamos'.
Como vemos en la imagen, Alianza alineó con Forsyth bajo los tres palos, Koichi e Ibáñez como centrales, los hermanos Guizasola como laterales; Míguez y Molina en la primera línea (ojo con esto), Landauri y Costa como volantes laterales, y Aguirre con Guevgeozián en la delantera. Casi un calco de lo que fue el partido anterior ante León, salvo por Luis Trujillo. Esta parece ser, además, la base que usaría Sanguinetti para este primer tramo del Torneo Inca. Decíamos "ojo con esto" porque, como es fácil de deducir, el partido fue planteado a la defensiva, seguramente con la intención del DT de resguardarnos de un equipo como Juan Aurich que tiene muchísimo peso ofensivo. Pero creo que Sanguinetti exageró un poquito, o acaso respetó demasiado al 'ciclón'.

Primer tiempo: regalado

Como recordándonos un poco al 2013, Alianza Lima regaló un tiempo en Matute. Le entregó la pelota al Aurich y sólo se dedicó a romper líneas apelando a los laterales, los defensas, y por supuesto a los volantes defensivos, donde 'sobresalió' la figura de 'Coqui' Molina, un perro de presa de aquellos que por poco y parte en dos a un par de jugadores chiclayanos. Tal planteamiento conllevó a que el equipo del 'pelao'' Mosquera se adueñe del partido y dominara a placer todos los sectores del campo. Alianza no generaba nada porque esperaba sólo contragolpear, y creo que ni el mismo Aurich se esperaba este desarrollo, ni mucho menos el tempranero gol de Rengifo a los tres minutos. El planteamiento de Alianza, y verse favorecido en el marcador casi desde el inicio del choque, hizo que el Aurich lo pasara de maravillas casi en todo el primer período. Sanguinetti tenía que replantear, y era urgente.

Michael Araujo y sus asistentes, los villanos de la noche. Ya veremos por qué.
Yo sí sé replantear

Primera virtud claramente encontrada en Sanguinetti: el replanteo. Su majestad el replanteo. Lo que a veces te salva partidos y hasta te da campeonatos, el DT 'yorugua' lo tiene, y ayer lo vimos. Para el segundo tiempo se dio cuenta de que Molina estaba de más (no es culpa suya, no se la agarren con él, ya verán lo útil que nos será 'Coqui' cuando tengamos que cerrar partidos, sobre todo de visita, claro, si es que no lo expulsan a la primera), lo sacó del campo para dar ingreso a Israel Khan. De esa forma, Míguez quedó se quedo solo en la primera línea de volantes, y parece que cuando se queda solo le va mucho mejor. Alianza ganó en verticalidad y a los tres minutos (como calcando lo ocurrido en contra suya en el primer tiempo), un centro de Roberto Guizasola llegó a la cabeza de Guevgeozián, quien giró todo el cuello metiendo el cabezazo de gol. Era el empate y la blanquiazul empezaría a justificarlo con dominio territorial. 

El preciso momento del gol del 'rifle'.
Minutos más tarde, otra acertada decisión de Sanguinetti: ingresó Paulo Albarracín por Julio Landauri. Esto le dio a Alianza mucho más manejo de pelota en el medio campo. Además el 'cachetón' se mostró en su faceta de lanzador, poniéndole buenos pases a los delanteros, sobre todo a Aguirre, que intentaba ganar espaldas constantemente. El Aurich ya estaba acorralado.

Celebración con las manos extendidas hacia el cielo, se hace típica en el delantero uruguayo.
Costa, el que deja más dudas

Muchos lo defienden y otros lo quieren en la banca. Lo cierto es que Gabriel Costa es, entre los jales de este año, el único que está generando tantas dudas. Como habíamos dicho antes por aquí, más lo vemos de segundo delantero que de '10', pero al parecer se sigue insistiendo en ponerlo como armador y creo que, por características, eso nunca será posible. Le falta la calma y la pausa que ha de tener un '10', calma y pausa que sí tiene, por ejemplo, Víctor Cedrón (esperamos que se solucione pronto su caso, de corazón). Fue pifiado en su cambio, cuando ingresó Junior Ponce, esto por el minuto 70 aproximadamente. Hablando de Ponce, entró con ganas pero hizo poco. Eso sí, casi se convierte en el héroe de la noche.

Para variar, los árbitros

Duele cuando un error arbitral te cuesta una derrota, y también cuando te pudo valer una victoria. Por extraño que esto suene, el penal no cobrado a Junior Ponce dice mucho del nivel del arbitraje en el país, nivel que, no hace mucho, Manuel Burga calificó de "bueno" en una entrevista con el colorado Fleischman. Bueno es su estilo de vida, señor Burga, la selección no va a los mundiales, pero usted no se pierde ninguno... En fin, mejor no sigo. Volvamos al partido. Todo el estadio vio el penal menos el árbitro, el señor Michael Espinoza (mucho gusto). Incluso el asistente, que estaba más cerca de la jugada, lo había marcado. Pero no, al crudo estilo de Carlos Vera, Espinoza desestimó la observación de su asistente y ordenó seguir el juego. Quedó para la anécdota pues...

¡Ehhhhhhhhhhh!
Alianza siguió atacando y parecía merecer más que el empate. Ya habían expulsado a un jugador de la visita, parecía posible el triunfo y se luchó para conseguirlo. Nos acomodábamos a escribir que no era justo el resultado, hasta que Roberto Ovelar estrelló ese remate en el travesaño de Forsyth. Entonces se hizo evidente que el empate sí era justo. Que Aurich, al igual que Alianza, tuvo dominio parcial y varias oportunidades de anotar. Pitazo final y un punto que, aunque justo, sabe a poco.

Preocupa: que el equipo haya vuelto a regalar un tiempo. Que tengamos que esperar marcadores en contra para reaccionar. Que los laterales sean algo lentos. Que todavía no se vea una idea clara de juego (aunque se nota un equipo más dinámico que el del año pasado, pero esto podría ser por algunas individualidades puntuales). Que no rematemos desde fuera del área (Albarracín fue el único que probó, y lo hizo una sola vez). La falta de traquilidad en los metros finales.

Entusiasma: ver un equipo combativo y dinámico. Notar que algunos jugadores andan en buen nivel, como Landauri, Guevgeozián, Míguez y los defensores. Que Guevgeozián siga anotando. Que Roberto Guizasola haya vuelto a sus clásicos buenos centros. Que tengamos recambio. Que Sanguinetti sepa replantear partidos. Que Albarracín haya entrado en buena forma. Que se vea algo para trabajar, para mejorar, y no un techo claro y chato como se veía el año pasado.

Partido a partido, esperamos, se irá cuajando el equipo. ¿Alcanzará para cumplir los objetivos, viendo que otros equipos están en un gran nivel?, veremos. Y de todas maneras ahí estaremos.

¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Peru.com

2 comentarios:

  1. Muy buena publicación, el equipo tiene que mejorar más, solo tuve una duda. ¿Porque no juego Trujillo?. También hay que esperar que se resuelva el caso de Cedrón y el "Cacheton" tenga mas minutos al igual que Ponce. Pero sin importar el resultado siempre pendiente de mi Alianza Lima. ARRIBA ALIANZA

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