Un carnaval de diferencias

Palmeiras 2 - Alianza Lima 0

La superioridad estaba, al menos en el papel, bastante clara. Nítida. Era sabido, entonces, que este grupo de Copa Libertadores iba a ser, en principio, muy duro. Y que, por tanto, no podíamos dar una sola ventaja ante esta calidad de rivales. Entre ellos, el mejor quizá, el Palmeiras de Roger Machado. Serio candidato ─como se dijo en la previa─, por qué no, para llevarse esta edición del torneo de clubes más importante del continente. Aún con esto, Alianza Lima, que por sí mismo es un equipo que otorga ciertas ventajas por su escasa dinámica y debilidad por los costados, salió al Allianz Parque con una alineación cuestionable. Poniendo desde el vamos a un delantero que no ha marcado goles en lo que va del año y que, como mínimo, se puede decir, está pasando por un mal momento. A un volante del cual se puede decir lo mismo ─hablo esta vez de Velarde─, cuyo sello se está volviendo la intrascendencia. E insistiendo con jugadores que no sienten la posición, como Cotrina de lateral derecho. Fuera de estos tres titulares, creo que Bengoechea puso, sí, lo mejor que pudo. Fue muy tarde ─y él mismo lo reconoce─ cuando se dio cuenta de que el equipo necesitó cambios prácticamente desde el primer minuto. Así, Alianza pierde su primer partido en Copa. Algunas cosas que decir, y más, a continuación.

Lamento de guerras perdidas: Alianza perdió en Brasil, pero la sacó barata.

Así formaron:

Vía: Soccerway.com
Primer tiempo

A pesar de todo, no me pareció un mal arranque de Alianza. Ante la, momentánea, poca claridad del Palmeiras, la blanquiazul se las ingenió para tener ratos de posesión, ensayando relevos y, lo más saltante, evitando pelotazos. Tal intento, que para algunos puede resultar suicida, a mí me gustó. No lo niego. Se puede traducir como atrevimiento y esto puede tener varios desenlaces: en el mejor de los casos, la idea se mantenía y consolidaba en el trámite, sorprendiendo o desesperando al rival. En el peor, el rival ajusta las marcas e impide que Alianza tenga la pelota. Esto último fue justamente lo que pasó. Palmeiras notó que Alianza ostenta jugadores de buen pie, y que si se les daba espacios estos podrían complicar ─la verdad, aún con espacios nos hubiera costado igual o más, pero aquí empieza a contar el dominio territorial de un equipo que simplemente quería evitarse apuros, utilizando sus indiscutibles argumentos futbolísticos─. Fue así que Felipe Melo y compañía empezaron a presionar a Cruzado, Ramírez, Costa y todo aquel que intentase darle juego al equipo. Esto se tradujo en gol, apenas a los 10', a través de Martins. La falta que produjo el tiro libre fue absurda, cortesía de 'Cachito', para no perder la costumbre. Por otro lado, Dudú, como sería en todo el choque, hizo lo que quiso con Cotrina ─que no es lateral derecho, cansa decirlo─. Leyes peleado con el balón. Velarde, por supuesto, absolutamente absorbido, dispuso de una chance clara antes de los primeros 15. Pudo ceder a Leyes, pero prefierió ensayar un remate colocado que no trajo peligro. Alianza fue poco más que presión alta en materia ofensiva. El resto del primer tiempo se lo pasaría sufriendo constantes ataques paulistas. Sin exagerar, antes del descanso Palmeiras debió encajar tres o cuatro goles, tranquilamente. Esta falta de contundencia avivaba la esperanza blanquiazul. ¡Cuántos partidos, en la era Bengoechea al menos, hemos ganado haciendo que el rival de turno pague caro su falta de contundencia! Pero esto parece solo aplicar en torneos locales. Así nos fuimos al descanso.

