De buenas intenciones...

Alianza Lima 0 - Universidad San Martín 0

...está empedrado el camino al infierno, reza el dicho.

No podemos decir que Alianza no intenta. En el partido con Boca se vio, el equipo trabaja su particular concepción futbolística, guste o no, y lo hace concientemente, objetivamente, entendido de sus varias virtudes y conocedor de sus no pocas limitaciones. Sin embargo con San Martín no se explotaron los puntos altos y más bien se notaron mucho las falencias. Y estas bien pueden resumirse en una sentencia que, palabras más, palabras menos, parece irrefutable: Alianza no ha contratado bien y esto empieza a pasarle factura a su técnico, quien con su venial conformidad, acaso tiene parte de culpa.

Escribe: Don Cornelio - EBI



Primer tiempo:

Alianza tomó el protagonismo que la historia, la localía y las circunstancias le imponían. La reserva acababa de ser, otra vez, vapuleada por su rival y así el primer equipo tenía una mayor responsabilidad, no sólo la de ganar como es imperativo en casa, sino la de limpiar la tarde-noche de fútbol. Intensos primeros minutos avisaron un partido luchado, con un local con pretensiones y una visita firme en su idea.

Mucho de táctica. Rica primera mitad para el estudio. En todo momento Alianza intentó elaborar, siempre que tuvo la posesión del balón lo distribuyó buscando el espacio, así se dio mañana para romper un par de veces la línea defensiva alba, así casi llega el gol pero Hohberg no cabeceó del todo cómodo el buen centro de Costa. Así Ascues pisó hasta dos veces la última línea de cara al gol, aunque sin quedar acomodado para el puntillazo.

Lo cierto es que Alianza, con poco, era más peligroso que San Martín, que apenas se daba maña para complicar nuestros ya cansadamente pobres sectores laterales. El empate, así las cosas, era justo tras los primeros cuarenta y cinco.

Nuestro hombre más peligroso fue bien controlado por el rival.
Segundo tiempo:

Los dos laterales rivales amonestados. El medio del campo super poblado. Un previsible y horizontal trote del balón. El partido pedía a Quevedo. ¡Y no teníamos a Quevedo! Si para mi fue frustrante, e intenté hacerlo ver en la cobertura, mucho más debió serlo para Bengoechea, quien cuando volteó a ver sus opciones en banca se dio con nuestra realidad, un equipo corto, sin variantes.

Así iba a ser complicado. Si bien Kevin Ferreyra refrescó el ataque, abriendo la banda derecha de la muela, era notorio que más allá de sus intérpretes, la fórmula estaba bien entendida y controlada por el equipo rival. Y así Alianza terminó de ser el equipo que intentaba con más ganas que fútbol. Sólo un disparo de Costa que el buen Duarte echó al corner nos ofreció la segunda mitad. Después, tensión.

En conclusión, si el fútbol fuera matemática, y premiara los intentos, Alianza debía ganar anoche. Porque sí, Alianza trató de hacer daño, a su estilo lo hizo, se puso el overall para ganarle al enemigo de turno, pero siempre fue mayor el muro de contención. El jodido equipo de Santa Anita, sin sudar mucho, salió airoso de su visita a La Victoria y se llevó un punto con justicia.

Tomás Costa volvió a ser importante. Corta y distribuye con prolijidad. Lamentablemente, no basta.
Apreciaciones finales:

Bengoechea ha sabido sacar petróleo de terrenos pantanosos. El título 2017 lo acredita irrefutablemente. La diferencia es que el año pasado tenía más variantes. Y sí, siempre será insulso llorar sobre la leche derramada, y ya es ocioso volver a cuestionar la falta de laterales y de un centro delantero de porte, pero los problemas de Alianza nacen ahí y mueren ahí.

Cuando nos atacan nos complican fácilmente. Las bandas son, en efecto Varsky, dos pistas sin peaje. Y cuando tenemos que atacar, aun con una defensa rival condicionada con tarjetas, no encontramos la forma de hacer daño, si sólo abrir el campo ya sería fabuloso. Táctica y técnicamente, por derecha e izquierda, no tenemos cómo, por eso abarcamos tanto el centro del terreno y por eso nuestro cambio obvio es Quevedo. Por eso Leyes, y Pósito cuando es su turno, adolecen de chances de gol, sin mencionar que las pocas que tienen no las concretan. Y por eso dependemos de que Ascues se ilumine, si es que antes no se lesiona, como anoche.

Más que renegando, lo digo casi resignado. Estamos jodidos, hermanos.

Próxima cita:

Nos toca visitar a Comerciantes Unidos. Cutervo siempre es una plaza difícil, aunque nos tiene separados gratos recuerdos. Habrá que poner más que buenas intenciones para redirigir el Torneo de Verano. Porque somos Alianza, y menos es imposible pedir. Y también porque, aunque nuestros números supongan lo contrario, el torneo todavía no ha terminado.

¡¡¡Arriba Alianza!!!

Fotos: DeChalaca

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sin importar el color de tu camiseta, eres libre de opinar en este espacio, siempre y cuando demuestres educación y respeto. Saludos.

El equipo de El Blog Íntimo.