Aléjate de mí

Juan Aurich 2 - Alianza Lima 0

Así parecemos decirle al torneo Clausura, y más que por virtudes del rival, es por nuestra apatía para afrontar los partidos. Todo a nuestro favor. Jugamos contra el colero del acumulado, el líder había cedido puntos, el título del Clausura nuevamente pasaba a depender de nosotros, con jugadores descansados (pues ni convocados tenemos en la selección, salvo Araujo que no jugó); con todo y eso, no le hicimos ni cosquillas al rival. No me digan que los equipos que se juegan el descenso se crecen, que tiene un buen técnico, no vengan con excusas. Un equipo que quiere ser campeón no puede tener actuaciones tan lamentables como la de ayer. Cero ganas, cero intensidad, jugadores trotones, cansados, apáticos.

Mientras el Aurich sí hilvanaba jugadas de gol, tocando y triangulando con mucho criterio, los nuestros eran incapaces de dar más de dos pases seguidos. Otra vez, ya no dependemos de nosotros. Yo me pregunto: ¿Podemos criticar al equipo sin que las mentes brillantes nos tilden de conformistas, mediocres o malos hinchas?

El "Patrón" no tuvo el despliegue de otros partidos y fue parte de la intermitencia de todo el equipo.
Foto: Fan Page Club Juan Aurich.


Así formaron:
Fuente: Soccerway.

Escribe: El Gran Perico


Primer tiempo

Luego del receso por el repechaje para el mundial, imaginé a un equipo aliancista con buen físico, yendo a disputar todas las bolas, jugando al límite, y más si le agregó que, un día antes, Garcilaso empató y todo volvía a estar en nuestras manos. Pero no, todo lo contrario. Desde que arrancó el partido se observó a un equipo timorato, sin ideas (como en muchos pasajes del torneo), pero si había algo que antes se rescataba de los jugadores es que todos se mataban en el campo. Ayer no se vio eso. Solo generamos una sola que le quedó a Ascues, la misma que fue producto de una rebotera dentro del áera. Luego, no hubo más. El local llegaba como quería. Buitrago y Aguirre encaraban y nuestros defensores retrocedían, nuestros volantes dejaban rematar de larga distancia y ellos llegaban tocando, con pases a los espacios y triangulando, cosa que nosotros, estando peleando el título, no pudimos hacer. Butrón, como en muchos pasajes del torneo, nos volvía a salvar una y otra vez, la visita que perdonaba con la última de Aguirre que se va diciéndole algo al palo, y así se fue el primer tiempo. Un Alianza que jugó sin ideas, que se veía cansado, que no metía. Un Alianza que no mostraba absolutamente nada de nada, solo apatía.

De los peores el día de ayer. Hohberg no hizo absolutamente nada por intentar cambiar el marcador.
Foto: Depor.

Segundo tiempo

Uno tenía la esperanza de que el equipo mejore. Que por ahí Bengoechea haga un cambio que permita cambiar el rumbo del partido, ya que en el fútbol puedes ganar uno o dos partidos jugando sin ideas, pero así no se gana un campeonato, y este equipo sí iba formando una idea poco a poco, una sostenida y que nos daba resultados. Pues bien, ayer no hubo nada de eso, ni siquiera amor propio para salir a intentar algo distinto. Una que otra pelota parada que no supimos aprovechar y por ahí un poco de rebeldía de un par de jugadores, los mismos que terminaron contagiándose de la desidia del resto, incluyendo a los que entraron.

El local armó una buena jugada. Muy linda pared en primera, de esas que rompen líneas, para dejar al jugador del Aurich solo de cara al gol, pero el árbitro entiende que De la Haza le comete una infracción (en mi opinión, no fue penal) y el encargado del gol es el delantero que nos hizo feliz muchas veces, el jugador que había tenido locos a los nuestros defensores, el mismo que seguro muchos pensaban que fallaría, pero no, demostrando su alto grado de profesionalismo, la metió al palo izquierdo de Butrón para marcar el 1 a 0. Acto seguido, ofreció las disculpas a todo el pueblo aliancista. Si ya el empate era un pésimo negocio, la derrota era un desastre. Aunque, valgan verdades, como estábamos jugando, el empate era mucho premio.