El lateral que no es lateral: Cotrina siendo superado por un atacante brasilero. Una constante del partido.
Segundo tiempo

Apenas arrancando, Palmeiras anotaría el segundo a través del colombiano Borja. Sí, hubo un error de Prieto, y no se trata de "matarlo" por el detalle. Pero sí me parece válida la reafirmación de una vieja sospecha: las diferencias entre nuestro portero titular y su suplente parecen ser, hoy en día al menos, demasiado largas. Para un cuadro que pretende competir tanto en frentes locales como internacionales, esto es cuando menos pecaminoso. Más aún considerando que Leao ─y él lo sabe mejor que nadie─ está más cerca del retiro que de renovar contratos como jugador. Pensar en el futuro parece una utopía en las oficinas del club... Sigamos. La tónica del partido no cambiaría luego del segundo y definitivo tanto. Palmeiras siguió siendo ambicioso y plasmando su superioridad prácticamente en cada sector del campo. No fue hasta que Quevedo y Hohberg ingresaron por Velarde y Leyes, que Alianza empezó a, más o menos, preocupar al gigante carioca. Y sí, cuando el 'verdao' decidió tomarse un respiro, Alianza contabilizó en su estadística algunos ataques y tiros libres que generaron cierto peligro. Prieto se limpió la cara con un par de atajadas importantes, evitando una goleada que, a pesar de justa, nos habría dejado peor, sobre todo en lo anímico. El partido finaliza con un 2 a 0 engañoso. Que no refleja ese carnaval de diferencias que hay entre uno y otro equipo, pero que, siendo oportunistas ─y hasta cierto punto optimistas─, mantiene vivas las posibilidades victorianas de sacudirse del letargo y volver a buena senda. El punto aquí es que los propios protagonistas no parecen estar a la altura. Y hasta el propio director de orquesta empieza a trastabillar. 

La figura fue...


Complicado elegir un jugador salvable dentro de la mediocridad mostrada anoche, pero creo que Tomás Costa fue, al igual que contra Boca, lo más resaltable del equipo. Mención honrosa para Hohberg, que, prácticamente solo, se metió entre la defensa paulista y generó algo de peligro a base de atrevimiento y habilidad.

Apreciaciones finales

Tanto individual como tácticamente, un partido para el olvido. Se dijo en la previa que para sacar un buen resultado ante Palmeiras era necesario tener concentración, orden, coraje y eficacia. De todo esto, creo que solo hubo orden y algo de coraje. Alianza no pudo concentrarse en la mayor parte del partido. Se le notó incómodo. Inacentuado. Y, por supuesto, sumamente dubitativo. Los brasileros no se hicieron problemas y aprovecharon dos de las, por lo menos, diez oportunidades claras que generaron. ¿La sacamos barata? Sin dudas. Esto pudo ser peor. Si el partido acababa 5 a 0 en contra habría sido igual de inobjetable. Aquí viene la pregunta del millón: ¿Qué hacemos ahora? Habiéndose cerrado ya el libro de pases, no queda otra que rogarle a todos los santos que Bengoechea encuentre un once con el cual morir en su palo. Entiendo que hay una política de rotación, pero que esa rotación se de en Copa Libertadores me parecería tremendo despropósito. Si hablamos, por ejemplo, de Alejandro Hohberg, nos estamos topando con el mejor jugador aliancista de lo que va de la temporada. ¿Se puede creer que haya sido suplente ante Palmeiras? ─sí, ¡Palmeiras!─. Otra cosa que llama la atención es que solo se haya hecho uso de dos cambios. Esto, sumándose a la declaración del DT uruguayo, en buen cristiano, quejándose de que no le pudieron traer un lateral derecho, deja un claro mensaje: Bengoechea no está contento con el plantel. Sabe ─qué duda cabe─ que le faltan jugadores en puestos clave. Lo sabe y eso le está restando su usual ecuanimidad. Los dedos acusadores apuntan a Zevallos, pero pienso que el propio Bengoechea también tiene vela en este entierro. ¿O es que en lugar de Lemos no pudo sugerir un lateral decente? Posibilidades que empiezan a habitar aquel viejo e histórico tintero aliancista.

Alianza trató, pero no pudo neutralizar el poderoso ataque 'verdao'.
Próxima cita

Alianza volverá a jugar Copa Libertadores el 19 de abril a las 7:30 pm ante Junior, en Matute. Antes de esto, la agenda está bastante apretada ─y complicada─ para el equipo del pueblo. Esta inicia este sábado 07, en el Nacional, cuando visitemos a Sporting Cristal, quizá el mejor equipo peruano de la actualidad. Eso sí, ahí estaremos. 

¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Latina.pe y Peru.com

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