Hasta el Picchu

Real Garcilaso 2 - Alianza Lima 1

La última jugada, la que casi nos da el empate, iba a ser otro accidente del fútbol. El resultado incomoda, jode, pero lo más preocupante es el accionar del equipo. Un sistema que deja muchas interrogantes en el aire, que no convence, que no termina de cuajar y es más, lejos de eso, parece descompaginarse cada vez con más fuerza. Los problemas políticos y económicos que atraviesa el club, ya se notan desde hace buen rato en la cancha, y parece que no habrá "Pep" que nos salve. 

Alianza Lima no sólo es predecible, peca además de exceso de toque, de traslado innecesario de balón, de no tener ese "pase final" que hace falta en cualquier equipo que se diga "respetable". Carecemos de un organizador que la pida entre el punta y los volantes (¿Montaño?, cuando quiera), lateralizamos en vano, porque nuestros volantes laterales ya se olvidaron de lo que es desbordar y enviar centros precisos. 

El gol del empate fue un espejismo obra y gracia del único que puso huevos esta tarde, y que terminó ganándose los aplausos de una hinchada que ya está harta de incertidumbres; José Carlos Fernández. 

En la realidad, Garcilaso pudo haber ganado incluso por mayor margen, porque humilde y todo, el equipo cusqueño tenía las cosas claras. Pando sabía buscar el área cuando Rodríguez buscaba el desborde y viceversa, por dar sólo un ejemplo. 

La blanquiazul, además, sufrió el desmadre de una defensa "nueva", y lo pongo entre comillas porque Villamarín y Áscues se conocen ya desde hace varios años, y no es necesario que jueguen mucho tiempo juntos para entender conceptos básicos de marca escalonada y cuidado de espaldas. 

En la banca no encontramos mayores respuestas, empezando por José Soto, que parece sufrir del mismo virus de Arrué: no saber replantear partidos. Faltando 15 minutos hizo su primer cambio, digamos, acertado, al jugársela y sacar un volante de marca (Jayo), para poner a Hurtado, quien parece haberse olvidado de sus innegables virtudes como futbolista.

Así es, hoy le pego al equipo y no a la dirigencia, porque este partido lo perdieron los que saltaron al campo de juego y pensaron, una vez más, que por ser Alianza iban a ganar el partido con holgura. A pesar de todo eso, le sigo teniendo fe al corazón del plantel, con miras a lo que harán este martes ante Vasco da Gama en Brasil, por la Copa Libertadores.

Sé que no jugamos con todos los titulares, pero, ¿acaso hay tanta diferencia entre un equipo y otro?, tomando en cuenta los partidos que he visto con el 11 ideal de Soto, yo no veo tanta diferencia. Eso sí, ni por perder hoy somos los peores, ni por ganar en Brasil seremos candidatos para levantar la Copa. Busquemos siempre el equilibrio.

¿Se acerca el fin de la era Soto?
¿Se acerca la era 'Pegaso'?
¿Alianza se podrá sacar la sal en la Libertadores?

Son preguntas que se irán respondiendo con el pasar del tiempo, por ahora sólo exijo corazón, ganas, huevos y pundonor. Lo demás ya se tiene, no tenemos un mal plantel, pero esas mentes tienen que recordar lo que están defendiendo en realidad: la ilusión de la mayor y mejor hinchada de este país.

En Brasil o en cualquier parte del mundo,

¡ARRIBA ALIANZA CARAJO!

Foto: Depor.pe

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