Pensar que hay gente que maletea a Wilmer Aguirre, y este demuestra, fecha a fecha, que sigue más vigente que nunca. Nada que perdonar, "Zorrito" - Foto: Fan Page Wilmer Aguirre


Entra Quevedo por De la Haza a los 19. Un cambio que no se sintió. No se si el chico se cansó o no le llegaron pelotas, o las dos cosas, pero estuvo totalmente desaparecido. Es algo que no se puede creer en un jugador tan joven. La esperanza es que tiene mucho futuro y queda en él demostrarlo, así como lo ha venido haciendo en algunos partidos del año. Bueno, el rival seguía atacando, generando oportunidades que nuestro gran y eterno Leao se encargaba de atajar para darle más vida a los 10 muertos que estaban intentando igualar el marcador. Leyes entraba por un apático Luis Aguiar, pero no servía de nada el aporte del centro delantero si es que todos los centros iban a manos del arquero o se tiraban al bulto. Si metes a un 9 que tiene por "virtud" el juego aéreo, pues mete bien los centros.

Entró Pacheco por el desastre de Pajoy, pero no hizo nada. En realidad, ninguno que hubiera entrado podía cambiarle la historia al partido. Para terminar de hundir nuestras ilusiones de rescatar al menos un punto, viene un buen contragolpe, con cambios de juego rápido, salidas en bloque y toques en primera, todas estas características que tuvo esta jugada hacía presagiar que el balón acabaría dentro del arco, y así fue. Gol de Buitrago, 2 a 0, ya Butrón no podía hacer más. Y con eso se acabó el partido, uno de esos que son para el olvido.


La figura fue:

Si logramos el título nacional, más de un 50 % será gracias a este señor.
Foto: Depor

¿Quién otro podía ser? Si no son por las manos de Leao, nos meten dos más por lo menos, y eso es lo que preocupa, como un equipo que pelea el descenso nos pasa por encima. Gracias, Leao, en serio muchas gracias. Te mereces todos los aplausos del mundo. A ver si, en tu condición de líder, aprietas a esos que parece que ya se quieren ir de vacaciones. Nuevamente, muchas gracias por ser de Alianza.


Apreciaciones finales

Preocupado, muy preocupado. Un equipo que está en la cola del acumulado nos ganó, y lo hizo muy bien, mereciendo hacer más goles. No solo preocupa lo mal que venimos jugando desde hace algunas fechas, sino que este equipo no tuvo alma el día de ayer, no hubo amor propio, ni un ápice si quiera. Me preocupa que no les de las piernas a nuestros jugadores de la mitad del campo. Cruzado muy lento, Aguiar (al que siempre banco) está bajando su nivel considerablemente y eso preocupa y mucho, carecemos de un delantero (como en todo el año). En serio, me preocupa mucho no solo para lo que resta del Clausura, sino que si jugamos así una probable final, el título se nos va a ir.

Algo más, yo no soy menos hincha por criticar, ya que acá se suele confundir con mucha facilidad a los que realizan críticas constructivas y destructivas, encasillan a todos en un mismo saco y creen que diciendo "Vamos a apoyar, en las buenas y en las malas" son más hinchas que uno e incluso se atreven a decir quiénes merecen celebrar y quiénes no. Muchachos, están equivocados y luego me pienso explayar en eso, pero ahora no es el momento.


Próxima fecha

El miércoles 22 de noviembre, a las 07:00 pm, en el estadio Alejandro Villanueva, en el corazón de La Victoria, Alianza Lima está en la obligación de ganarle al UTC de Cajamarca, y no solo por intentar luchar por el Clausura, sino para que ustedes mismos cambien la pésima imagen que han dejado, que nos demuestren de que están hechos y su juego le otorgue la tranquilidad al hincha de que, en una probable final, tenemos armas con qué ganarla.

¡ARRIBA ALIANZA!

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