Un fracaso más... sí importa

La selección peruana mayor fue nuevamente eliminada de una Clasificatoria, y esta es nuestra reflexión:

Este Blog nació con el objetivo de difundir el Aliancismo, algo que nos apasiona, y nuestra lealtad al Club está jurada; es algo que perdurará eternamente y siempre trataremos de rescatar lo mejor de nuestras raíces, lo bueno y lo malo, así como también informar y comentar sobre la actualidad sin casarnos con nadie. Somos hinchas de Alianza Lima y nuestro compromiso con ello está más que afirmado.

Sin embargo, esto no tiene por qué cegarnos de la realidad en la que se encuentra nuestro fútbol como nación.

Hace ya varias décadas que el nivel del balompié nacional se encuentra en un constante declive, y con esto no estamos descubriendo América ni mucho menos ya que no es secreto para nadie. 

Que si bien se dieron casos aislados como algunas hazañas, llámese Cienciano en la Sudamericana 2003 o la clasificación de los "jotitas" al Sub-17 de 2007, tanto clubes (incluyendo a Alianza Lima) como selecciones nacionales no han hecho más que fracasar en cada competeción en la que participaron.

Esto nos deja claro algo que de repente no nos gustará leer, pero que es bueno tenerlo muy presente como punto de partida: aquí vivimos engañados. Peleamos por campeonatos nacionales que no tienen ningún peso en el exterior, pues lo que importa es lo que se gane fuera, no tanto dentro; peor aún si tenemos un campeonato tan mediocre y tan mal organizado.

Nos enganchamos absurdamente en nuestras rivalidades mientras que afuera nos hacemos todos cada vez más pequeños. Está bien, Alianza, la 'U', Cristal; tiene que haber folklore; pero al ver lo que significa el fútbol peruano a nivel externo nos damos por enterados (una vez más, si se pudiera) de que estas no son más que niñerías y peleas por saber quién es el menos malo, antes que pelear por ser realmente el mejor.

Porque si Alianza, la 'U' y Cristal (lo mismo que el resto de clubes) estuvieran peleando no por saber quién tiene más copas nacionales o "participaciones" internacionales, o no por quién hizo más puntos que otro en tablas sin ninguna importancia; sino más bien por qué institución produce y exporta cada vez mejores figuras al exterior, ya consolidadas, ojo, no por ganancia de sus dirigentes, sino a beneficio del fútbol nacional, y pelearan más bien por saber quién obtiene más galardones internacionales cada año, otra sería la historia.

Nuestras selecciones, en todas sus categorías, se verían mucho mejor nutridas y el universo sería realmente amplio, no como el cuento que nos han vendido los mermeleros de la FPF, eso de que tenemos ahora, gracias a Markarián, un "universo más amplio de jugadores", pues eso es una flagrante mentira. Si bien es cierto que algunas apuestas del "mago" lograron mejorar su rendimiento (caso Yotún, Cruzado y Lobatón, por citar tres ejemplos), si echamos un vistazo al universo seleccionable de otros países (incluyendo a la mismísima Venezuela), caemos en la más profunda vergüenza. Calidad no es sinónimo de cantidad, es más, a veces puede ser su antónimo.

Por otro lado, los invito a reflexionar como hinchas. Todos nosotros (porque somos blanquiazules) queremos un Alianza Lima campeón de la Libertadores, y queremos una selección peruana que asista regularmente a los mundiales. Así como cremas, celestes, rosados o rojinegros querrán lo mejor para sus clubes y selección. Entonces, ¿qué estamos exigiendo si ignoramos el ABANDONO GENERAL en nuestros sistemas de reclusión y formación de menores? Si pasamos por agua tibia la tremenda argolla y los arreglos que dejan, día a día, fuera de la red a miles de chicos con talento en todo el Perú.

Es cierto que dentro de la mediocridad del medio nuestro Club destaca por sacar una que otra figura cada cierto tiempo de sus canteras... pero, ¿eso basta para hacer de Alianza Lima un mejor Club?, ¿eso basta para que nuestras selecciones estén mejor armadas?

Aunque a algunos les cueste aceptarlo, la selección es EL EQUIPO DE TODOS, y esa expresión no debería de usarse sólo para expresar el cariño que le tiene la afición a la blanquirroja. La selección (en toda categoría) es el equipo de todos porque TODOS los clubes (y por ende dirigencias) participan directamente en ella. Y mientras no haya un compromiso dirigencial que asegure seriedad en los procesos de cada club, este barco llamado "Prestigio internacional del fútbol peruano" se seguirá hundiendo hasta no quedar rastro.

Insisto, como hinchas, ¿qué exigimos?, ¿dar una vuelta olímpica?, de acuerdo, la damos, celebramos, nos emborrachamos y al año siguiente, ¿qué?, seguiremos viendo a Alianza no pasar de fase en una copa internacional y seguiremos viendo a nuestra selección ser vapuleada por otras selecciones.

Muchos dicen "Burga debe irse", pero nuestro problema no sólo se llama Manuel Burga; él se irá y llegará otro igual o peor (y podemos aplicar el mismo concepto con los DT's). El problema es LA MEDIOCRIDAD INSTALADA EN NUESTRO FÚTBOL, todo un sistema de perfecta sincronización para objetivos individuales (egoístas, desde luego) y de completa desorganización para objetivos colectivos, los que realmente importan: Los deportivos. Los logros. Los reconocimientos. Los jugadores de exportación. Las Copas Libertadores. Las Sudamericanas. Las Copas América. Los mundiales.

De hecho, la prensa también juega su papel. Y desde esta tribuna pedimos encarecidamente: Por favor, señor Peredo, y el resto del séquito mermelero de la TV y de los diarios deportivos, ¡dejen de hacerle daño a nuestro fútbol! Y nosotros, como hinchas, lo que podemos hacer es no comprar el humo que se vende a diario y exigir lo que tenemos que exigir: una mejor estructura de las instituciones deportivas del país. Somos hinchas de Alianza, perfecto, empecemos por Alianza.

Y sí, sigamos con Alianza y con nuestro discreto torneo doméstico, porque la selección ya se acabó... una vez más.

Foto: Libero

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